Empresarios en crisis; AMLO sólo escucha a cinco

Mario Maldonado

Andrés Manuel López Obrador es un encantador de serpientes, me dijo hace tiempo un empresario que lo ha tratado desde que era jefe de gobierno de la Ciudad de México. La metáfora se explica de la siguiente manera: le gusta ejercer al límite su poder dominante; disfruta ponérsele al tú por tú con los más poderosos, y es implacable cuando quiere que los demás se muevan a su ritmo, hipnotizados.  

Esa actitud de flautista de Hamelín le ha valido el temor de muchos a quienes considera sus otrora adversarios. En esa lista están algunos de los empresarios que hicieron hasta lo imposible para que no llegara a la Presidencia de México y que ahora imploran que no se radicalice más y ponga en riesgo sus patrimonios, principalmente los que tiene concesiones del gobierno.  

Tras haber sido elegido Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador se ha dedicado a jugar al gato y al ratón con todos estos empresarios, muchos de los cuales forman parte del Consejo Mexicano de Negocios y del Consejo Coordinador Empresarial. Los nombres y apellidos son los mismos que el tabasqueño ha señalado en el pasado: Claudio X. GonzálezGermán LarreaAlberto Baillères, Eduardo Tricio y Alejandro Ramírez, por mencionar algunos.  

El Presidente cree que no sólo no les debe nada, sino que al revés: estos magnates le deben mucho a él por no perseguirlos a pesar de que fueron parte de las campañas de “guerra sucia” en las elecciones de 2006, 2012 y 2018. López Obrador, fiel a lo que ha dicho desde su campaña y ahora en el gobierno, les aplica el perdón, más no el olvido.  

Y tampoco olvida a quienes lo ayudaron en algún momento de su vida política. A ellos son a quienes suele escuchar y tratar con mayor empatía, aunque no necesariamente les hace caso. En esa lista están desde Carlos Slim, quien le ayudó en la recuperación del Centro Histórico; Bernardo Gómez y Emilio Azcárraga Jean, de Grupo Televisa; Antonio Del Valle Ruíz, padre de Antonio Del Valle Perochena, actual presidente del Consejo Mexicano de Negocios, quien le mostró su apoyo durante la campaña; la familia Alemán, que también apostó parte de sus fichas a la candidatura de López Obrador en 2018; y algunos otros como Ricardo Salinas PliegoCarlos Hank González Olegario Vázquez Aldir, cuyos vínculos no están tan claros, pero integran su Consejo Asesor Empresarial.  

La decisión de poner al frente del CMN a Antonio del Valle fue acertada, mientras que, a la luz de los resultados y algunos intereses personales, la apuesta por Carlos Salazar al frente del CCE quizá no fue la más apropiada. El ex líder del exitoso conglomerado FEMSA, que encabeza José Antonio El Diablo Fernández, ha jugado buena parte del tiempo con dos cachuchas: la de representante empresarial, y la de posible candidato a la gubernatura de Nuevo León en 2021, de acuerdo con dos empresarios consultados.   

La ruptura de Salazar con una parte del empresario mexicano se evidenció ayer con dos hechos: el primero fue la disidencia de la iniciativa privada de Jalisco del CCE y luego la no invitación a la comida del Grupo de los 10 de Monterrey con el Presidente, la cual fue convocada por Alfonso Romo y en la que estuvo presente el secretario de Hacienda, Arturo Herrera.  

“La reacción que tuvimos del Presidente de la República y el posterior desplegado del CCE no cumple los objetivos", reclamaron los empresarios de Jalisco a la respuesta tibia de Salazar frente al plan de reactivación económica que presentó AMLO el domingo.  

Por otro lado, uno de los asistentes a la comida del martes en Palacio Nacional ha criticado que Salazar haya combinado sus intenciones políticas con la representación más importante de los empresarios, sobre todo en medio de una crisis económica como la que comenzó a gestarse en 2019 y terminó por explotar en 2020, con la emergencia del coronavirus.  

