El presidente y la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, afirman que los ciudadanos nos dejamos convencer de cualquier cosa por los medios de comunicación, que ellos nos manipulan y nosotros caemos redonditos. AMLO lo ha dicho reiteradas veces, pero después de las pasadas elecciones, lo ha convertido en su mantra favorito y en su explicación de por qué Morena perdió buena parte de la capital en la elección para alcaldes. En una mañanera de hace pocos días, en su nueva sección para “denunciar” a quienes según él no dicen la verdad, incluso agregó que los capitalinos de plano nos tragamos un plato de puras mentiras.

¿Seremos de verdad tan fácilmente engañados y tan manipulables? ¿Tendremos de verdad tan poco criterio?

Para responder a esta pregunta, me remito al correo electrónico enviado por un lector: “El presidente y la jefa de gobierno han hecho declaraciones explicando que los resultados electorales en la CdMX, se debieron a la manipulación de los medios. (Pero) cuando yo estaba frente a las boletas, nunca pasó por mi mente la jefa de gobierno, (sino que) pensé en lo que considero mala gestión del actual alcalde y del asambleísta y la diputada federal (los tres de Morena), que jamás se presentaron en la colonia y aún así buscaron la reelección. (Por eso) no voté por ellos… Más de una persona que conozco desestimó a los candidatos por su desempeño actual o anterior, sin acordarse siquiera del nombre de la jefa de gobierno. Había candidatas y candidatos para ocupar las alcaldías que tienen un historial público negativo, no se necesita leer Reforma o The Economist para saberlo”.

Éste es el punto, ésta es la cuestión. Los ciudadanos no votaron contra o a favor de un partido, sino que votaron contra los baches y las banquetas levantadas, contra la basura que se acumula en las calles sin que nadie jamás la recoja, contra las luminarias fundidas, los cables y postes caídos, los autos abandonados en cualquier parte, la falta de vigilancia, la inseguridad. Votaron contra tener que pasar horas esperando un medio de transporte, bajo el sol o bajo la lluvia, y que cuando por fin llega, es una carcacha vieja y sucia. Votaron contra las escuelas, parques y camellones abandonados, contra la falta de agua potable y las inundaciones de agua sucia, contra el hecho de que las oficinas para trámites burocráticos estén cerradas desde hace más de un año sin que les importe el serio problema que eso significa, contra el hecho de que no se invierta un peso en mejorar la ciudad. En resumidas cuentas: votaron contra los políticos y funcionarios que no cumplen con su trabajo.

Poco después de las elecciones del pasado 6 de junio, cuando el Presidente aún no se montaba de lleno en su discurso de culpar a los medios de la debacle en la capital, se le salió un reclamo a los morenistas: les faltó salir a la calle, les faltó trabajar con los ciudadanos dijo.

Y en eso sí que tuvo razón.

Morena perdió una buena parte de la Ciudad de México porque los alcaldes y funcionarios no salen de sus oficinas ni van a ver lo que pasa en las calles ni escuchan a los ciudadanos. Si lo hicieran, entenderían. Sabrían que el voto no fue porque nos lo dijeron en la tele, el radio o el periódico, sino porque estamos viviendo todos los días el deterioro y la destrucción de nuestra ciudad y queremos ponerle un alto a esto.

Escritora e investigadora en la UNAM.
sarasef@prodigy.net.mx
www.sarasefchovich.com

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