Una semana después del operativo que inhabilitó un enorme narcolaboratorio del Cártel de Sinaloa en la Sierra Tarahumara y de la posterior muerte en un accidente automovilístico de dos jefes policiacos de Chihuahua y dos estadounidenses con uniformes de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) que resultaron ser agentes de la CIA, es un hecho que difícilmente admite duda o disputa que la gobernadora María Eugenia Campos violó la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional, lo que podría llevarla a un juicio político y a su eventual destitución o inhabilitación por presunta traición a la Patria.
Esa, no una venganza por su militancia política panista, sería la razón de un procedimiento de tal naturaleza, por más que el PAN, las otras oposiciones y la propia mandataria estatal sugieran que es extrema la reacción del gobierno federal para minimizar un operativo que fue exitoso -lo que nadie cuestiona- salvo por el fatal percance del vehículo insignia del convoy policiaco-militar que regresaba a la ciudad de Chihuahua y que develó la presencia y participación de agentes extranjeros.
Maru Campos, luego de reunirse en la Ciudad de México con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, pues no lo ha hecho hasta donde se sabe con la presidenta Sheinbaum, convocó a una reunión con su gabinete. Al llegar no quiso hacer declaraciones sobre el tema y dijo que no lo hará hasta que concluya la investigación iniciada -según informó Sheinbaum- para saber si el operativo de marras y la presencia de agentes de la CIA estuvieron en el marco de la Constitución, y la que iniciará la comisión especial de investigación encabezada por la fiscal Wendy Chávez, que ordenó crear para esclarecer los hechos.
Antes de entrar a su reunión, Campos dijo no sin ironía: “rebasar por la derecha, rebasar por la derecha”.
Recuerdo haberle escuchado la expresión al también panista Santiago Creel Miranda cuando presidía el Senado en 2007 y Felipe Calderón buscaba por todos los medios legitimar su cuestionado triunfo electoral de 2006. Creel me dijo entonces haciendo énfasis en los planes del panismo en el gobierno y cuestionando el activismo social de AMLO: “los vamos a rebasar por la derecha” en clara referencia a las posiciones ideológicas de las dos fuerzas confrontadas.
Ya no hubo oportunidad de recordarle que rebasar por la derecha es infracción, así como avalar un operativo de seguridad en territorio mexicano con agentes extranjeros sin notificar y obtener la autorización del gobierno federal para su realización, es una grave violación a la ley que podría tipificar en el delito de traición a la Patria.
Por lo que se alcanza a ver hasta el momento, la gobernadora de Chihuahua se remitirá al memorándum de entendimiento mutuo que firmó el 14 de abril de 2022 con el gobernador de Texas, Greg Abbott, para el control migratorio, la coordinación en cruces fronterizos, el uso de tecnología de vigilancia (drones) y acciones para frenar el tráfico de drogas.
Acaso a este último rubro es al que recurriría para justificar sus acciones, sin que parezca tener claro que la Constitución no autoriza a los gobiernos de los estados a firmar acuerdos de cooperación con el extranjero, facultad exclusiva del gobierno federal.
El existente a ese nivel, llamado acuerdo Bicentenario, firmado el 8 de octubre de 2021 por los gobiernos de AMLO y Joe Biden es hoy prácticamente letra muerta, en espera de que se firme el ya autorizado acuerdo de entendimiento mutuo en materia de seguridad que enfatiza en el respeto a la soberanía y al territorio, intercambio de inteligencia y colaboración operativa, negociado por los gobiernos de Sheinbaum y de Trump en agosto del año pasado.
Llevar a la mandataria chihuahuense a juicio político y a una eventual destitución depende de un procedimiento formal que debe iniciar el Congreso (federal o estatal) y no implica que vaya a ocurrir automáticamente. Lo que hay hasta el momento es una solicitud del Partido del Trabajo (PT) para que el Senado y el Congreso estatal inicien el proceso, basados en presuntas violaciones constitucionales por permitir operaciones de agentes estadounidenses sin autorización federal.
