Sitios y monumentos que cumplen 100 años este septiembre

Mochilazo en el tiempo

En septiembre de 1921, hace cien años, varias naciones hicieron regalos a México por el centenario de la consumación de su Independencia; también se inauguraron sitios que aún podemos ver y son parte de la vida cotidiana de la capital, entre ellos el camino a San Juan Teotihuacán, el monumento al doctor Liceaga, el de Beethoven junto a Bellas Artes, el parque España de la Condesa y los leones de la entrada al Castillo en el Bosque de Chapultepec, entre otros

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Monumento al músico alemán Ludwig van Beethoven, atrás, la librería de cristal de nombre La Pérgola, que se encontraba sobre la alameda y al costado izquierdo del Palacio de Bellas Artes en una imagen de alrededor de 1921. La estatua fue un regalo que hizo la colonia alemana a México para las celebraciones del primer centenario de la consumación de la Independencia; décadas más tarde la librería fue demolida, mientras que el monumento permacece en el mismo lugar. Colección Carlos Villasana.

Texto: Ruth Gómez y Carlos Villasana

Hace 100 años, el país celebraba el Centenario de la Consumación de la Independencia. El Gran Diario de México publicó, en 1921, entre sus páginas el “Programa General Oficial de las Fiestas del Centenario” que enlistaba decenas de actividades que autoridades federales, municipales, educativas y obreras llevarían a cabo a lo largo de la Ciudad de México. Entre ellas:

Concursos, kermeses o convivios celebrados por colonias de extranjeros que vivían en México —como la francesa en el Tívoli del Eliseo o la alemana en el Parque Lira—, conciertos en el Teatro Arbeu, proyecciones en plazas públicas o el regalo de banderas a las familias que habían recibido un hijo en septiembre, también enaguas, blusas, rebozos, pantalones, camisas, sombreros o huaraches a gente en situación de pobreza, así como la apertura de comedores públicos.

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En el marco del llamado “mes patrio” y entre las diversas opiniones respecto a la permanencia de ciertos monumentos o esculturas en el espacio público, Mochilazo en el Tiempo se dio a la tarea de rastrear algunos lugares y figuras que fueron inaugurados en septiembre de 1921, en el primer centenario de la consumación de la Independencia de México.

La mañana del 14 de septiembre de 1921 se inauguró el camino de la Ciudad de México a San Juan Teotihuacán, ya que al día siguiente, el 15, se organizó por primera vez una visita a la “Ciudadela” de aquél municipio que recién se había descubierto. Hasta hoy, la zona arqueológica de las Pirámides de Teotihuacán es uno de los atractivos turísticos más importantes del país.
A lo largo del mes abrieron sus puertas diversas escuelas primarias en zonas como Tacubaya, Xochimilco, Milpa Alta, en la entonces llamada municipalidad Guadalupe Hidalgo o Tacuba.

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Fotografía de la Puerta de los Leones cerca de 1930, donde podemos observar la antigua calzada del camino al Castillo de Chapultepec. En la actual se observa la misma entrada ya con reja y su gran puerta en color verde, características de nuestra época. Colección Carlos Villasana. 

Asimismo, el 20 de septiembre, el presidente municipal de la ciudad, Herminio Pérez Abreu develó la escultura al Doctor Eduardo Liceaga, cuya ubicación actual es en Avenida Río de la Loza y Avenida Chapultepec. 

De acuerdo con información del Gobierno de México, el Doctor Liceaga: “incursionó en un sinnúmero de áreas de la medicina y de la salubridad pública. Su gran aportación fue la concepción del Hospital General de la Ciudad de México, diseñado por él y por el ingeniero Roberto Gayol (...) y la traza y urbanización de la actual colonia de los Doctores”.

A pesar de la existencia de este programa y el éxito de ciertas actividades, no todos los monumentos lograron inaugurarse en la fecha planeada y fueron instalándose con días o meses de retraso, tal como lo explica esta nota editorial de EL UNIVERSAL:

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“¡Si no se hubiera incurrido en el primitivo error que con toda oportunidad señalamos: el de intentar obras materiales, imposibles de realizarse y hasta hoy incumplidas, el programa ideado para el Centenario hubiera sido redondo!”, imprimió EL UNIVERSAL.

