Indep, corrupción y renuncias

Salvador García Soto

El Indep, en lugar de “devolverle al pueblo lo robado”, se dedicó, a decir de su exdirector, a “robarle al pueblo lo devuelto”

 

El Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado (Indep) hechura e idea personal del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien ordenó transformar al antiguo SAE de Hacienda en un instituto con nombre de tintes ideológicos y emblemático de su Cuarta Transformación, se ha vuelto centro del escándalo. Su titular Jaime Cárdenas Gracia renunció al cargo que le dio apenas hace tres meses el Presidente, con una dura carta en la que denuncia irregularidades y corrupción en los procesos de valuación y subastas de los bienes decomisados por el Estado, además de conductas ilegales de servidores públicos que manipulaban joyas y alteraban las piezas subastadas.

Y es que el extitular del Indep en su carta de renuncia de tres cuartillas exhibe crudamente la corrupción que priva en el instituto creado y bautizado por el propio Presidente. El apartado tercero de su misiva que dirigió al presidente López Obrador, Cárdenas lo titula “Combate a la corrupción” y dice textual: “1. Encontramos al inicio de nuestra función probables irregularidades administrativas –procedimientos de valuación que no garantizan los principios del artículo 134 constitucional (el mayor beneficio para el Estado), mutilación de joyas, contratos favorables a las empresas y no al Indep, y conductas de servidores públicos contrarias a las normas–. En consecuencia, hemos presentado denuncias administrativas del órgano interno de control. 2. Por la manipulación de distintas piezas de joyería, hemos presentado las denuncias penales a la Fiscalía General de la República”.

Las graves acusaciones de Cárdenas Gracia, quien antes de ser designado en el Indep en junio pasado, fuera el abogado y representante electoral del candidato López Obrador en su campaña presidencial y que también se desempeñara como consejero electoral del desaparecido IFE, le valieron un duro reproche del Presidente, que lejos de referirse a la corrupción denunciada o de ordenar una investigación, dejó ver su molestia por la renuncia de Jaime Cárdenas, con el siguiente comentario: “Hay personas brillantes, con convicciones, pero que nomás no dan el ancho para la administración pública”.

Pero la corrupción en el Indep no debió ser sorpresiva para el presidente López Obrador ni se gestó en los tres meses que Cárdenas ocupó el cargo. Ya la abrupta salida de su primer director, Ricardo Rodríguez Vargas, ocurrida el 2 de junio pasado, cuando se manejó como “renuncia” lo que en realidad había sido un cese fulminante ordenado por el Presidente, confirma que en Palacio Nacional supieron desde entonces que se estaban cometiendo graves irregularidades y manipulaciones en las subastas y el manejo de los bienes decomisados y en propiedad del gobierno federal.

Fuentes de la Presidencia de la República aseguran que López Obrador ordenó destituir a Ricardo Rodríguez cuando se enteró de esas manipulaciones cometidas en varias subastas, una de ellas tuvo que ver con la venta de una casa de Jardines del Pedregal en 49 millones, al empresario Alejandro del Valle, que adquirió la propiedad junto con su hijo, ganando la subasta del inmueble que en su momento perteneció al narcotraficante Amado Carrillo “el señor de los cielos”. Del Valle es socio del empresario tabasqueño Carlos Cabal Peniche, quien también habría sido beneficiado por Ricardo Rodríguez con la venta, también en subasta, de un terreno de 8 mil metros cuadrados en Calkiní, Campeche, una zona selvática y de playa con un alto valor comercial, por la cual Cabal sólo pagó 8.9 millones de pesos al Indep.

Cuando el Presidente se enteró de esas transacciones, dicen las fuentes consultadas, montó en cólera y ordenó el cese de Ricardo Rodríguez, pero para que no se hiciera escándalo ni se supieran los motivos de corrupción para destituirlo, el propio López Obrador anunció el cambio y dijo en su conferencia mañanera que iba a proponer a Rodríguez en una terna al Senado para integrar la Procuraduría de Defensa del Contribuyente (Prodecon), algo que nunca sucedió.

El mismo día del relevo, el Presidente presentó a Jaime Cárdenas Gracia como el nuevo director del Indep y, en privado, le pidió a quien fuera su abogado y uno de sus hombres de confianza durante la campaña, que fuera a revisar y a poner orden en lo que ocurría al interior del Indep. Eso hizo Cárdenas y comenzó a documentar cómo los empleados y directivos del instituto manipulaban no solo los bienes, sino los procedimientos de valuación para favorecer a empresas o a particulares previamente determinados y acordados que después ganaban los bienes propiedad del Estado en las subastas también manipuladas.
Al parecer el abogado Cárdenas Gracia hizo justamente lo que el Presidente le encargó y le pidió: se metió a fondo y detectó las irregularidades y los comportamientos y prácticas ilegales de directivos y empleados del Indep. Documentó la corrupción y procedió a denunciarla incluso ante la FGR, pero algo ocurrió que las denuncias no han prosperado ni se ha limpiado la corrupción que infestó al antiguo Servicio de Administración y Enajenación de Bienes. Tal vez a la hora de denunciar la corrupción Cárdenas no encontró apoyo del Presidente y prefirió presentar su renuncia pública y dejar constancia en ella de lo que está ocurriendo en el emblemático instituto de la 4T, que en lugar de “devolverle al pueblo lo robado” parece que se dedicó, a decir de su exdirector, a “robarle al pueblo lo devuelto”.

NOTAS INDISCRETAS…


Mañana llegan a la Ciudad de México, a sesionar por primera vez en la capital del país, los 10 gobernadores de la Alianza Federalista que se reunirán en el Hotel Marquís del Paseo de la Reforma. El encuentro, al que acuden Enrique Alfaro, de Jalisco; Jaime Rodríguez Calderón, de Nuevo León; Javier Corral Jurado, de Chihuahua; Miguel Riquelme, de Coahuila; Francisco García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas; Diego Sinhué, de Guanajuato; José Rosas Aispuro, de Durango; Silvano Aureoles, de Michoacán; Martín Orozco, de Aguascalientes, e Ignacio Peralta, de Colima, ocurre en medio de la discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación 2021 y con la demanda de los estados de que se aumente la inversión productiva del gobierno federal en sus estados. “No pedimos más gasto para nosotros, ni más participaciones federales, porque sabemos que esas dependen de la recaudación federal, pero sí pedimos que se busquen alternativas como el Fondo de Estabilización o el dinero que se obtendrá por la desaparición de los fideicomisos, para que el gobierno central invierta más en proyectos y sectores de las entidades, que necesitamos generar más empleo y dinamismo económico, no para nosotros, sino para nuestros habitantes y para el país”, comentó ayer el gobernador de Durango, el panista José Rosas Aispuro. También han hablado del tema Enrique Alfaro y Jaime Rodríguez “El Bronco”, quienes fueron los convocantes a esta reunión y quienes han insistido en que “no queremos pleito ni confrontación con el Presidente, pero sí acuerdos y entendimientos para que se distribuyan mejor los recursos federales en beneficio de los mexicanos que habitan en los estados de la República”. Veremos cómo se pone el encuentro de la combativa Alianza Federalista que enarbola su primera bandera federalista después de abandonar y desconocer a la Conferencia Nacional de Gobernadores… Se lanzan los dados. Escalera doble. Buena racha.

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