El pasado 29 de abril clausuramos los periodos ordinarios del segundo año de ejercicio de la LXVI Legislatura. Durante este periodo quedó claro que la política cuando se ejerce con convicción, compromiso y resultados, es la herramienta más poderosa para transformar realidades.

Hace ocho meses instalamos la Mesa Directiva del Segundo Periodo de la presente Legislatura, con una integración que reflejó que en el país “es tiempo de mujeres”: diez senadoras y dos senadores. Con ello enviamos un mensaje poderoso: gobernar desde la paridad es gobernar con justicia.

Asumí la presidencia con el propósito fundamental de hacer que la pluralidad de la Cámara de Senadoras y Senadores fuese nuestro mayor activo. En cada sesión se privilegió el debate respetuoso, la tolerancia y la institucionalidad como pilares del trabajo legislativo. Así el Senado se consolidó como un espacio de diálogo democrático, donde la diversidad de ideas resultó en una fortaleza y no en un obstáculo.

Este año legislativo se caracterizó por una intensa actividad y resultados productivos. Aprobamos seis reformas constitucionales, que responden a demandas específicas de nuestro pueblo. Ejemplo de ello son las reformas que facultan al Congreso para emitir las leyes generales en materia de extorsión y feminicidio, con la finalidad de combatir dos de los delitos que dañan a nuestra sociedad; la reforma en materia electoral que reduce privilegios al disminuir el gasto público en instituciones electorales, congresos locales y municipios, y que además fortalece la participación ciudadana; así como la reforma que fija un límite a jubilaciones y pensiones privilegiadas en entidades públicas.

Especial mención merece la reforma constitucional relativa a la reducción de la jornada laboral sin afectar el salario. En México después de más de 100 años sin cambios, la jornada laboral pasará de 48 a 40 horas semanales. Esta reforma beneficiará a más de 13 millones de mexicanas y mexicanos. Su implementación será gradual, esto es, dos horas por año hasta 2030, conforme a recomendaciones internacionales como el Convenio 116 de la OIT. La reducción inicia en 2027 y será efectiva el 1° de enero de cada año. Significa más tiempo para el descanso, el bienestar y la familia, sin afectar ingresos. Se realizará sin implicar ningún tipo de reducción de salarios, prestaciones u otros derechos laborales de las personas trabajadoras.

De igual manera cabe resaltar que se expidieron 8 nuevas importantes leyes, todas con el objetivo claro de proteger los derechos del pueblo de México y lograr la prosperidad compartida.

Desde noviembre de 2025, el Senado emprendió un ejercicio histórico y profundamente significativo: abrir la tribuna con la voz viva de nuestras raíces, permitiendo que personas hablantes de lenguas indígenas se expresen en su lengua materna. Sí, lengua materna, no es casual que así llamemos a las lenguas originarias y que solo hasta hoy hayan sido mujeres las que han participado.

El trabajo legislativo de este segundo año ha contribuido a cimentar un Estado constitucional y legal de bienestar a favor del pueblo de México. Al concluir los trabajos de los periodos ordinarios de este segundo año, con profundo orgullo y gratitud, tengo la satisfacción de haber vivido el inmenso honor de servir a nuestra patria, con compromiso, responsabilidad y amor por México.

Presidenta de la Mesa Directiva del Senado

Comentarios