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Estatua del Doctor Eduardo Liceaga entre la avenida Doctor Río de la Loza y Avenida Chapultepec que fue develada el 20 de septiembre de 1921. Imagen tomada de Google Maps.

Los siguientes monumentos fueron ideados, planeados o construidos con motivo del centenario de la consumación de la Independencia mexicana, por lo que este septiembre cumplen 100 años. 

El monumento a Beethoven
 

Viendo de frente al costado izquierdo del Palacio de Bellas Artes, entre puestos de chicharrones, papas, nieves y risas provenientes de un círculo de espectadores que suele estar en las inmediaciones, se encuentra el monumento a Ludwig van Beethoven​, famoso compositor, músico y profesor alemán.

La estatua fue un regalo que hizo la colonia alemana a México para las celebraciones del primer centenario de la consumación de la Independencia. En El Gran Diario de México se publicaba que la escultura sería realizada por uno de los artistas más talentosos de Alemania.

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El Monumento al músico alemán Ludwig van Beethoven, situado en la acera oriente de la Alameda, al costado izquierdo del Palacio de Bellas Artes, en la década de los cincuenta. Colección Carlos Villasana.

Los interesados en realizarla tuvieron que entrar a un concurso y el ganador fue seleccionado por uno de los editores de las revistas de arte más importantes de aquél país. El escultor ganador fue Theodor Van Gosen, quien inmortalizó a un ángel con un hombre a sus pies y, en el pedestal, se encuentra la máscara mortuoria del compositor.  

El monumento se entregaría de forma oficial al entonces presidente Álvaro Obregón el 17 de septiembre en el Teatro Arbeu —que se ubicaba sobre las actuales calles de República de El Salvador, entre Isabel la Católica y Simón Bolívar—.

Los leones de la puerta de Chapultepec

 

El origen de estos famosos leones es de antes de 1920 y cuando el gobierno mexicano comisionó al escultor francés Gardet estaban destinados a decorar la escalinata del que sería el Palacio Legislativo, del que hoy conocemos como el Monumento a la Revolución

Cuando las obras se frenaron, los leones estaban empaquetados y guardados en las bodegas del gobierno federal. Por ello, se creó un proyecto que contemplara su exhibición en algún lugar de la capital; el que se comisionó al arquitecto Antonio Muñoz en junio de 1921 y desde el 17 de septiembre de 1921, los leones dan la bienvenida a quienes visitan la primera sección del Bosque de Chapultepec.

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Fotografías de la Puerta de los Leones cerca de 1930, en una podemos observar la antigua calzada del camino al Castillo de Chapultepec y en la otra el detalle de uno de sus costados. Colección Carlos Villasana. 

Cabe mencionar que el sitio en el que se colocaron, la actual entrada a Chapultepec desde la Calzada de la Juventud Heróica esquina con Paseo de la Reforma y Lieja, solía llamarse  “Gran Avenida del Bosque de Chapultepec” o “Antigua calzada del camino al Castillo de Chapultepec” y en esta misma fecha fue dotada de farolas. En el Programa General Oficial de las Fiestas del Centenario”, aquel septiembre de 1921, se decía que:

“Se inaugura la iluminación eléctrica, de la Gran Avenida del Bosque de Chapultepec (...) las obras de embellecimiento del Bosque de Chapultepec, que comprenden: Entrada monumental en la concurrencia de la Avenida del Hipódromo y las Calzadas de Chapultepec y Tacubaya. Entrada por el Paseo de la Reforma. Arboretum Sur y Avenida de las Palmas."

Como su nombre lo indica, era el camino directo hacia el Castillo de Chapultepec, por lo que se puede inferir que la colocación de los leones fue para que dicho acceso sobresaliera de lo que lo rodeaba.

El Reloj Chino

 

El reloj chino, ubicado en el entronque entre Bucareli, Atenas y Emilio Dondé en la colonia Juárez,  fue un regalo que hizo el último Emperador de China, Puyi, en 1910 a nuestro país por el centenario del inicio y consumación de la Independencia nacional.

En febrero de 1913 el golpe de Estado liderado por Victoriano Huerta, mejor conocido como “La Decena Trágica”, en el que perdió la vida Francisco I. Madero provocó eventos armados en los alrededores de la Ciudadela —y otras zonas del centro— de los que el Reloj Chino fue daño colateral, destruyéndolo casi en su totalidad.

