No olvidemos que las actitudes tóxicas e inaceptables de pareja pueden presentarse tanto en hombres como en mujeres. Una pareja no es una propiedad; es un ser individual con metas, pensamientos, emociones, sentimientos, necesidades propias, que no deben ser controladas ni limitadas por nadie.
Debemos partir del concepto de cuáles son los vínculos y objetivos que nos llevan a unirnos como pareja, lo qué estos implican, su trascendencia; pero, sobre todo que estos acuerdos y vínculos deben ser respetados por ambas partes.
AMOR SANO: (Recíproco)
Aun existiendo momentos de diferencias y conflictos, deben conducirse en forma mutua y fincarse con:
- Respeto mutuo
- Confianza
- Armonía
- Lealtad / fidelidad
- Exenta de cualquier tipo de violencia, sin controles
- Autoestima
- Equidad
- Admiración y orgullo compartidos
- Comunicación asertiva, diálogos en busca de acuerdos, sin gritos, ni descalificaciones que inevitablemente dañarán la relación.
El amor verdadero se alimenta de momentos compartidos, no solo se siente, sino también se piensa y se manifiestan de múltiples formas. Debe existir un vínculo afectivo positivo, pareja emocionalmente equilibrada, amor consciente, relación constructiva, amor recíproco, intimidad compartida.
RELACIONES PATOLÓGICAS:
Son aquellas parejas con ciclos destructivos, disfuncionales, con alta dependencia emocional y en las que existen señales previas de alertas, “Banderas rojas” (Red Flag):
- Violencias (Física, psicológica, económica y sexual)
- Sumisión (Subordinación)
- Humillación / Menosprecios e insultos
- Intimidaciones
- Temor
- Control extremo
- Aislamiento
- Gaslighting (Hacer dudar a la pareja de su propia percepción)
- Celotipia
- Victimismo y manipulación
- Distorsiones cognitivas
Existen parejas divorciadas o en estado de viudez donde pueden existir hijos de la pareja anterior, lo que implica la toma inteligente de decisiones previamente dialogadas y acordadas. Existen aspectos relevantes que deben considerarse, como es la edad de los hijos, sus metas, la aceptación a esta nueva relación, los apegos, etc. El principio fundamental está en el respeto y los acuerdos entre los nuevos integrantes y no dejarlos como algo sobreentendido.
Un punto relevante a considerar es que una nueva relación empieza el mismo día que iniciaron la intención de ser compañeros o pareja, quedando lo pasado en el pasado.
- Conservar un mutuo respeto.
- No recriminar hechos ocurridos y ya acordados.
- No sesgar ni pretender “adivinar” lo que expresa la pareja.
- Prestar mayor atención y valor a los buenos momentos.
- Reconocer que siempre existirán conflictos, pero debemos buscar no se pierda la apertura a la comunicación.
- No malinterpretar una observación respetuosa y bien intencionada con una descalificación o de hostilidad.
- No cerrar la comunicación, evitar las reacciones puramente emocionales y destructivas que son posibles de aclarar, olvidarlas y no repetirlas.
Conclusiones:
Sea mujer u hombre nunca se debe aceptar una relación con violencias y buscar ayuda profesional ante una posible solución, buscando acuerdos entre las dos partes, pero de no lograrse lo más sano es retirarse, aunque duela.
Ante violencia física, incluso emocional existen autoridades que intervienen con ayuda legal o psicológica.
Cédula 787391 UNAM
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