La pregunta que ayer lanzó en un acto público la presidenta Claudia Sheinbaum es la misma que se hacen muchos mexicanos. ¿Quién manda realmente en este país? La mandataria repitió esta interrogante para reafirmar su discurso en contra de la injerencia estadounidense en México y la complementó preguntándole a sus simpatizantes si aquí mandaban las autoridades mexicanas o las agencias estadounidenses que hoy intentan atacar a los cárteles de la droga mexicanos y a sus compinches políticos en el partido gobernante.

En momentos en que está siendo fuertemente presionada por el gobierno de Donald Trump, que le exige entregar a políticos de su partido vinculados al narcotráfico, además de exigir que su gobierno acepte la realización de operaciones militares conjuntas contra los cárteles en territorio mexicano, la doctora recurrió al autofestejo y el autoelogio, con el montaje de un mitin para festejar los dos años de su triunfo en las urnas en busca de mandar un mensaje de fuerza y de respaldo de su movimiento ante la crisis con Washington que amenaza con escalar en cualquier momento.

“Debe quedar muy claro: México no admite la injerencia en nuestros asuntos internos porque nosotros no nos entrometemos en los asuntos internos de otras naciones… Quizás estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones… México no es piñata de nadie. Cuando desde el exterior se dicta quién es culpable y quién no, cuando se busca presionar a nuestras instituciones desde fuera…colaboramos, nos coordinamos, pero como lo he dicho, nunca nos subordinamos ni nos subordinaremos”, dijo la mandataria en su discurso en la Plaza de la Revolución, atiborrada por morenistas traídos de todo el país.

Curiosamente el mensaje y el autofestejo de la presidenta Sheinbaum tuvo que realizarse en la explanada del Monumento a la Revolución, porque el Zócalo que es la plaza política por excelencia del país, hoy esta entregada, literalmente, a la FIFA, que tomó posesión de la plancha de concreto para la realización de sus eventos y festejos con motivo del Mundial de Futbol que arranca el próximo 11 de junio en México. Es decir, no nos subordinamos al extranjero, dice la presidenta, pero la Plaza de la Constitución, corazón político del país, se le entregó al organismo extranjero.

Por lo demás, el endurecimiento del discurso de Sheinbaum tiene que ver con que se le está agotando el plazo de los 40 días que le otorga el Tratado de Extradición con Estados Unidos, para definir si entregará o no al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al senador Enrique Inzunza y al alcalde de Culiacán, Juan José Gámez, junto con los otros cinco acusados por el Departamento de Justicia de asociarse con Los Chapitos. Y hasta ahora la doctora, a juzgar por su discurso de ayer, mantiene su negativa a detener y entregar a los ocho extraditables sinaloenses que permanecen ocultos y protegidos en Sinaloa, mientras que dos de ellos, el general Gerardo Mérida y el exsecretario de Finanzas, Enrique Díaz, se entregaron por su cuenta a la justicia estadunidense.

La noticia que circuló el pasado viernes sobre otra entrega a Estados Unidos, del director de la Policía de Investigación sinaloense, resultó ser falsa y fue desmentida por fuentes mexicanas que aseguran que Marco Antonio Almanza se encuentra en Culiacán, desde donde apareció el sábado pasado en un video bastante extraño donde dice que está corriendo en el Jardín Botánico de la capital de Sinaloa, aunque lleva una chamarra en momentos en que la temperatura en esa ciudad se reportaba por arriba de los 40 grados centígrados.

El caso es que justo por las fechas en que está prevista la inauguración del Mundial, el 11 de junio, por esos días se cumplirá el plazo de los 40 días hábiles que tiene el gobierno mexicano para responder a la petición de detención con fines de extradición que le formuló el Departamento de Justicia desde finales del mes de abril y, a juzgar por el tono endurecido en el discurso de la doctora, no tiene intención de cumplir con la entrega de los políticos morenistas reclamados en extradición ante las acusaciones en su contra radicadas en la Corte Sur de Nueva York.

Así que, en la víspera de la fiesta mundialista, cuando internamente hay amenazas de distintos grupos sociales de realizar paros y movilizaciones sociales para boicotear el evento, y cuando la presión estadounidense también subirá de tono y podría pasar a las acciones concretas en cualquier momento, la pregunta que ayer planteo la presidenta ante sus huestes es más que pertinente: “¿Quién manda en México?”.

