La salida de Olga y la resaca postelectoral

Periodistas EL UNIVERSAL

Bajo Reserva

La intempestiva, aunque también muy pronosticada, salida de Olga Sánchez Cordero de la Secretaría de Gobernación no es, nos comentan, producto de un exabrupto presidencial ni de un manotazo sobre la mesa, como ha ocurrido con otros cambios en el gabinete. En esta ocasión, es respuesta al debilitamiento del oficialismo tras los reacomodos políticos de las pasadas elecciones de julio. El Andrés Manuel López Obrador de 2019 y 2020 no necesitaba negociar, simplemente arrasaba. El de hoy, aunque se   resista a la idea, tiene que negociar con la oposición. Esa es la razón por la que el gobernador de Tabasco, Adán Augusto López, llega a Bucareli, para que la voluntad presidencial se transmita fielmente hacia otros actores políticos, principalmente opositores, de quienes el Presidente ya no puede prescindir. El trabajo del nuevo secretario de Gobernación será convertir los deseos de imposición de Palacio Nacional en operación política fina que consiga, sin admitir debilidad, cierto nivel de cooperación de los "conservadores". Un reto, nos dicen, considerando que no parece que el Presidente vaya a cambiar el tono desafiante de sus mañaneras.

Senadoras al margen

Como balde de agua fría cayó entre las varias legisladoras el anuncio de que la ahora exsecretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, regresa a la Cámara Alta por la puerta grande, pues presidirá la Mesa Directiva a partir del 1 de septiembre. Entre las cuatro suspirantes, la más inconforme fue Marybel Villegas Canché, quien ya se sentía con un pie y medio en la Presidencia del Senado, pues, nos dicen, asegura que contaba con el apoyo de la mayoría de sus compañeros de bancada. Junto con las otras 3 candidatas tuvo que "apechugar" y aceptar las decisiones de arriba, pero no pudo ocultar su molestia, ni siquiera en el video en el que las cuatro senadoras aparecieron al lado de c, y en el cual fue la que no acompañó el acto con una sonrisa forzada ni con aplausos fingidos. No es para menos: a Marybel Villegas ya se le cebó en este año la candidatura a la alcaldía de Cancún y la presidencia del Senado; veremos si la tercera es la vencida y logra en 2022 la gubernatura de Quintana Roo.

¿Vuelta de página?

Aseguran en el círculo cercano del coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, que ya hubo una "operación cicatriz" con el presidente López Obrador y quedaron atrás las intrigas palaciegas poselectorales. Estas mismas voces dicen que el retorno de Olga Sánchez Cordero —y su virtual presidencia en el Senado— hizo que se recompusiera la comunicación entre el tabasqueño y el zacatecano. Veremos cuánto dura la tregua rumbo a la selección de candidatos de los próximos años.

Despistes en Morena

Al que literalmente agarraron "despistado" con los cambios en el gabinete fue al dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, quien estando en Campeche "pendiente" del recuento de votos de la elección a gobernador, recibió, de forma tardía, la noticia de que Olga Sánchez Cordero dejaría Gobernación para reintegrarse al Senado y que el gobernador de Tabasco, Adán Augusto López, llegaría a Bucareli. Las palabras del propio Delgado fueron: "Me agarraron despistado", y de inmediato puso a sus colaboradores a que le ampliaran toda la información. Hay algunos teléfonos descompuestos entre Palacio Nacional y Morena, al parecer.

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