El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) difundió el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de febrero y revisó el de enero el viernes pasado. Previamente, nos había dado a conocer el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), que permite contar con estimaciones econométricas oportunas del IGAE, correspondientes a los meses de febrero y marzo.
Al tomar los últimos registros del IGAE con cifras desestacionalizadas, se nos informó que cayó 0.7% en enero respecto al mes previo, anteriormente reportada como -0.9%, y en febrero creció sólo 0.1%, estimada como un alza de 0.5% por el IOAE.
Si hacemos un ejercicio simple, tomando los datos del IGAE de enero y febrero, y del IOAE como se informaron previamente, la actividad económica habría crecido en marzo 0.5% respecto al mes anterior. De esta forma, esperaríamos una contracción de 0.5% del producto interno bruto (PIB) del primer trimestre del año respecto al cuarto de 2025 y un alza de 0.2% en variación anual. Estos datos representarían un retroceso respecto al alza trimestral de 0.9% del cuarto trimestre de 2025 y de 1.8% en variación anual, con lo que se interrumpió la recuperación observada en ese periodo.
Sería prematuro considerar este debilitamiento de la economía en el primer trimestre del año como un cambio de tendencia, máxime que el sector externo en el primer trimestre de 2026, presentó un repunte importante al crecer las exportaciones totales 17.9% en variación anual con cifras originales con la excepción de las agropecuarias que cayeron 7.7%, afectadas por la prohibición a exportar ganado, por los aranceles al tomate y de otros bienes relevantes como el aguacate; de las automotrices cuyo valor disminuyó 2.9% por lo aranceles de 25% a vehículos y partes procedentes fuera del T-MEC; y de las petroleras (-25.9%) por un menor volumen.
Las importaciones, también relacionadas con el desempeño de la economía interna, tuvieron un desempeño favorable y alentarían la expectativa de un mejor desempeño posterior.
Si observamos las gráficas de las series desestacionalizadas de los principales componentes de las exportaciones, incluso las petroleras y automotrices presentan una ligera tendencia de alza. En el caso de las importaciones, salvo las de bienes de consumo, todas muestran una trayectoria positiva, aunque más modesta en la de bienes de capital asociados a la inversión.
Los elevados aranceles que le ha impuesto Estados Unidos (EU) a China y a otros países asiáticos, han beneficiado a México, especialmente a las exportaciones manufactureras no automotrices, que han registrado un crecimiento espectacular neutralizando la bajas en otros rubros. Sin embargo, esta favorable tendencia se podría frenar en los próximos meses provocada por la desaceleración de la economía de EU y porque la renegociación del T-MEC, podría implicar aranceles a industrias que en este momento están libres de gravámenes. De las primeras rondas de negociación, ya quedó claro que no se trata de una revisión, como ingenuamente algunos funcionarios y analistas pensaban el año pasado.
De esta forma, el mejor desempeño de las exportaciones durante el primer trimestre evitó que la contracción económica fuese mayor, pero no alcanzó a compensar el débil comportamiento del mercado interno, afectado por una mayor inflación y menor consumo privado, y por una inversión privada que no termina por reactivarse, a pesar de todos los anuncios de proyectos promocionados por el gobierno.
Por lo que respecta a la inversión pública, el informe de las finanzas públicas que se anuncia el día de hoy, muestra que los esfuerzos de consolidación fiscal han perjudicado su reactivación. Incluso algunas políticas de austeridad han afectado los gastos de mantenimiento de las empresas paraestatales, ocasionando los graves accidentes que se registraron en el periodo provocando importantes daños ecológicos.
En otros casos, como Dos Bocas, que son obras nuevas, la causa está vinculada a la precipitación para incrementar la producción de gasolina y las complicaciones técnicas que implica procesar petróleo pesado, así como, el desconocer las advertencias que hicieron los expertos, sobre la equivocada decisión de instalar una refinería en ese lugar.
En conclusión, espero que el PIB crezca este año 1.1%, mejor que 0.6% registrado en 2025, pero muy lejos de 2.3% esperado por el gobierno. La recaída del primer trimestre refuerza esta proyección y por eso extraña que varios organismos internacionales hayan revisado al alza sus proyecciones. Como si la guerra en Medio Oriente nos hubiese beneficiado.
Adenda
1. Los controles de precios, como los aplicados al diésel y a la gasolina de bajo octanaje, si reducen la inflación en el corto plazo, pero a la larga provocan escasez y dañan las finanzas públicas. Las apuestas siguen siendo electorales, sin considerar las consecuencias a la larga.
2. El lunes fui a llevar a una persona a la terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). Se ve muy complicado que vaya a estar listo para el Mundial. Muchas personas se quejan de lo tarde que comenzaron las obras de remodelación. Se les olvida que la administración anterior deliberadamente dejó que su operación se cayera a pedazos para alentar el uso del AIFA. Además, el costo del TUA es para pagar los bonos de deuda ocasionados por el NAIM (Texcoco).
3. El Tren Suburbano de Buenavista al AIFA, ayudará a mejorar la conectividad; su primera etapa ya estaba construida, llega a Lechería con tres paradas intermedias; la segunda, requiere un transbordo, con seis paradas. Esto es, 11 estaciones en total. Poco que ver con otros aeropuertos internacionales como el de Narita, cuyo tren express conecta rápidamente con Tokio.
4. La cancelación de vuelos y la reducción de frecuencias a Puerto Vallarta, Los Cabos y Cancún por parte de Delta, aduciendo el alza de la turbosina, fue un anuncio bastante diplomático. En realidad, está vinculado con efectos negativos de violencia o de pérdida de competitividad frente a otros destinos del Caribe. En general, las líneas aéreas buscan concentrarse en vuelos con elevada ocupación.
5. El anuncio de la Secretaría de Turismo de que habrá inversiones por 42 mil millones de dólares en el sector, suena desproporcionado si consideramos que, de acuerdo a las cifras de balanza de pagos, México recibió inversión extranjera directa por 36 mil 872 md en 2025. Quizá se están incluyendo las inversiones en trenes del sexenio, que van a generar un mayor deterioro de las finanzas públicas.
*Analista económico, catedrático de la EST-IPN y de la Universidad de la Libertad
Email: pabloail@yahoo.com.mx
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