Este mundial nos ayudó a romper paradigmas. Con un equipo donde no había las grandes figuras futbolísticas de otros tiempos logramos hacer un trabajo impecable durante la primera fase, con seis goles a favor y ninguno en contra, aunque esto no nos alcanzó para ganar a Inglaterra y pasar a la siguiente fase. Aún así nos dejó la expectativa de tener una selección con mucho futuro, -que quizá se consolidará durante el mundial del 2030-, debido a la juventud del equipo.

El nuestro es un país de individualidades. Siempre hemos destacado en los deportes individuales y hemos sido mediocres en los deportes de conjunto. Sin embargo, en este mundial futbolístico vimos romperse este paradigma.

Vimos un equipo armonizado, que aún en el partido con Inglaterra dominó la cancha durante un 66% del tiempo, que tiró a la portería contraria 18 veces contra sólo 6 de los ingleses, y que cobró 9 tiros de esquina contra sólo 2 de los británicos.

También nos quedó claro que no es posible lograr conformar un equipo disciplinado como sí lo fue éste, si no se cuenta con un líder experimentado como lo fue Javier Aguirre, apoyado por el carisma de Rafa Márquez, hoy nuevo director técnico de la selección.

Esto nos lleva a dimensionar lo que puede lograr en el México de hoy un líder respetado, con credibilidad, empático y con carisma y ésto resulta ser un importante y esperanzador indicador que podríamos proyectar al contexto de nuestro país. Necesitamos urgentemente líderes respetados, con credibilidad y carisma y no caudillos autoritarios disfrazados de mesías. La verborrea ya no es suficiente.

Es urgente formar líderes congruentes, honorables, capaces de resistir la vigilancia continua de una ciudadanía desconfiada y decepcionada que somete a escrutinio, -no sólo la vida pública-, sino también la privada de las personalidades públicas, lo cual en esta era de la transparencia, ha generado una crisis de liderazgos políticos y sociales.

El vasco Aguirre y nuestra selección nos dejaron una gran lección de cómo con disciplina, -y motivados por un objetivo compartido, que fue lograr el campeonato mundial-, se pueden lograr resultados.

Regresando al ámbito deportivo vemos la ausencia de una política de estado para impulsar el surgimiento de grandes figuras del deporte, -lo cual simplemente como impacto social en toda la población nos llevaría a fomentar en las nuevas generaciones dos valores fundamentales para el éxito personal al día de hoy: la competitividad entendida como el camino para alcanzar “calidad de vida” y la disciplina como el medio para lograrla.

La esencia del deporte es la competencia. Si a través de la pasión que despierta el deporte logramos estimular en las nuevas generaciones el valor de la disciplina, potenciaremos el talento innato del mexicano.

Sin embargo, entre la mediocridad que campea en nuestro sistema educativo y la ausencia de una política de estado para estimular el deporte en dos ámbitos: por una parte como complemento de la educación escolar y por otra la formación de deportistas y atletas de alto rendimiento que lleven el nombre de México en alto durante las olimpiadas, los eventos deportivos internacionales y los campeonatos internacionales de cada deporte.

El desastre de la administración de la CONADE durante la administración de Ana Gabriela Guevara, -donde prevaleció el conflicto-, se caracterizó por la cancelación de ayudas a muchos deportistas y atletas y el trato discriminado.

Recordamos aún el conflicto con las jovencitas de la selección de natación artística, en el 2022, porque no tenían recursos económicos para acudir a la Copa del Mundo en Egipto, debido a un conflicto entre la CONADE y la Federación Mexicana de Natación.

Si pudieron asistir fue porque el conflicto se hizo mediático y Fundación Telmex patrocinó el viaje, que resultó en una medalla de oro y otra de bronce. La frase de Ana Gabriela Guevara diciendo que “ellas podían vender calzones, Avon O Tupperware para financiarse”, muestra la dimensión del problema.

En este régimen morenista no existe una política de estado para apoyar la formación inicial en el deporte. Nuestros grandes campeones recientes han surgido con el apoyo inicial de sus propias familias, como el caso del ciclista Isaac del Toro, que contó con el apoyo económico familiar hasta que ingresó exitosamente al ciclismo profesional y fue contratado por el equipo UAE Team Emirates-XRG, con el que estará ligado hasta el 2029.

No se percibe una visión de estado para brindar a todos los niños mexicanos las mismas oportunidades de destacar en el deporte, -y menos aún el presupuesto para hacerlo-, a fin de descubrir talentos innatos que puedan ser atendidos de modo profesional hasta crearles una carrera de alcance internacional.

¿Ya estamos preparados para competir en las olimpiadas del 2028 en Los Ángeles?

LA RESERVA DE LA INFORMACIÓN CONFIDENCIAL

Convertir en información confidencial, -y reservar durante 5 años la información referente a las exigencias norteamericanas de extradición del gobernador Rocha Moya-, lo único que logran es generar curiosidad sobre lo que se pretende ocultar. Pareciera ser una confesión de culpas, que agrava aún más, -ante la sociedad mexicana-, la desconfianza. La reserva de la información estimula las sospechas.

La transparencia es lo que debiera prevalecer, si como dice la presidenta, no hay nada que ocultar.

EL CONFLICTO SUBE DE TONO

El conflicto relativo a las condiciones de la entrega forzada de El Mayo Zambada a las autoridades norteamericanas y la posible participación de agentes de corporaciones judiciales de ese país, está subiendo de tono y el conflicto es inminente.

El poner en exhibición el avión donde se secuestró al Mayo parece una provocación norteamericana. Sin embargo, la exigencia de información del lado mexicano, -bajo el argumento de invasión de nuestra soberanía-, agravará el conflicto y el trabajo para la renovación del T Mec resentirá las consecuencias del ambiente hostil.

¿A usted qué le parece?

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