Se encuentra usted aquí

El día que le dispararon a Salvador Cabañas

Un día como hoy, hace 10 años, uno de los jugadores más importantes del Club América fue al baño del Bar Bar, al sur de la ciudad, y recibió un disparo en la cabeza
Salvador Cabañas
25/01/2020
00:10
-A +A

Texto: Gabriel Sánchez Pozos
Diseño web:
Miguel Ángel Garnica
 

Es la una de la mañana con 27 minutos del 25 de enero de 2010, al sur de la Ciudad de México el futbolista paraguayo Salvador Cabañas llega al Bar Bar con su esposa y su cuñado. No hay fila, saludan a los guardias, no pagan cover ni son revisados a fondo. Tan sólo 10 segundos después entra José Jorge Balderas Garza, quien más tarde le dispararía.

Dos días antes del incidente él había disputado un partido con su equipo en un torneo que apenas empezaba; meses más tarde iba a jugar la Copa del Mundo con Paraguay, donde lo conocían como “El Mariscal”, pero el disparo terminó con sus goles y esperanza.

foto_1_39.jpg
En el Hospital Ángeles del Pedregal, aficionados del América pedían por la salud de Cabañas. Foto: Ramón Romero/EL UNIVERSAL.

Cabañas tenía 29 años y era una estrella del Club América. Él portaba la camiseta 10, otorgada al jugador más talentoso, la había heredado de Cuauhtémoc Blanco en el 2009 tras su salida del cuadro americanista. 

Salvador hizo su debut profesional con el club 12 de Octubre de Paraguay en 1998. Después de ser parte del Aduax Italiano de Chile, el ya desaparecido club de Jaguares de Chiapas adquirió en 2003 al delantero por poco más de 400 mil dólares, según datos de Transfermarkt.

foto_2_35.jpg
Salvador Cabañas festeja su primer gol a Guillermo Ochoa, portero del América en un encuentro celebrado en el Estadio Azteca en marzo de 2006. Henry Romero/REUTERS.

Después de convertirse en el máximo anotador en la historia de Jaguares, el Club América buscó a Cabañas: adquirió al jugador por cerca de cuatro millones de dólares. Nunca ganó un título a pesar de haber llegado a una final en 2007 y se pensaba en que podía ir a Europa.

Según el maestro Federico Martínez, quien lleva estadística del América, Salvador anotó 98 goles oficiales en 162 partidos. Con ello se convirtió en el octavo goleador histórico del equipo de Coapa.

Ocho días antes del atentado, América debutó en el Clausura 2010 con victoria 5-1 sobre San Luis en el Estadio Azteca y Cabañas anotó dos goles. Sin saberlo, el paraguayo festejó por última vez con los dedos índices apuntando al cielo; 48 horas antes del disparo, Cabañas jugó su último encuentro, como profesional con “las águilas”, perdieron 2-0 frente a Monarcas.

Tras la derrota, Cabañas estaba el lunes 25 en el Bar Bar, lugar que no era de fácil acceso. La cadena se abría con facilidad para los famosos, durante 25 años ahí desfilaron figuras como Cuauhtémoc Blanco, Thalía, Madonna y Jon Bon Jovi. 

Después de cuatro horas sin que nada pasara, José Jorge Balderas Garza, alías El JJ, y su escolta José Francisco Barreto García, El Contador, ingresaron a los sanitarios que estaban en el segundo piso del bar.
 

El último gol de este video significó la última anotación de Cabañas con el América.

A las 5:17, El Contador salió del baño para charlar con una mujer rubia que en su momento fue testigo del hecho. Mientras ellos hablaban, Cabañas y su esposa entraron al sanitario. Un minuto más tarde, el escolta entró y un guardia se asomó. El personal de limpieza dijo que escuchó una detonación.

Eran las 5:19 de la mañana cuando El Contador y El JJ salieron del baño. El guardia de seguridad tomó su saco y dio aviso: habían atacado a Cabañas. Los perpetradores abandonaron el bar en menos de un minuto.

