La caída de Víctor Rodríguez Padilla terminó siendo mucho más rápida de lo que cualquiera imaginaba. Hace apenas unas semanas dejó la dirección general de Pemex con el reconocimiento público de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien atribuyó su salida al inicio de una nueva etapa en la petrolera y destacó su perfil técnico y académico. Este lunes, tras difundirse el video en el que agrede físicamente a su esposa, la historia cambió por completo. La mandataria marcó una distancia absoluta. Aseguró que en su gobierno habrá “todo el peso de la ley” y “cero impunidad” para cualquier caso de violencia contra las mujeres, independientemente del cargo o de la cercanía política del involucrado. También confirmó que el nombramiento que se había anunciado para el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias quedó definitivamente cancelado.

El mensaje fue contundente porque Rodríguez no era un funcionario cualquiera, ya que formaba parte del círculo de confianza de Sheinbaum desde los años de la Facultad de Ciencias de la UNAM, donde ambos participaron en investigaciones sobre energía. Su llegada a Pemex simbolizaba la apuesta por un perfil técnico después del desastroso paso de Octavio Romero Oropeza. Sin embargo, durante una conversación privada con Rodríguez, en septiembre pasado, quedó claro que la relación con Palacio Nacional distaba mucho de la imagen de plena sintonía que proyectaban.

La confesión más reveladora llegó cuando describió cómo se tomaban realmente las decisiones en Pemex. “Yo soy solamente un operador”, dijo. Después explicó que el director general había dejado de ser el centro de decisión de la empresa. “La autoridad es la presidenta; después Hacienda y Energía; de ahí dependemos dos operadores, Pemex y CFE”. Incluso contrastó ese modelo con el sexenio anterior. “Antes el director de Pemex iba directamente con el presidente porque eran amigos”. Era una forma elegante de admitir que la conducción de la petrolera estaba concentrada fuera de la Torre Ejecutiva.

Rodríguez también hizo una evaluación particularmente crítica del estado en que recibió la empresa. Reconoció que durante la administración anterior prácticamente no se exploró para reponer reservas. “No renovaron las reservas. Las 3P cayeron. Es decir, no hay yacimientos nuevos”. Fue más lejos al advertir que, de mantenerse esa tendencia, “en 10 años podríamos estar sufriendo”. Aunque nunca mencionó por su nombre a Octavio Romero, la crítica apuntaba directamente a la política petrolera del obradorismo.

Otra confesión desmontaba uno de los principales discursos de la Cuarta Transformación. Mientras Andrés Manuel López Obrador aseguró durante años que el huachicol había sido prácticamente erradicado, Rodríguez reconoció que el problema seguía siendo estructural y reveló un dato que nunca había hecho público un director de Pemex. “Me roban crudo… aquí tengo estimado como 16 mil barriles diarios”. Añadió que las pérdidas totales por robo de crudo, gasolinas, diésel y gas LP rondaban los 45 mil millones de pesos al año, y explicó que buena parte del problema obedecía a la ausencia de sistemas modernos de medición y trazabilidad.

También admitió otra contradicción para la narrativa de soberanía energética. “Dependemos hasta de 96% del gas extranjero. Tenemos reservas estratégicas como de 12 días”, expresó. El reconocimiento dejaba ver la enorme vulnerabilidad del sistema energético mexicano frente a cualquier interrupción del suministro desde el norte.

Donde más se apartó del discurso tradicional de Morena fue en la participación privada. Defendió abiertamente los contratos mixtos, habló de once proyectos listos para arrancar y de la posibilidad de llegar a más de cuarenta asociaciones durante el sexenio. Incluso respaldó el desarrollo de yacimientos no convencionales mediante fractura hidráulica en Coahuila y Veracruz. “La decisión económica racional es que el sector privado puede hacerlo mucho mejor”, reconoció. “El problema es que entonces estás privatizando”. Esa frase resumía el dilema que enfrentó durante toda su gestión: el diagnóstico técnico apuntaba hacia una mayor apertura, mientras la narrativa política seguía anclada en la defensa del monopolio estatal.

Hoy, mientras enfrenta una investigación por violencia familiar y la presidenta ha decidido romper públicamente con él, aquellas declaraciones adquieren un significado distinto. No sólo revelaban las limitaciones con las que operó al frente de Pemex. También dejaban al descubierto las contradicciones internas de la política energética de la Cuarta Transformación, la falta de autonomía del director de la empresa y la distancia entre el discurso oficial y la realidad operativa de la empresa más importante del país. La ruptura política ocurrió esta semana. La ruptura técnica, por lo que él mismo contó, había comenzado muchos meses antes.

Posdata 1

Este lunes, en el restaurante Gallo 71, en San Pedro Garza García, coincidieron en mesas separadas Amaury Vergara, propietario de las Chivas del Guadalajara, y el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus. La presencia del primero en Nuevo León resulta natural por el ambiente que rodea al Mundial y porque varios seleccionados mexicanos militan o han militado en el club rojiblanco, pero la del gobernador emecista, quien estuvo acompañado por colaboradores de su administración, llamó la atención.

