La libertad de prensa está en el centro del debate en México, a partir de que el gobierno federal presentara una iniciativa para proteger los derechos de las audiencias. Si bien en ella se plantean varios puntos que ya están en la ley, hay también ambigüedades que podrían derivar en censura.

El temor de que desde el poder político exista la intención de afectar a los medios de comunicación que critican o discrepan con el gobierno, obtuvo motivos de sobra para crecer en los días recientes.

La propia presidenta Sheinbaum lo dijo abiertamente en la conferencia mañanera. Reconoció que su gobierno entrega dinero a algunos medios, mientras que a TV Azteca, Reforma y EL UNIVERSAL no se les destina presupuesto. Explicó que esos medios están molestos porque no les pagan “chayote”, e inmediatamente reconoció que otros medios sí reciben dinero. Argumentó que se distribuye según los niveles de audiencia, pero las mediciones de rating contradicen su dicho.

También en la mañanera estuvo Elizabeth Vilchis, quien solía compartir semanalmente desde el micrófono oficial una lista llamada “Quién es quién en las mentiras”, en la que por cierto se difamó a comunicadores y medios sin darles nunca derecho de réplica. Esta vez acudió como reportera y se sentó con los colegas de la prensa para hacerle preguntas a la presidenta. Desde ahí citó el Digital News Report 2026 del Reuters Institute para afirmar que la confianza en las noticias en México cayó de 49% en 2017 a 31% en 2026.

Lo que no dijo es que ese mismo reporte también señala que el ecosistema informativo mexicano está marcado por la violencia contra periodistas. Tampoco mencionó que los niveles de audiencia que presenta, colocan a El Universal y a TV Azteca por encima de medios que sí reciben presupuesto gubernamental. Así que el reporte que quiso usar para golpear a los medios críticos, también podría usarse para destrozar el argumento esgrimido para justificar la repartición del dinero.

Para colmo, se presentó ahí mismo una versión mutilada de unas declaraciones de Sergio Sarmiento. Resulta que hace 26 años, el periodista dijo en un debate que existen tanto políticos como medios que mienten y que, por lo tanto, deberían existir mecanismos para que las personas puedan defenderse de la calumnia y la difamación. Esos dichos fueron editados y sacados de contexto, para presentarlos como argumento para apoyar la iniciativa de los Derechos de las Audiencias. Lo irónico es que esa iniciativa busca justamente evitar que se difunda información descontextualizada. El chiste se cuenta solo.

Por eso y más, no puede pasar desapercibida la salida de Luis Cárdenas de MVS Noticias. Si bien no están claros los motivos de su despedida, el entorno hostil que desde Palacio Nacional se ha generado hacia los periodistas que se atreven a discrepar, orilla a sospechar que se fue porque su voz incomoda al poder. Si así fue, debe tener el respaldo de todos aquellos que defendemos la libertad de expresión.

Mi solidaridad contigo, querido y admirado colega.

@PaolaRojas

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