Y valdría mucho la pena que la propia mandataria despejara esa interrogante dando señales claras y contundentes (como las pruebas que le exige a Estados Unidos) de que sí es ella quien manda y decide como jefa del Estado mexicano. Y que sus decisiones son solo suyas y no pasan por la consulta o la opinión del señor de Palenque que también debiera considerar una “injerencia inaceptable” para su gobierno. Porque el país y los mexicanos todos, no solo sus simpatizantes y militantes, necesitamos tener muy claro quién manda en este país convulsionado.

NOTAS INDISCRETAS… Un día antes del festejo presidencial y morenista en el Monumento a la Revolución, los panistas convocaron en Chihuahua a su propio mitin titulado “Yo con Maru”, en respaldo a la gobernadora panista que ha sido atacada y acusada por la presidenta Sheinbaum y por Morena. En la Expo Chihuahua, en la capital estatal, la mandataria Maru Campos, que se ha convertido en el símbolo del que el PAN se aferra para levantar su caída imagen, apareció vestida de blanco y ante miles de panistas y simpatizantes que se reunieron para escuchar los discursos políticos en contra de la 4T y de las acusaciones de “traición a la Patria” que le realizan a la gobernadora chihuahuense. En medio del entusiasmo panista, que se ha colgado literalmente de la defensa de Campos, llamaron mucho la atención la presencia de los dos ex presidentes de la República panistas, Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, quienes se sumaron a la ola azul de apoyo a Maru y dieron sendos discursos acusando al gobierno de Sheinbaum y a los morenistas de estar coludidos y asociados con el narcotráfico. Calderón fue el más rudo en su mensaje al asegurar que “México está en su hora más dramática y ante el peor peligro de caer completo en manos de criminales”, mientras que Fox, fiel a su estilo, calificó como una “marranada” la persecución política y judicial contra Maru Campos al acusarla de violentar la soberanía por la presunta participación de agentes de la CIA en un operativo de la Fiscalía chihuahuense para desmantelar un narcolaboratorio. Y al parecer los discursos de los expresidentes calaron fuerte en Palacio Nacional porque ayer mismo, en su evento de autocelebración, la presidenta Sheinbaum les contestó de inmediato, acusando que el “narcogobierno en México fue el de Felipe Calderón”, mientras que a Fox le recordó los actos de represión contra maestros en Oaxaca y pobladores de San Salvador Atenco, además del desafuero de López Obrador. Así que, entre discursos y mítines, el discurso político cada vez se vuelve más confrontativo y crece la brecha entre los gobernantes y la oposición, justo en momentos en que la amenaza estadounidense de intervención está latente… En el agitado ambiente de campañas anticipadas que vive el estado de Guerrero, la exconsejera jurídica de la Presidencia y actual aspirante a la candidatura morenista en ese estado, Esthela Damián, cometió una pifia histórica que la deja muy mal parada en sus conocimientos sobre la historia de México. En un mitin de proselitismo que se organizó en Atoyac de Álvarez, la señora Damián, dijo muy segura que el presidente que dio nombre al estado de Guerrero, o sea Vicente Guerrero, fue el primer presidente mexicano, borrando de un plumazo la presidencia de don Guadalupe Victoria, que es, oficialmente, el primer presidente del México independiente. “Bueno, pues hablemos del primer presidente de México, que fue justamente quien nos da nombre, Vicente Guerrero. Así que, es no pensar en eso, pero también es pensar en que Guerrero es punta de lanza”, dijo muy segura la exabogada de la Presidencia de la República. Ya se había escuchado que en Guerrero hay muchos guerrerenses que piensan que lo único que conoce Esthela Damián de su estado es la quebrada de Acapulco, porque en realidad ella nació en Chilpancingo y es de padres guerrerenses, pero más allá de haber estudiado derecho en la Universidad Autónoma de Guerero, en realidad ella creció y se formó políticamente en el PRD y en la alcaldía Venustiano Carranza, en la CDMX, donde ha ocupado todos su cargos políticos, y para mayores señas al lado del célebre señor de las ligas René Bejarano. Pero ahora que no sólo no conoce a fondo el estado que pretende gobernar, sino tampoco la historia más elemental del país. ¿Y así quiere ser candidata?... Se baten los dados. Cayó Escalera pero acecha la Serpiente.

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