Este fue un día de las madres distinto. La pandemia obligó a posponer los abrazos. Pero, ¿cómo se vivió este 10 de mayo en las casas en las que existe la otra epidemia, la de la violencia intrafamiliar? Seguramente fue con el mismo miedo de siempre. Un festejo tímido con el silencio, el dolor y la impotencia como invitados.

De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, entre enero y marzo de 2020 se registraron 170 mil llamadas al 911 por razones de violencia en el entorno familiar, es decir, 9.6% más en comparación con el mismo lapso en 2019. Esto a pesar de que el confinamiento empezó hasta la segunda quincena de marzo.

Hay muchas mujeres que, para evitar contagios, tienen que quedarse encerradas con su agresor. El riesgo que corren ellas y sus hijos es muy grande. Basta recordar que, de acuerdo al Inegi, el 40 por ciento de los feminicidios se cometen dentro de casa.

La Red Nacional de Refugios (@RNRoficial) está en el esfuerzo de ayudar a esas mujeres desde hace ya mucho tiempo. Hablé con su directora, Wendy Figueroa, sobre la agudización de la violencia intrafamiliar a partir del aislamiento al que nos ha obligado la pandemia. Destacó la dificultad que tienen muchas mujeres para denunciar o escapar de su agresor. Sobre todo aquellas con alguna condición que las hace aún más vulnerables como el tener una discapacidad. Compartió cifras obtenidas por Data Cívica, México Evalúa y el ya mencionado Secretariado Ejecutivo de Seguridad Nacional. Son números que nos deben mover a la acción. Solo en marzo, hubo 5786 denuncias por violencia sexual. El acoso sexual aumentó 92 por ciento, la violación 12 por ciento y la pornografía infantil 117 por ciento.

A un mes de haber lanzado la campaña “No estás sola”, la Red Nacional de Refugios ha tenido un aumento del 80 por ciento en las llamadas y mensajes de texto de mujeres en situación de violencia pidiendo auxilio. El 19 por ciento de ellas, ya había intentado comunicarse con alguna instancia de gobierno y no encontraron respuesta.

Urgen medidas efectivas para combatir esta otra pandemia que lesiona a las mujeres y que marca el desarrollo psicoafectivo de los hijos. Un primer paso es reconocer que el problema existe y es grave. No es todas las familias mexicanas hay fraternidad.

@PaolaRojas

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