Si la presidenta Claudia Sheinbaum dejaba pasar la rebelión de Rubén Rocha Moya y su regreso a la gubernatura, su problema mayor no sólo iba a ser con el gobierno de Donald Trump que sigue exigiendo la entrega del político sinaloense; el verdadero problema para la doctora era que su autoridad y su Presidencia habrían quedado en duda ante el desconocimiento de los sectores más radicales de Morena que apoyaron y alentaron el retorno de Rocha al cargo de gobernador.

La rápida operación política que se desplegó desde la Presidencia de la República y el Congreso, para llamar al orden a los gobernadores de Morena y exigirles su respaldo incondicional a la doctora --incluida la advertencia del líder de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, que ya tenían preparado un juicio político para destituir al gobernador sinaloense--, fue la forma de frenar el intento de golpe a la autoridad presidencial, en el que Rocha Moya fue sólo el artífice de los grupos más duros de la 4T alineados con el expresidente López Obrador.

La mayor prueba de que este episodio, que puso en vilo por unas horas la estabilidad de la República, no fue sólo derivado de una “decisión personal” de Rocha Moya, como se manejó en el discurso oficial, fue la carta pública con la que la presidenta Sheinbaum respondió al desafío que le lanzaron grupos radicales desde adentro de su propio movimiento:

“Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación…Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder. México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la nación es eterna. El pueblo no está para alimentar ambiciones personales: está para exigir que se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza”. Y aquí viene la clave que da la presidenta en su mensaje para entender que esto fue algo orquestado grupalmente dentro del morenismo: “Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la Nación”, sentenció la presidenta.

En el mundo político, los que conocen muy de cerca a Rubén Rocha Moya, tanto en Sinaloa como en la CDMX, se suelen referir a él como un “ortodoxo de la línea”, es decir que Rocha solo jamás se hubiera aventado una decisión como la de regresar por sus pistolas a la gubernatura. Es tan disciplinado y obediente el exrector sinaloense, que sus más cercanos dicen que la decisión de regresar no fue suya, sino que se la sugirieron u ordenaron quienes tienen ascendencia sobre él. Y para que no haya dudas, el mismo Ruben Rocha declaró alguna vez que él no ganó la encuesta interna de Morena para ser candidato a Sinaloa, pero que pudo ser gobernador porque así lo decidió López Obrador.

Tan institucional es Rocha Moya que cuando se vio solo ante la reacción de la presidenta y el manotazo de poder desde Palacio Nacional, el gobernador recién instalado, abandonado ya por los que lo azuzaron y con todos los gobernadores alineados con la presidenta, no dudó ni un segundo en dar marcha atrás y, en uno de los peores ridículos que se recuerden en la historia política del país, el mandatario sinaloense volvió a pedir licencia de manera indefinida y se regresó a su casa, temeroso de enfrentar el juicio político que ya estaba listo en la Cámara de Diputados y hasta una posible entrega exprés a Estados Unidos.

La doctora, pues, sabiendo de dónde venía la rebelión de Rocha y con información de quienes operaron su regreso, decidió enfrentar a los rebeldes y les puso un alto claro y contundente con su carta pública, que era la advertencia de que, o frenaban el desafío en contra de su Presidencia, o procedería contra varios de los involucrados en el levantamiento del obradorismo duro.

En el fondo de este primer escarceo entre la presidenta Sheinbaum y los sectores duros del obradorismo está la figura de Omar García Harfuch y los acuerdos que el poderoso secretario de Seguridad hizo con el gobierno de Estados Unidos y de Argentina, a cambio de la entrega del contralmirante Fernando Farías Laguna, que es una pieza clave para desnudar a las cabezas políticas que, desde adentro del gobierno de López Obrador y de su círculo familiar, protegieron, auspiciaron y se beneficiaron del multimillonario fraude del contrabando de combustibles entre Estados Unidos y México, mejor conocido como el huachicol fiscal.

