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¿Por qué las personas sordas se reúnen en noviembre?

Mochilazo en el tiempo

El Día Nacional de las Personas Sordas tiene su antecedente en un decreto firmado el 28 de noviembre de 1867 por Benito Juárez que establecía la creación de una Escuela Normal para Profesores y Profesoras para sordos. A más de siglo y medio aún falta mucho para integrar a esta comunidad en la educación, el campo laboral y sitios recreativos

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Texto: Carlos Villasana y Ruth Gómez

En el Día Nacional de las Personas Sordas conoceremos los sitios que han marcado a esta comunidad de la capital en donde se inauguró la Escuela Normal de Sordomudos durante el gobierno del entonces presidente Benito Juárez, motivo por el cual desde la década de los 70 cada 28 de noviembre este grupo se reúne en el Hemiciclo que lleva su nombre.

Todo ocurrió en un año. Inició el 14 de febrero de 1867 cuando el Ayuntamiento de la capital mandó establecer una escuela para sordos en el extinto Colegio de San Gregorio para brindar educación y manutención a seis niños y seis niñas.

Los problemas políticos que existían en el país entre Benito Juárez y Maximiliano de Habsburgo hicieron que el proyecto se retrasara un poco, pero para marzo de 1867 la escuela empezó a funcionar y para el 4 de noviembre de ese mismo año se trasladó a lo que hoy conocemos como Ex -Templo de Corpus Christi, frente al Hemiciclo a Juárez.

El establecimiento de dicha escuela  fue elevado a categoría de ley el 28 de noviembre de 1867.

Así nació la “Escuela Normal de profesores y profesoras para la enseñanza de los sordomudos” destinándosele una parte del ex-convento de las Capuchinas de Corpus- Christi, según información encontrada en "La beneficencia en México", de Juan de Dios Peza, con fecha de 1881.

La escuela sería dirigida por Eduardo Huet, un sordo francés que tenía las riendas de una escuela para sordos en Brasil y que llegó a México en 1866.

El 30 de agosto del 1928 se inauguró de forma oficial la Escuela de Ciegos y Sordomudos en la calle de Mixcalco número 6, que con el paso del tiempo dejó de atender a estudiantes sordos y se convirtió en el sitio de enseñanza que es hoy dedicado exclusivamente a personas ciegas.

Poco a poco la enseñanza no sólo se limitó a la educación básica, sino que se expandió a otros campos de la vida social, deportiva o espiritual, como en la Iglesia de San Hipólito, sitio donde desde hace décadas la comunidad católica sorda se reúne y en la que cuentan con servicios religiosos con interpretación.

Compara el antes y el después deslizando la barra central (clic aquí para ver más grande)

En la imagen antigua se ve al fondo del lado derecho la fachada de Corpus Christi sobre la Avenida Juárez en 1929. La imagen actual da cuenta del cambio sobre todo en los automóviles y en las construcciones aledañas. Fotos: Colección Villasana-Torres y Ruth Gómez. Diseño web: Griselda Carrera.

Hemiciclo a Juárez justo frente a donde nació la escuela para sordos

Erik Arellano, miembro de la comunidad sorda, presidente de la Coalición de Personas Sordas, A.C. y estudiante de la Licenciatura en Comunicación y Cultura de la UACM, dice que la conmemoración en el Hemiciclo se basa en la fecha en que se promulgó el decreto que formalizó la escuela firmado por Benito Juárez aquel 28 de noviembre de 1867 y que dio a conocer Juan Baz, entonces encargado administrativo de la Ciudad de México.

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Pie de foto: Postal de la década de 1930, en la que se puede apreciar el callejón a un costado del Ex Templo de Corpus Christi. Colección Villasana - Torres.

Fue por eso que el ex - Templo de Corpus Christi y el Hemiciclo a Juárez se convirtieron en lugares sumamente importantes para la comunidad de personas sordas, ya que marcaron la primera escuela que el gobierno mexicano fundó especialmente para ellos y para que tuvieran acceso a la educación:

"Se imaginan estar aislados, sin poder comunicarse, sin entender lo que las otras personas dicen, sin una manera de expresarse, que todos piensen que no se pueden comunicar; ¡pues por eso es tan importante este lugar! ¡se abrieron las puertas para que nos pudiéramos comunicar, para platicar, contarnos chismes, reclamar y sobre todo para estudiar!", contó Erik.

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Erik Arellano, presidente de la Coalición de Personas Sordas, A.C. y estudiante de la licenciatura en Comunicación y Cultura de la UACM. Cortesía.

Arellano Explicó que hay distintas versiones sobre cuándo fue la primera convocatoria en el Hemiciclo un 28 de noviembre. Algunas personas dicen que fue en 1970 cuando se organizó por primera vez la reunión en el Hemiciclo gracias a un sordo de nombre Don Ignacio Sierra —impulsor y luchador incansable por la educación y pionero del Día Nacional de la Fraternidad del Sordo— .
Mientras que otros afirman que, de acuerdo con otra persona sorda de nombre Gustavo Juan Couret y de Saracho, fue en el año 1971 que se llevó a cabo, aunque no todos en la comunidad concuerdan con esta última versión.

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Las reuniones en el Hemiciclo. Cortesía Erik Arellano.

En tiempos previos a la pandemia, la comunidad solía hacer honores a la bandera, cantar el Himno Nacional en Lengua de Señas Mexicana (LSM), a veces, bailes, actividades culturales y también hay personas sordas emprendedoras que promocionan sus productos; una constante son los líderes que recuerdan su historia y todo lo que hace falta para que la comunidad conozca y ejerza sus derechos. 

