Siffan Hassan, el ave fénix del atletismo

Margarita Luna Ramos

En las recientes olimpiadas celebradas en Tokio, Japón, Sifan Hassan, atleta neerlandesa, nacida en Etiopía, en la eliminatoria de la carrera de 1500 metros, tras la caída que sufrió a la altura de los 500 metros, envió al mundo un emblemático mensaje de lo que significa resurgir de las cenizas, fortalecida al punto de reiniciar el vuelo y conquistar triunfante el espacio sideral.

Sin lugar a dudas, la gesta olímpica representa el escenario donde cientos de atletas, de diversos países del mundo, en una reunión de sana competencia, paz y concordia, dan prueba de pericia, destreza y disciplina en el manejo de la altura, fortaleza y rapidez, ingredientes definitorios de la anhelada victoria. Espectáculo que afortunadamente se realiza cada 4 años.

¿Quién es Sifan Hassan y por qué su actuación en las olimpiadas fue noticia que dio la vuelta al mundo?

Sifan es originaria de Adama, Etiopía. Cuenta con 28 años. Siendo una adolescente de 15 años, emigró a Eindhoven, Holanda, en calidad de refugiada. Con la pretensión de estudiar Enfermería, concomitantemente practicaba el atletismo, actividad en la que descubre que no solamente tiene una particular destreza, sino, además es un deporte que considera de su agrado. Su destacada participación a nivel local le permite tomar la decisión de dedicarse profesionalmente a este deporte.

Cinco años más tarde le fue otorgada la nacionalidad neerlandesa y dio inicio su incursión en competencias internacionales. Sus primeros triunfos fueron en 2014 y 2015 el Campeonato Europeo de Campo. Demuestra su valía imponiendo marcas mundiales en todas las distancias, desde 800 metros hasta la media maratón.

En los Juegos Mundiales de Doha, celebrados en 2019, Sifan obtuvo el campeonato mundial en 1500 y 10 000 metros. Sin embargo, en esta ocasión, quien había sido su entrenador, el cubano, nacionalizado norteamericano, Alberto Salazar, entrenador del Proyecto Nike Oregon, fue sancionado con cuatro años de suspensión, por infracciones relacionadas con dopaje de atletas. Sin embargo, por estos señalamientos prescindió de su entrenamiento desde 2017.

En Tokio Sifan se anotó en las carreras de 1500, 5000 y 10 000 metros, con el anhelo de obtener sendas medallas de oro. De las cuales resultó medallista de oro olímpico en las dos últimas y bronce en la primera. Lo cual desde luego resultó para los Países Bajos tres triunfos excepcionales.

La actuación histórica de Hassan se dio en la eliminatoria de la carrera de 1500 metros. Aproximadamente a los 500 metros de recorrido, cayó al suelo la corredora keniata que iba delante de ella. Siffan tropezó con ella y también cayó. En una carrera de esta importancia, este incidente representó una valiosa pérdida de tiempo, que difícilmente puede recuperarse, pues implicó haber quedado justamente al final del pelotón de competidoras. Lo cual desde luego echaba por tierra cualquier sueño de lograr una medalla.

Sin embargo, en el video se aprecia que esta excepcional mujer, Sifan Hassan, resurgiendo de sus cenizas, cual ave fénix, hizo gala de la renovación que inspira la resiliencia, con voluntad de hierro y un sprint producto de su capacidad atlética, disciplina y entrenamiento, no solo fue rebasando a cada una de las competidoras, sino que, sobradamente obtuvo el triunfo, enviando al mundo un mensaje que invita al resurgimiento, renovación y recuperación. Muy al caso en estos tiempos azarosos que nos ha provocado la pandemia por el covid-19.

Como dice Viktor Frankl, “el ser humano que se levanta, es aún más fuerte que el que no ha caído”.

 

Ministra en retiro de la SCJN. [email protected]
@margaritablunar

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