Si procediera la solicitud en algunas de las secciones instructoras, se requeriría de mayoría calificada para desaforar a Campos y proceder contra ella, pero para alcanzarla se necesitaría el voto de Morena que, hasta el momento, en voz Ricardo Monreal, ha dicho que no están de acuerdo en llevar la situación a tal extremo.
La presidenta Sheinbaum ha asegurado que ni su gobierno ni sus funcionarios fueron notificados de la presencia de agentes de la CIA en operativos antidrogas. Si no fue a ella, ¿a quién se le informó y pidió la autorización? ¿Acaso al Ejército?
Si los agentes estadounidenses traían uniformes de la policía de Chihuahua, mínimo sabían el jefe de la corporación, el secretario de Seguridad Pública de la entidad y la gobernadora.
Por eso se asume que María Eugenia Campos violó la Constitución, sin soslayar que los espías normalmente entran infiltrados y encubiertos permanecen en el más absoluto anonimato, sin que ninguna autoridad del país cuya soberanía vulneran autorice su presencia.
¿Vendió Autofin su banco para sobrevivir?
Las suspicacias que en su momento levantó la venta de Banco Autofin resurgieron en días pasados porque su comprador Kapital Bank salió a relucir en el proceso de reestructuración financiera con miras a liquidación de Intercam, grupo financiero del que Kapital también adquirió una parte significativa de sus operaciones y negocios después de que fuera sancionado por presunto lavado de dinero por el Buró de Delitos Financieros (FinCEN) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, junto con CIBanco y Vector Casa de Bolsa.
Esto volvió a poner bajo la lupa cómo, cuándo y por qué Autofin vendió su banco en 2023, aunque la operación estimada en 50 millones de dólares se hizo pública y regularizó hasta 2025, desfasamiento que es parte de las controversias.
La venta de Banco Autofin fue presentada como una “reconfiguración estratégica”, pero los números cuentan otra historia: la de un activo clave que se desprende en medio de pérdidas, deterioro operativo y la necesidad de un rescate financiero.
El informe de HR Ratings no deja demasiado espacio a la interpretación. Al primer trimestre de 2024, Banco Autofin acumulaba pérdidas por 689 millones de pesos y un retorno sobre activos de menos 10.1 por ciento (-10.1%).
No es un bache menor, es un problema estructural de rentabilidad. El banco no solo dejó de ganar dinero, sino que empezó a destruir valor de forma acelerada. El argumento de la “limpieza del balance” tampoco es tranquilizador. Detrás de esa frase hay un dato concreto: más de 300 millones de pesos en reservas y un volumen relevante de activos improductivos que obligaron a castigos, saneamiento y ajustes contables y accionarios. En otras palabras, el banco llegó a su venta con lastre, no en condiciones óptimas de mercado. Y si algo evidencia la fragilidad del modelo es que la supuesta estabilidad reciente no proviene de la operación, sino de inyecciones de capital externas. Más de mil millones de pesos aportados por el comprador —Kapital, cuyo consejo de administración es presidido por René Saúl Farro— fueron necesarios para sostener los indicadores de solvencia. Sin ese oxígeno, la historia sería otra.
El problema de fondo para el Grupo Autofin de Juan Antonio Hernández Venegas es más incómodo: no está vendiendo un activo marginal, sino una de sus piezas financieras más relevantes. Y lo hace en un contexto donde el propio banco exhibía un índice de eficiencia de 405.4%, una señal clara de desbalance entre ingresos y costo, porque cuando operar cuesta cuatro veces más de lo que se genera, ya no se trata de un ajuste táctico, sino de una señal de agotamiento del modelo y de una aparente crisis hacia dentro del propio grupo.
La narrativa oficial apunta a una transformación: digitalización, enfoque en pymes, nueva etapa bajo otra administración. Pero esa transformación ya no será de Grupo Autofin, será de Kapital. Y eso cambia completamente la lectura: el grupo no está reinventando su brazo financiero, se lo está amputando.
