Mientras en Estados Unidos avanza poco a poco la legalización del uso de mariguana, con fines medicinales y recreativos, en México la eventual legalización de la droga no se vislumbra, ni siquiera un intento de las autoridades para discutir el tema; el enfoque que impera es el de la prohibición.

Ahora que la producción de petróleo crudo no ha dejado de caer desde un máximo histórico en 2004 y que el peso sigue perdiendo la batalla de la cotización frente al dólar, llega la hora de tomar decisiones difíciles, en las que la prioridad debe ser la eficiencia.