Kizzmekia Shanta Corbett, líder de la vacuna Moderna

Margarita Luna Ramos

La idea del laboratorio de Kizzy es crear una vacuna universal contra el coronavirus, así como el desarrollo de usos terapeúticos de nuevos anticuerpos

Kizzmekia “Kizzy” Shanta Corbett, inmunóloga viral del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, del Instituto Nacional de Salud de EU (NIH), ubicado en Bethesda, Maryland, fue denominada junto con el Dr. Barney Graham, como los líderes de la vacuna “Moderna”, por el principal experto en enfermedades infecciosas de ese país, el Dr. Anthony Fauci.

Kizzy Corbett es una joven científica afroamericana, de 35 años de edad, nacida en Hurdle Mills, Carolina del Norte. Desde sus primeros años destacó por un coeficiente intelectual sobresaliente. Su maestra de primaria, Myrtis Bradsher, declaró al Washington Post, que Kizzy fue su mejor alumna en 30 años de enseñanza.

Ella siempre supo que su vocación profesional estaba en la ciencia biológica, pues desde que cursaba la secundaria, procuró ser seleccionada para acudir a campamentos en laboratorios de investigación.

Fue merecedora de la Beca Meyerhoff, para cursar la licenciatura en Ciencias Biológicas, en la Universidad de Maryland, Baltimore, en donde se graduó en 2008. La Beca Meyerhoff es un incentivo académico otorgado por la Fundación de ese nombre, con el objeto de fomentar los estudios de los mejores alumnos de la comunidad afroamericana, en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

En 2014, Kizzy obtuvo el doctorado en Microbiología e Inmunología en Chapel Hill, Universidad de Carolina del Norte. Para lo cual trabajó en Sri Lanka, en el estudio de los anticuerpos humanos en el virus del dengue.

En octubre de ese mismo año inició su trabajo en inmunología viral en el NIH, enfocado en descubrir el desarrollo viral y crear vacunas para coronavirus.

Al inicio de la emergencia sanitaria, Kizzy comenzó a trabajar en una vacuna contra el Covid-19, al que consideró similar al “coronavirus de síndrome respiratorio agudo severo”. Su equipo, en unión con otros investigadores de la Universidad de Austin, Texas, realizaron innumerables experimentos hasta crear la vacuna. Se unieron a la Empresa biotecnológica “Moderna”. Comenzaron pruebas en animales. Posteriormente pasaron a las pruebas con personas, a las que se les aumentó la dosis a dos inyecciones con separación de 28 días.

En entrevista realizada en diciembre del año pasado, el director del instituto, Anthony Fauci, señaló que el trabajo de investigación del equipo liderado por Kizzy y Graham “sería de un impacto sustancial para poner fin a la peor pandemia de enfermedades respiratorias en más de 100 años”.

La idea del laboratorio de Kizzy es crear una vacuna universal contra el coronavirus, así como el desarrollo de usos terapeúticos de nuevos anticuerpos producto de las infecciones del coronavirus.

El esfuerzo de Kizzy se ha visto reconocido mediante diversos galardones: becas para estudios profesionales; viaje a la 3ª. Reunión de la Red Panamericana de Investigación del Dengue (2013); Golden Goose de la Asociación de EU para el Avance de la Ciencia (2020); Salzman Memorial en virología, de la Fundación para los NIH (2020); a la Investigación Biotecnológica y Aplicada a la Carrera Temprana de la Sociedad Estadounidense de Microbiología (2020); la revista Time la señaló en la lista 2021 “Time 100 Next”, categoría de Innovadores; el condado de Orange, CN, nombró el 12 de enero del 2021, “Día del Dr. Kizzy Corbett”; African Americans in Health Care de Kaiser (2021); entre otros.

La historia de Kizzy es realmente inspiradora, pues representa el triunfo de una mujer profesionista, con cualidades intelectuales extraordinarias, que, aunadas al esfuerzo, dedicación y excelencia, a sus 35 años de edad, es un ejemplo de vida.

 

Ministra en Retiro de la Suprema Coprte de Justicia de la Nación.
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@margaritablunar

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