Aunque el reloj fue reconstruido por el arquitecto Carlos Gorbea y re-inaugurado en septiembre de 1921, el resultado no fue idéntico al original.

Pie de foto: El Reloj Chino que conocemos en la actualidad fue re-inaugurado en 1921 debido a que en la Decena Trágica (1913) fue impactado por cañonazos. Colección Carlos Villasana. 

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Desde Italia para México

 

La comunidad italiana también se sumó a la celebración y obsequió a la capital  un busto del poeta florentino Dante Alighieri, cuya muerte cumplía seiscientos años.

Fue colocada en el atrio del antiguo colegio de San Pedro y San Pablo –en la esquina de El Carmen y San Ildefonso- que entonces albergaba a la Hemeroteca Nacional. Actualmente en este edificio se encuentra el Museo de las Constituciones, pero el rostro de Dante no ha sido removido.
  
El otro regalo fue el busto de Giuseppe Garibaldi, militar italiano que tuvo gran influencia en la unificación de aquel país, que se ubicó en el Jardín Garibaldi, sobre la calle de Guaymas y la Avenida Chapultepec en la colonia Roma. A pesar de que su historia sea un tanto desconocida para la mayoría de los mexicanos, no pasó lo mismo con su apellido. 

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Bustos de Dante y Garibaldi regalados a México en 1921 por el gobierno y las colonias italianas en el marco del centenario de la consumación de la Independencia. Archivo Hemerográfico EL UNIVERSAL. 

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El busto de Dante Alighieri donado por la comunidad italiana continúa en el atrio del antiguo colegio de San Pedro y San Pablo, que hoy en día es el Museo de las Constituciones (derecha), sobre la calle del Carmen en el Centro Histórico. Imagen tomada de Google Maps.

Uno de los nietos de Garibaldi participó en la lucha armada de la Revolución junto a Francisco I. Madero, por lo que desde 1921 la plaza que antes se conocía como “El Baratillo” fue rebautizada como “Plaza Garibaldi” quedando para siempre vinculada en el imaginario capitalino —y quizás a nivel nacional— con la música y la imagen del mariachi.

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Busto de Giuseppe Garibaldi sobre Avenida Chapultepec, a unos pasos del Metro Cuauhtémoc. Crédito: Google Maps.

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El presidente Álvaro Obregón con el licenciado José Vasconcelos, entonces secretario de Educación, a la izquierda, y otros funcionarios al pie de un busto de Dante Alighieri cerca de 1923. Crédito: Mediateca INAH.
 

El Parque España de la Colonia Condesa

 

La mañana del 21 de septiembre de 1921 se inauguró el Parque España, en la actual alcaldía Cuauhtémoc entre las calles Nuevo León y Avenida Sonora en la colonia Condesa.

Esta fue la primera actividad que se tenía planeada para el día en el programa oficial para las celebraciones del Centenario y en la actualidad es uno de los parques más famosos de la capital mexicana.

El parque, que representaba la unión de las dos naciones, fue inaugurado por el presidente municipal de la ciudad, Herminio Pérez Abreu y funcionarios españoles en México, destacando el representante de España en México, Antonio Saavedra de Magdalena.

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Fotografías del parque España en los años 60. La primera es de la revista LIFE. Colección Carlos Villasana.

También léase: A 98 años de la inauguración del Parque España

De acuerdo con el corresponsal de EL UNIVERSAL que cubrió el evento este día, Saavedra dijo en su discurso inaugural que a pesar de que la Independencia “destruyó para siempre todo lazo de sumisión y vasallaje, no pudo desaparecer los dulces vínculos que la sangre cree que por ellos nos ligan”.

Más allá de lo que tienen en común estas obras, el año en el que empezaron a ser parte de la cotidianidad capitalina, su uso y su significado han ido cambiando con el paso del tiempo.
Si bien es cierto que gran parte de los monumentos o esculturas que están distribuidas por la ciudad estuvieron hechas por motivos históricos, hoy se abre la posibilidad de que su significado se re-configure a través de nuevas formas de ver la historia y el uso del espacio público. 

  •  Fuentes:
  • Archivo Hemerográfico EL UNIVERSAL. 

  • Catálogo de Monumentos Escultóricos y Conmemorativos del Distrito Federal, 1976.

 

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