Un día después del atentado, este diario anunció que “contrario a lo que pudiera pensarse” Salvador Cabañas ingresó consciente al hospital y antes de pasar a la sala de operaciones le dijo a su esposa María Alonso “¡Voy a salir de esta…!”.

La operación duró siete horas. Los cirujanos dejaron la bala calibre 38 en el hemisferio izquierdo del futbolista, sobre su nuca. Su estado era grave, aunque estable.
 

Este fue el último encuentro que disputó Cabañas con el América en la derrota 2-0 frente a Monarcas en enero de 2010.

María Alonso comentó que Salvador estuvo despierto hasta que le pusieron la anestesia, incluso contestaba preguntas y sabía con exactitud qué día era y su fecha de nacimiento. También confirmó que los primeros en llegar al hospital fueron sus compatriotas Dante López y Darío Verón, de Pumas, y Cristian Riveros de Cruz Azul.

En la Liga, clubes rivales del América mostraron pancartas en apoyo al futbolista. Cabañas ya estaba despierto en el hospital el 31 de enero.
Su neurólogo Ernesto Martínez Duhart afirmó que el 80 por ciento de las personas heridas de bala en la cabeza fallecen, pero Salvador reconocía a su familia, hablaba guaraní, y decía que quería jugar el Mundial, pero no recordaba el incidente.

La declaración del jugador fue buscada al poco tiempo, pues el 4 de febrero EL UNIVERSAL informaba que el paraguayo había abandonado la cama y podía sentarse en un sillón. El médico Martínez comentó que a Cabañas le pidieron datos personales, pero un médico legista desistió al ver que seguía desorientado: sabía que estaba en un hospital, pero desconocía las razones.

Hasta el 17 de febrero Cabañas dejó terapia intensiva, informó este diario. Sus médicos declararon que “el riesgo de muerte era mínimo” y ya podía empezar su rehabilitación. Aunque todavía no podía recordar el día ni lugar donde estaba, el paraguayo hablaba y su guaraní era más fluido que el español, pero no estaba autorizado para levantarse ni caminar.

Vestido con pantalón gris, camisa y gorro negro, 46 días más tarde del suceso, Salvador concedió una entrevista. Sentado en un sillón, Cabañas tenía los brazos pegados a los descansos, inmóviles, declaró con lucidez que estaba listo para jugar de nuevo y que agradecía las muestras de cariño de la afición mexicana y paraguaya. Sus agresores seguían prófugos.
 

Más de mes y medio después del atentado, Cabañas ofreció esta entrevista en la que comentaba su deseo por volver a las canchas.

Nueve días después de esa entrevista, el 21 de marzo, Cabañas dejó México para continuar su rehabilitación en Argentina. Sin embargo, “Chava” no pudo jugar el Mundial que se celebró en Sudáfrica. Su selección llegó a cuartos de final, donde perdieron con España, equipo que a la postre fue el campeón. El Mariscal anotó 10 tantos en 44 encuentros con Paraguay.

En agosto de 2011, “Chava” regresó al Estadio Azteca para jugar en un partido de homenaje entre América y Paraguay. Cabañas fue capitán, titular y disputó ocho minutos del encuentro. No hubo goles, pero lo recaudado en la taquilla se le dio al paraguayo.

foto_3_38.jpg
Salvador Cabañas saluda al público durante el partido amistoso y de homenaje entre América y la selección nacional de Paraguay en el Estadio Azteca. Alex Cruz /EFE

En abril de 2012, Cabañas volvió a un encuentro oficial, cuando el 12 de octubre que enfrentó a Martín Ledesma. Fue la primera jornada del torneo de la tercera división de Paraguay. Su club logró el ascenso y “Chava” fue parte de él. Después, pasó poco tiempo General Caballero de la segunda división de su país.

A principios de 2014 Cabañas vendía pan en Itaguá, la comunidad donde nació, ubicada a 30 kilometros de Asunción, la capital de Paraguay. En una entrevista, señalaba que estaba separado de su esposa María Alonso, quien cuidaba a sus hijos Santiago y Mía, en una vivienda que alguna vez fue de él, cuyo costo rondaba los cinco millones de dólares.