Sobre la reunión en las inmediaciones del Hemiciclo, Erik comenta que es un evento que les recuerda cuánto han avanzado y cuánto les hace falta en el camino para ampliar sus derechos pero, sobre todo, les permite acercarse a personas dentro y fuera de la comunidad para que se conozcan entre sí. 

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Una reunión en septiembre de 2011. Erik dice que estos encuentros son de vital importancia para los niños sordos y niñas sordas ya que conocerán y convivirán de primera mano con personas que tienen la misma condición que ellos, haciéndolos parte de la comunidad. Cortesía Erik Arellano.

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En el Hemiciclo a Juárez, casualmente frente al ex convento de Corpus Christi donde estuvo la primera Escuela Nacional para Sordos, se reúnen cada 28 de noviembre personas sordas para intercambiar orientación acerca de sus derechos y conocimientos, entre otros apoyos.

También lee: El Hemiciclo a Juárez, donde Porfirio Díaz quería dar discursos

Aprender con señas

Erik Arellano comparte a El Gran Diario de México que en su experiencia personal, el ser parte de un grupo deportivo al interior de la CODEME (Confederación Deportiva Mexicana, A.C.)  le ayudó a sentirse parte de una comunidad en la que podía comunicarse de manera fluida y en la que realmente aprendió la LSM.

Erik nació siendo sordo profundo en el Hospital La Raza (el diagnóstico médico es hipoacusia bilateral profunda):
"en México las personas sordas señantes conformamos una comunidad lingüística minoritaria, nuestra lengua no solo son movimientos con las manos, es el conjunto de nuestra expresión facial y gestos, posición del cuerpo, la ubicación de las señas en el espacio, configuración manual, dirección de las manos y uso de clasificadores que nos permiten describir un objeto o una situación cuando no existe seña para ello".

Su preparación no fue sencilla y para obtener su educación básica tuvo estadías en diferentes escuelas; sin embargo, logró cursar la primaria y la secundaria con un grupo de compañeros sordos, pero todo se complicó un poco al ingresar al Colegio de Bachilleres donde no había nadie con su misma condición y en el que se vio forzado a tratar de leer los labios de profesores y compañeros.

Aún con ello logró terminar la preparatoria y en 2006 se inscribió a la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) pero la institución no contaba con los servicios de interpretación para que la educación fuera de calidad, por ello en 2010 interpuso una denuncia por discriminación y falta de accesibilidad; pero nada pasó y optó por inscribirse a escuelas privadas para estudiar periodismo; sin embargo, después de dos intentos dejó de estudiar.

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Cortesía. 

Años más tarde fue capaz de reingresar a la escuela en la UACM Plantel San Lorenzo Tezonco que en la actualidad tiene un total de 95 estudiantes sordos, 48 en primer semestre, 32 en tercer semestre y 15 en quinto semestre del Programa Letras Habladas/Letras Señadas que ofrece servicios de interpretación gratuitos. 

"Debo contarles que nuestra lengua es reconocida como patrimonio lingüístico de la nación desde el año 2005, cuando fue reconocida y legalmente tenemos derecho a que se nos brinde accesibilidad en todos los ámbitos (...) Sí, somos como una comunidad lingüística minoritaria, me considero bilingüe por mi primera lengua, la LSM y mi segunda lengua el español por lenguaje lectoescrito, no hablado" explicó el entrevistado.

Lenguaje de señas, aún sin certificación

Para aprender tanto la LSM como de la comunidad sorda, Erik comenta que en la alcaldía Cuauhtémoc se encuentra la Casa de Cultura del Sordo en donde se dan cursos de LSM, así como clases de español y matemáticas.

Asimismo, al interior de la Biblioteca José Vasconcelos se abrió una sala de lengua de señas donde se pueden consultar todo tipo de registros audiovisuales, textos de la LSM y sobre la comunidad: "para los oyentes interesados en nuestra lengua y cultura es importante la convivencia con personas señantes y que se acerquen a los lugares de encuentro", concluyó.

Nahomi Rubio, quien es intérprete de la LSM, dice que aún no existe una certificación oficial a nivel nacional que avale el conocimiento de la LSM y que hay diferentes sitios donde se puede aprender.

El tiempo de aprendizaje es sumamente relativo, ya que una persona comprometida podría sostener un diálogo básico con un miembro de la comunidad sorda en tres o cuatro meses; sin embargo, pueden ser años de estudio todo depende del nivel al que se quiera llegar.

"La verdad es que esto nunca se termina. Trabajamos todos los días prácticamente casi todo el día ya que con el proyecto que tenemos en instagram (@nahorubio) hemos logrado hacer una red de personas que hablamos una lengua inclusiva para poder ser más las que hagamos posible la inclusión. En este momento tenemos aproximadamente 100 alumnos entre oyentes con cultura sorda y los sordos que nos apoyan, quienes son muy buenos en su trabajo porque realmente se esfuerzan para que las personas aprendan la lengua de señas".

La imagen principal es de los años sesenta de la fachada de Corpus Christi sobre la Avenida Juárez, una mañana típica en la capital. Colección Villasana-Torres.

Fuentes:

  • Erik Arellano, persona sorda, presidente de la Coalición de Personas Sordas, A.C. y estudiante de la Licenciatura en Comunicación y Cultura de la UACM.
  • Dalia Nahomi Rubio Utrilla, intérprete de Lengua de Señas Mexicana.

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