Desprenderse de un banco en esas condiciones no es una decisión neutral. Es, en el mejor de los casos, una retirada ordenada o, en el peor, una señal de que la presión financiera y las malas decisiones lo habían convertido en un activo insostenible.
Grupo Autofin sigue siendo un conglomerado amplio, con alrededor de 150 empresas, pero también más expuesto ante la limitada visibilidad sobre sus estructuras accionarias. Tras la amputación de su brazo bancario, pierde una pieza clave de integración financiera y de narrativa de solidez. Vender un banco en medio de pérdidas difícilmente se interpreta como estrategia, se percibe como necesidad.
Bajo esa lógica, la señal hacia el mercado es inevitable: o hay un debilitamiento estructural del grupo o existe una presión interna de tal magnitud que obligó a desprenderse de un activo clave. ¿Se trata únicamente de un ajuste financiero o hay tensiones más profundas en su estructura corporativa?
Instantáneas:
1. MÁS DE LOS ESPÍAS. La presidenta Claudia Sheinbaum informará en su conferencia de mañana sobre el ingreso de agentes de Estados Unidos que participaron en un operativo contra el narco en Chihuahua. La mandataria lo adelantó durante la visita que realizó ayer a Tenango de Doria, Hidalgo, para supervisar el avance de los programas de apoyo a las personas afectadas por las lluvias severas de octubre del año pasado. Pendientes.
2. CIERRE DE FILAS. La alcaldía Miguel Hidalgo, uno de los bastiones más sólidos del PAN en la CDMX, dejó atrás semanas de jaloneo interno rumbo a la sucesión de Mauricio Tabe en 2027. Nos dicen que, tras varias rondas de negociación, los distintos grupos del panismo capitalino finalmente habrían cerrado filas y bajado la tensión que amenazaba con fracturar el proceso. En ese reacomodo, el nombre que terminó por imponerse —y no por casualidad— es el de América Rangel. La diputada no solo logró sortear la disputa interna, sino que salió fortalecida como el perfil de mayor consenso entre las corrientes del partido. El mensaje que empieza a correr en los pasillos panistas es claro: la contienda interna se desinfló antes de estallar. Y más que una designación forzada, lo que se construyó fue un acuerdo político que evita riesgos innecesarios en una de las demarcaciones clave para el PAN en la capital. Por eso dentro del partido ya no se pregunta si será América Rangel, sino cuándo se le destapará. Se dice que antes de que termine el año.
3. ORDEN EN MORENA. Morena se reorganiza de cara a la elección del 2027, proceso en el que se verán relevos de sus liderazgos, algunos de los cuales saldrán de entre las y los actuales gobernadores morenistas que están por concluir su mandato. Algunos de esos perfiles saldrán probablemente de Guerrero, Sonora y Tlaxcala. De Guerrero vendrá seguramente Evelyn Salgado quien, de ser candidata emergente a la gubernatura en 2021, ha logrado consolidar en cuatro años un gobierno con claras políticas públicas en favor de las mujeres y reconstruir Acapulco después de dos huracanes que devastaron al puerto. De Sonora seguramente se incorporarán a esos nuevos liderazgos Alfonso Durazo y, de Tlaxcala, Lorena Cuéllar. No hay que perderlos de vista.
4. CIUDAD SALUD. En la agencia Guadalupe Hidalgo, del municipio de San Lorenzo Cacaotepec de Oaxaca, avanza la construcción en un terreno de 22 hectáreas de Ciudad Salud, un proyecto que pretende transformar la atención médica en aquella región de la entidad. La obra que se realiza en coordinación con el gobierno federal incluye dos hospitales de alta especialidad, uno del IMSS y otro del ISSSTE, que se levantarán en un terreno que donó el gobierno del estado y ofrecerán atención médica integral a quien la solicite, sin importar si son derechohabientes o no.
@RaulRodriguezC
raulrodriguezcortes.com.mx

