El tema de cambios en el actual esquema de pensiones en el país ha sido un tópico recurrente en la mesa de análisis de la agenda nacional, donde diversos especialistas de áreas económicas han vertido opiniones que, por diversos motivos,  no tomaron  el sendero de la concreción en hechos reales. Es ahora con la propuesta hecha recientemente por el presidente López Obrador sobre el sistema de pensiones que este rubro tan sensible adquiere una vitalidad real para convertirse en tendencia de cambio en la seguridad social para miles de trabajadores, tanto del sector privado como del público en México. Esta acción del Ejecutivo federal es bienvenida por las organizaciones sindicales, cuyo objetivo, entre otros, es precisamente proteger los derechos de nuestros compañeros y permitirles una vida digna mediante una jubilación decorosa.

Con el tiempo, ha surgido una creciente y comprensible preocupación de los trabajadores del sector público y privado respecto a la insuficiencia de las pensiones actuales ante el crecimiento desproporcionado de precios de los artículos de consumo diario integrantes de la Canasta Básica, lo que achica considerablemente las posibilidades de un retiro digno y suficiente para los trabajadores.

En este contexto, la propuesta del presidente López Obrador abre las posibilidades de revertir esta tendencia de insuficiencia de las pensiones, pues establece que las personas trabajadoras con 65 años que empezaron a cotizar después del 1 de julio de 1977 conforme a la Ley del Seguro Social y las personas trabajadoras que estén bajo el régimen de cuentas individuales que cotizan en el ISSSTE, tendrán derecho a que su pensión de retiro por vejez sea igual a su último salario.

Para integrar los recursos económicos que respalden esta reforma, se propone crear un Fondo de Pensiones para el Bienestar, con un capital semilla de 64 mil 619 millones de pesos, mismo que se formará a partir de aportaciones del gobierno federal, provenientes de los recursos del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, de la liquidación de la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero, de los ingresos que se obtengan de la venta de bienes inmuebles sin construcción propiedad del Fondo Nacional de Fomento al Turismo y de los montos de los adeudos de las dependencias y entidades a la Administración Pública Federal.

Sin embargo, debemos hacer notar que para que esta propuesta  se convierta en una esperanzadora realidad para miles de servidores públicos y trabajadores del sector privado, así como para organizaciones sindicales, como la nuestra, que ha propugnado por cambios esenciales para la vida digna de nuestros compañeros, en donde las pensiones son un tema preponderante, se necesita que sea ratificada por diputados y senadores, posibilidad que vemos muy factible, dadas las circunstancias políticas que vivimos en el país.

Esta reforma representa una luz de esperanza para una seguridad de jubilación de muchas personas trabajadoras que han dado todo su esfuerzo para engrandecer a México. Es un acto de elemental justicia que valoramos mucho en nuestro sindicato, y que rarifica que en los hechos se solventan las verdaderas acciones de cambio.

Hasta la próxima.

Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
Google News

TEMAS RELACIONADOS