Una agencia de seguridad le advirtió a Capella que la mafia rumana había dado la orden de asesinarlo. Salió del país esa misma noche y se desconoce su paradero

Narrar el fin de Madero achacando todo a la prensa y equiparar los diarios de 1913 con los de hoy es manipular la Historia para servir a un gobierno irritado, molesto con el reflejo de sí mismo que la prensa le devuelve