Hoy por lo pronto, Rubén Rocha Moya pasó del “no estás solo” y de contar con la defensa de la presidenta, ante las presiones de Estados Unidos, a convertirse en un desahuciado político que ahora sí estará a merced de la justicia estadounidense y que incluso perderá todo el control que aún mantenía sobre el gobierno de Sinaloa y hasta de la sucesión morenista en su estado, que él estaba definiendo y manejando. Después de lo sucedido este fin de semana, difícilmente seguirá contando con el respaldo presidencial.

Así que en el primer round entre la presidenta y los sectores duros que intentan proteger a políticos y familiares del expresidente López Obrador ante una eventual petición desde Estados Unidos, no hay duda de que se impuso la doctora Sheinbaum y que, si como tanto se dice, vivíamos en medio de un Maximato disimulado, eso ya empezó a fracturarse y veremos si la presidenta se decide a terminar de consolidar su mandato y su ejercicio, ese sí totalmente personal, del poder.

NOTAS INDISCRETAS…

Con gritos de “gobernador, gobernador” los emecistas de todo el país vitorearon y destaparon al senador Luis Donaldo Colosio como su próximo candidato a la gubernatura de Sonora. En Guaymas, donde Dante Delgado encabezó la plenaria de los diputados y senadores de MC, la presentación de Colosio Riojas fue parte de un guion que ya está más que escrito y decidido para llevar al heredero del apellido Colosio a la conquista de la que sería la tercera gubernatura para Movimiento Ciudadano. Y ante los gritos y muestras de apoyo de los emecistas sonorenses, que presentaron en el evento una encuesta que le da 64% de intención del voto en los próximos comicios estatales, Luis Donaldo no se anduvo con rodeos y se mostró decidido a ir por la tierra de su padre: "Y a partir de aquí mandamos un mensaje muy claro desde Sonora a toda la República, que el futuro de Sonora y de México, es naranja", dijo el senador y exalcalde de Monterrey. Cuando los periodistas le preguntaron con qué estado se identifica más, si con Nuevo León o con Sonora, Colosio no dudo en su respuesta: "Yo soy de Magdalena", dijo y para despejar dudas, dijo que “son mamadas” los señalamientos de que nació en otro lugar. "Esas son mamadas, todas esas son idioteces. Yo nací en Magdalena de Kino, Sonora, y ha sido siempre siempre siempre, Magdalena de Kino". O sea que ya no hay duda: Dante Delgado ideó el plan, su amigo el morenista Alfonso Durazo no lo ve nada mal, y Luis Donaldo Colosio ya se entusiasmó con gobernar la tierra de su padre…Por más que se enoje la gobernadora Rocío Nahle, su problema no es lo que yo diga o no en este espacio y que ella salga a decir que son mentiras. El problema para la mandataria de Veracruz es que en las áreas de inteligencia federal sí le tienen documentados varios viajes subrepticios que realizó a Palenque en los últimos meses y en los que se volvió el conducto transmisor entre el rancho de “La Chingada” y los duros que se alinearon el pasado fin de semana contra la presidenta. Fotos, videos y demás material probatorio de su labor de “enlace” los tienen de sobra, y tal vez eso explique por qué en sus últimas visitas a Veracruz, la presidenta Sheinbaum se la brincaba al momento de saludar… Y mientras las pugnas internas en Morena suben de tono, el que no quita el dedo del renglón en Guerrero es el senador Félix Salgado Macedonio, quien ayer domingo estuvo en Zihuatanejo encabezando una “Asamblea Informativa” en la que habló de la “soberanía”, aunque no aclaró si la nacional o la suya. Porque la verdad es que por más que en Morena le dicen que no hay manera de que sea candidato, el senador guerrerense tiene muy claro que sin el trabajo de tierra y sin el liderazgo que tiene en Guerrero, Morena tendría problemas para ganar la elección del 2027 en el estado sureño. Y por como se ven las otras candidatas, tanto Beatriz Mojica como Esthela Damián, ninguna de ellas ganaría una elección sin el apoyo de Salgado Macedonio que, mientras son peras o manzanas en la encuesta morenista, sigue en campaña y recorriendo el estado… Los dados abren la semana con Escalera Doble. Cruje el Maximato.

¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.