La presencia del mandatario jalisciense, previo al partido de dieciseisavos de final entre Países Bajos y Marruecos, generó polémica porque no tenía actividades públicas relacionadas con la Copa del Mundo ni con la agenda de coordinación entre estados. Lemus pertenece a Movimiento Ciudadano y su paso por Nuevo León se dio en un momento especialmente complicado para el gobernador Samuel García, quien enfrenta la presión de un juicio político promovido por el Congreso local, además de investigaciones sobre el manejo de recursos públicos y decisiones de su administración.

La coyuntura también coincide con el arranque de la disputa rumbo a la elección de 2027. Movimiento Ciudadano necesita preservar Nuevo León como su principal bastión nacional y evitar que el desgaste del gobierno estatal termine afectando su competitividad electoral. En ese contexto, cualquier reunión entre los principales liderazgos del partido adquiere una lectura política, aun cuando el escenario sea un restaurante y el pretexto sea el Mundial.

Habrá que ver si la visita de Lemus se limitó a acompañar a su correligionario durante la jornada futbolística o si también sirvió para revisar la estrategia con la que Movimiento Ciudadano buscará contener la crisis política que enfrenta Samuel García y reorganizar el partido rumbo a los próximos dos años.

Posdata 2

Quien no ha dejado pasar un solo partido importante del Mundial es Emilio Azcárraga Jean. Lo mismo se le vio en Guadalajara durante el México-Chequia que este lunes en Monterrey para el atractivo duelo entre Países Bajos y Marruecos. El presidente del América y de Ollamani ha seguido de cerca el torneo porque entiende que el Mundial representa mucho más que futbol. Es una vitrina global para una industria que busca elevar el valor de sus activos deportivos y comerciales.

La apuesta tiene sustento en los números. Desde su debut en la Bolsa Mexicana de Valores, Ollamani se ha consolidado como una de las emisoras con mejor desempeño del sector de entretenimiento y deporte. En su reporte más reciente, correspondiente al primer trimestre de 2026, la compañía mantuvo crecimiento en sus principales líneas de negocio, impulsada por el futbol, los juegos y la comercialización de contenidos, mientras continúa con la inversión para la modernización del Estadio Banorte de cara al Mundial de 2026.

El mercado también ha respaldado esa estrategia, con una acción que acumula una apreciación relevante desde su llegada al mercado bursátil y que ha colocado a la empresa entre los casos más exitosos de escisiones recientes en la BMV.

La visión de Azcárraga va más allá de ganar campeonatos. El objetivo es que los clubes mexicanos dejen de ser vistos únicamente como equipos de futbol y comiencen a valuarse como grandes empresas deportivas, siguiendo el modelo de franquicias de Estados Unidos y de algunos de los clubes más valiosos de Europa. Ollamani ya dio el primer paso al convertir al América y a sus activos de entretenimiento en una empresa cotizada. El siguiente reto será demostrar que también desde México se puede construir una organización deportiva con una valuación comparable a las ligas más desarrolladas del mundo.

Posdata 3

El empresario ucraniano Vladimir Sklarov enfrenta de manera simultánea procesos judiciales en Estados Unidos y el Reino Unido por un presunto fraude internacional relacionado con acciones de Grupo Elektra. Mientras fiscales estadounidenses lo acusan de haber diseñado un esquema para obtener ilícitamente una garantía bursátil valuada en 450 millones de dólares mediante una falsa representación de respaldo de la familia Astor, la Corte de Apelaciones de Inglaterra revisa un litigio impulsado por Ricardo Salinas Pliego que podría convertirse en un precedente para los casos de fraude financiero transfronterizo. La disputa involucra un préstamo por 115 millones de dólares, la venta de las acciones entregadas como garantía y el congelamiento de alrededor de 400 millones de dólares en activos atribuidos al acusado.

El caso avanzó en ambos frentes durante las últimas semanas. Sklarov fue detenido en Chicago y enfrenta cargos federales por fraude y conspiración para lavar dinero, luego de que las autoridades estadounidenses sostuvieran que las acciones de Elektra entregadas como garantía fueron liquidadas y que los recursos terminaron en cuentas bancarias en Mónaco vinculadas con familiares del empresario. En paralelo, la justicia británica mantiene vigente una orden de congelamiento de activos mientras continúa el proceso civil promovido por Salinas Pliego.

El punto que ahora concentra la atención de los tribunales británicos rebasa el conflicto entre las partes. Un juez de primera instancia concluyó que existen elementos suficientes para sostener la acusación de fraude, pero rechazó dictar una sentencia anticipada al considerar que parte de la evidencia fue obtenida mediante contactos indebidos con el abogado del demandado. Esa resolución es la que hoy revisa la Corte de Apelaciones. El fallo podría convertirse en un referente para futuros litigios internacionales al definir hasta dónde un error procesal puede limitar el uso de pruebas que, en apariencia, acreditarían un fraude de gran escala.

@MarioMal

¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

Comentarios