Ahí mismo señaló que su ex esposa, representante y abogado se quedaron con todos sus bienes. En aquel entonces, a cinco años del disparo, Cabañas admitió que antes del suceso, tenía un acuerdo para ir a Europa con el Manchester United, pero América lo retuvo con dos departamentos y un aumento de salario.

En abril de 2014, con 33 años, Salvador fichó por el club brasileño Tanabi Esporte Club para jugar cuatro partidos; sin embargo, el 29 de mayo de ese mismo año, Cabañas anunció su retiro definitivo de las canchas.

En entrevistas donde se ha recreado el momento del atentado, Cabañas recuerda que todo comenzó porque El JJ le reclamó que sólo estaba en el país “para robarle a los mexicanos”; después, entre la discusión, el agresor le confesó quién era y dijo que pidiera un último deseo. Fue ahí cuando José Jorge Balderas sacó el arma y temblando, disparó.

foto_4_36.jpg
Cabañas es el octavo mejor goleador del América con 98 tantos. Marcos Delgado/EFE

Tras ser detenido en 2011, presuntamente por ser el operador de Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, el líder del cartel de los Beltrán Leyva, José Jorge Balderas fue entrevistado por Carlos Loret de Mola, donde negó haber disparado a Cabañas, dijo que el paraguayo estaba muy tomado y por esa razón Salvador le tiró un golpe y comenzó una pelea.

El JJ también señaló que El Contador trabajaba para él y lo traicionó, pues lo culpó del disparo a Cabañas. En su declaración ante la Secretaría de Seguridad Pública, Barreto García confesó que su jefe y el paraguayo se conocían, en el momento del ataque, Balderas le comentó al ex futbolista: “yo soy el que te va a dar en la madre”, lo tomó del cuello y disparó.

Hoy El JJ está en prisión, fue sentenciado en febrero de 2019 por un juez federal a 20 años en la cárcel y 500 días de multa por delincuencia organizada en su modalidad de delitos contra la salud. El dictamen no estuvo relacionado con el ataque a Cabañas.

El pasado mayo Cabañas volvió a México para ser directivo del club Cafetaleros, del Ascenso MX, aunque no se sabe si seguirá con el equipo.
Para el maestro Federico Martínez, Cabañas es uno de los 25 jugadores más importantes del club y uno de los tres más relevantes en competencias internacionales porque pudo mantener a flote al cuadro azulcrema “en una época pésima”.  Cabe destacar que a finales de la década pasada, “las águilas” vivían problemas para destacar en el futbol mexicano.

Aunque ya son 10 años desde el último gol de Salvador con el América, la afición aún lo recuerda.

foto_5_36.jpg
Cabañas y Cuauhtémoc Blanco festejan una anotación en el Clásico Capitalino frente a Pumas en octubre de 2006. Foto: Ramon Romero.

Rubén Cisneros es un hombre de 84 años que ve los partidos de “las águilas” desde 1958. Aunque ha visto a jugadores como Daniel Brailovsky o Carlos Reinoso, reconoce que Cabañas está entre los mejores extranjeros que han llegado a México porque era “intrépido”.

Rodrigo González tiene 23 años, apoya a las Chivas, pero reconoce que “Chava” fue un importante elemento para la Liga. Recuerda que los Clásicos Nacionales con el paraguayo en la cancha, eran más divertidos, era “sinónimo de potencia y elegancia con el balón, un matón del área”.

Nuestras imágenes comparativas: la primera es la celebración de Cabañas después de haber anotado un gol a Pumas en la fecha 13 del Apertura 2005; la segunda es cuando Salvador saludó a la afición durante el partido de homenaje entre América y Paraguay en 2011, luego del disparo.

Fuentes:
Archivo EL UNIVERSAL
Entrevistas:
Maestro Federico Martínez
Rodrigo González
Rubén Cisneros
 

Comentarios

 
 

MÁS EN OPINIÓN