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El gasolinero favorito de Lozoya

19/02/2020
03:12
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William Karam, dueño del grupo Hidrosina, fue el empresario gasolinero que más creció en el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto. Su cercanía y amistad con el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, y con el poderoso exdirigente del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps, le ayudaron a construir uno de los emporios más rentables del sector gasolinero. Fue tan cercana su relación con Lozoya que fue la última persona que lo vio en su departamento de Polanco, antes de que se fugara del país ante las órdenes de aprehensión que le giró la Fiscalía General de la República.

Según publicó el columnista Mario Maldonado en estas mismas páginas, el 28 de mayo de 2019, cuando se libraron las primeras órdenes de aprehensión en su contra, el exdirector de Pemex estaba en su departamento de Rubén Dario 115, en Polanco, acompañado de su amigo Karam, quien además lo ayudó y lo protegió durante su huida del país. El también columnista de El Financiero, Darío Celis, ha publicado en varias ocasiones que el empresario gasolinero también fue clave para que Lozoya entrara en contacto con personajes de alto nivel del gobierno ruso que lo habría ayudado a refugiarse en San Petersburgo durante varios meses antes de moverse a España, donde fue capturado.

El problema para William Karam es que, al mismo tiempo que sus amigos del gobierno de Peña Nieto han ido cayendo en desgracia, él mismo se volvió un empresario non grato para la 4T que desde el inicio del sexenio, con el arranque de la Estrategia Nacional contra el Huachicol, que puso en marcha el presidente López Obrador en enero de 2019, puso en la mira de las empresas “sospechosas” por vender combustibles robados al Grupo Hidrosina.

Desde aquella fecha la Unidad de Inteligencia Financiera, a cargo de Santiago Nieto, comenzó a investigar las cuentas de la empresa Hidrosina y de Karam y sus hermanos Jorge, Jesús Gabriel y Paul Karam Kassab, que son socios del grupo. Hubo un primer intento, en enero de 2019, por congelarles 31 cuentas, aunque la investigación finalmente no cuajó en ese momento y sólo quedó en señalamientos públicos. Por aquellos días también el titular de la Profeco, Ricardo Sheffield, arremetió desde la conferencia mañanera  contra el Grupo Hidrosina, al que acusó de vender la gasolina a los precios más altos en todo el país en esas fechas.

Pero la investigación contra Karam y su grupo gasolinero nunca se detuvo en el gobierno federal y un año después, en este 2020 la Unidad de Inteligencia Financiera tiene documentadas transferencias financieras irregulares que forman parte de un expediente que documenta la compra y venta de gasolina y diésel robados a Pemex que eran comercializados por el grupo Hidrosina. El expediente, que también tiene medidos los volúmenes de gasolina y diésel que el grupo de Karam compraba a Pemex, en contraste con lo que vendía, serán parte de las denuncias que ya se preparan en la Fiscalía General de la República para acusar al importante grupo gasolinero de huachicoleo y venta de combustibles ilegales.

Así que la gran amistad y los buenos negocios que hicieron durante el sexenio pasado Emilio Lozoya Austin y Wiliam Karam Kassab en una de esas continúan; sólo que ahora, si se vuelven a encontrar, entre Lozoya y Karam no habría  restaurantes de lujo en Polanco ni departamentos o viajes fastuosos, y en lugar de los costosos trajes de sastre que ambos suelen usar, podrían ir los dos vestidos de color caqui.

NOTAS INDISCRETAS

El 15 de febrero, según la instrucción del presidente López Obrador, debía ser anunciado el Plan Nacional de Inversión Privada para el Sector Energético, pero ya pasamos cuatro días desde esa fecha y aún del mentado plan ni sus luces. Y es que, nos comentan fuentes del Palacio Nacional, las diferencias entre los miembros del gabinete que participan en la presentación del documento junto con los dirigentes del empresariado aún no se resuelven del todo. El secretario de Hacienda, Arturo Herrera; la titular de Energía, Rocío Nahle; la de Economía, Graciela Márquez, y el Jefe de la Oficina presidencial, Alfonso Romo, son los cuatros funcionarios que elaboran el plan de inversión energético junto con Antonio del Valle, del Consejo Mexicano de Negocios, y Carlos Salazar Lomelín, del CCE. La diferencia principal estriba en si se incluyen o no las rondas petroleras y los llamados farm outs o contratos de asociación pública-privada entre Pemex e inversionistas privados nacionales o extranjeros. Romo empuja con todo por que sí se incluyan los dos instrumentos principales de la reforma energética de Peña Nieto, mientra que Nahle dice que no debe haber ni farm outs y que las rondas petroleras deben mantenerse suspendidas porque de los contratos que ya se otorgaron –110  en el sexenio pasado para explotaciones de pozos profundos– sólo uno está produciendo. “¿Para qué quieren más rondas y contratos si ninguno de los que ya se dieron producen?”, ha preguntado la secretaria de Energía que defiende que sólo se otorguen Contratos de Servicios Integrales a empresarios privados en obras de infraestructura que Pemex requiera. Y en medio de las dos posiciones extremas, está la del secretario de Hacienda que propone que sí haya contratos para la IP incluida la explotación de algunos pozos y campos petroleros pero en aguas someras, de esos que tiene Pemex en exclusiva pero que no ha podido explotar por falta de recursos e infraestructura. Así que veremos cuánto más tardan en ponerse de acuerdo y qué posición finalmente se impone en el Plan de Inversión Privada en el Sector Energético, si la de los liberarles como Romo, la de los “duros nacionalistas” como Nahle o la intermedia de Herrera. La importancia de este plan es que muchos inversionistas, nacionales y extranjeros, están esperando su anuncio como “la última señal” para saber si el gobierno de López Obrador se abre o no en el sector energético, lo que mandaría un mensaje de certidumbre tan esperado y demandado por los empresarios del país y del extranjero. O en su defecto, si el plan energético no convence, podría ser “el último clavo” para la caída de la inversión en el país…Los dados mandan Serpiente. Caída libre.

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Salvador García Soto
Autor de la columna “Serpientes y Escaleras”, Salvador García Soto es uno de los periodistas críticos con amplia presencia en los medios impresos y electrónicos de México.