La estrategia de Salazar, quien se vendió como amigo del Presidente, no ha funcionado y ahora que busca unidad para enfrentar enérgicamente al gobierno frente a decisiones equivocadas como el deficiente plan de rescate económico, no tiene suficiente legitimidad.  

Otra muestra de la división fueron las comunicaciones directas de Slim, Baillères y Larrea con el Presidente para asegurarle que no eliminarán un solo trabajador, mientras el CCE dice que en el peor escenario se perderán hasta un millón de empleos; también destaca la reunión del lunes a la que fueron convocados Valentín Diez Morodo, Emilio Azcárraga y el heredero de Grupo BAL, Alejandro Baillères, quienes también le reiteraron su respaldo a AMLO. 

Salazar corre el riesgo de ser estigmatizado como el presidente de la Coparmex, Gustavo de Hoyos, quien le es muy incómodo al Presidente y lo ubica como un aspirante panista a la gubernatura de Baja California en 2021. 

Así que, vaya pésimo momento para la división de la iniciativa privada.

Contratos de APIs en Veracruz  

Le contaba ayer que este jueves podría consumarse un acto de corrupción en las APIs y la Marina Mercante de Veracruz. 

Mañana se presentan las propuestas económicas y técnicas que amparan los bienes y operación de estos puertos, una licitación que se anticipa amañada y dirigida con candados que contravienen la ley de adquisiciones, pero que además tendrá un sobrecosto de 20%. Los protagonistas de la historia son los funcionarios de las APIs y el despacho Yturria, que tras la denuncia de ayer, echaron a andar un plan B, que consiste en buscar una alianza con Pablo Crain y AXA para una adjudicación directa, declarando desierto el proceso con el mismo sobrecosto, pero cambiando la compañía aseguradora de GNP a AXA. A ver qué resulta mañana. 

MetLife, otra vez en la mira 

Y otra aseguradora en problemas es el corporativo global de MetLife, que encabeza Michele Khalaf, tras las amonestaciones que la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas de Ricardo Ernesto Ochoa ha hecho sobre la filial mexicana que lleva Sofía Belmar. En particular, se le sigue la pista por una operación con personal de ventas que carece de la cédula expedida por la propia Comisión. 

Las denuncias recaen sobre su principal promotora en el país: Grupo KC, de Daniel Ríos Guzmán, el despacho que incluso acaba de reconocer como sus dos primeros lugares de ventas en el país a Raymundo Pinzón y Alejandro Ledezma, el primero fichado como contribuyente incumplido en el SAT, y el segundo sin la licencia para ejercer su profesión. 

Igualmente, se analizan las razones por las que MetLife México actuó como acreedor financiero en la compra que Grupo KC hizo de dos inmuebles con valor conjunto de 20 millones de pesos, uno en la delegación Miguel Hidalgo, con Folio 9423237 ante el Registro Público de la Propiedad, y otro con Folio 273773 Asiento 2, en la delegación Tlalpan. 

Alertas por ciberdelincuencia 

Especialistas de la empresa DSTI, dedicada a las tecnologías de la información, encendieron las alertas, ya que los ciberdelincuentes han aprovechado la emergencia del Covid-10 para enviar mensajes de correo electrónico con motivos de phishing y malware. 

Eduardo Ambrosio, director de Seguridad de la Información, y Nino Rispoli, director de Servicios de Transformación e Innovación en DSTI, que encabeza Ricardo Reyes, lanzaron un SOS frente a las vulnerabilidades en las infraestructuras tecnológicas que ponen en jaque tanto a pymes como a grandes compañías y gobiernos. Tan solo en 2019, los ataques cibernéticos o hackeos le costaron a México poco más de 3 mil millones de dólares. 

La recomendación de los expertos es mantener las actualizaciones en la plataforma tecnológica y en los sistemas operativos de los equipos de cómputo, de ahí la importancia de que la gente que aún tenga Windows 7 actualice su equipo de forma inmediata, pues su soporte técnico finalizó el 14 de enero pasado. Otra cosa importante es ver a las TIC como un aliado estratégico en esta contingencia, pues con la protección adecuada se puede evitar el robo de información sensible, ya sea personal o corporativa. 
 
@MarioMal  
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