La semana pasada inició una guerra frontal entre las grandes empresas que distribuyen contenidos de manera digital (streaming). Todo empezó al anunciar Disney que su plataforma, iniciaría servicios este fin de año en Estados Unidos y Canadá, y que costaría cerca del equivalente de 130 pesos, lo que dará acceso a contenidos de Disney, Marvel, Star Wars, Pixar y National Geographic.

También se anunció el nuevo servicio Apple TV+. Esto marca la entrada del gigante tecnológico al mundo de streaming con dos ofertas ambiciosas. Por un lado, el CEO de Apple, Tim Cook, anunció que la suscripción será considerablemente más baja en comparación con el resto de las otras populares plataformas del mercado (100 pesos). Por el otro, que en la compra de cualquier dispositivo de la marca Apple, el servicio será gratuito por un año. Los contenidos disponibles serán las miles de horas de programación que ya tiene Apple, más contenido exclusivo de la sociedad que tiene con HBO y shows como los de Oprah.

Varios analistas prevén que en los próximos cinco años Apple TV+ logre superar rápidamente 100 millones de suscriptores, considerando que tan solo en los próximos 12 meses se estima la venta de 130 millones de iPhones.

El gran rival a vencer por parte de las dos empresas arriba mencionadas es Netflix. En el segundo trimestre de 2019 reportó 151 millones de suscriptores a nivel mundial. Ya está disponible en casi todo el mundo y tiene más de mil contenidos originales que compra a varios productores. Su precio, dependiendo el número de usuarios por paquete, oscila en 200 pesos.

Además, hay otras plataformas que crean un robusto entorno competitivo como Amazon Prime Video (100 pesos), HBO GO (149 pesos) o, incluso la mexicana Blim TV (109 pesos), disponible en México y varios países de Centro y Sudamérica. Este último también será el primer servicio que incluya más de 30 canales de TV en vivo, más miles de horas en programación nacional y extranjera.

Así, la batalla global por tener y distribuir contenidos audiovisuales está creciendo, pues este tipo de contenido premium lo ven las audiencias en adición a los contenidos que tiene la gente disponible en sus sistemas locales de TV restringida, convirtiéndose en un complemento.

¿Quién va a ganar esta disputa mundial que se está dando entre tres grandes empresas estadounidenses? El que capte el mayor número de suscriptores con pagos recurrentes. Y, para ello, las audiencias buscan producción de contenido original, una amplia biblioteca de series y películas y un precio competitivo.

Me parece que los precios que está anunciando ahora Apple TV+ no son sostenibles. Su estrategia es desplazar a competidores y, seguramente, se presentarán cargos por violar reglas de competencia en varias jurisdicciones. Pero, por lo pronto, ya empezó a dañar las bolsas de Netflix y . Y es que, tras el anuncio de Apple, los títulos de Netflix cayeron hasta 3% y los de Disney 1.7%.

De hecho, el valor de la acciones de Netflix viene en picada: en los últimos dos meses ha perdido 24.4% de su valor de mercado. Por el contrario, las de Apple ganaron 1.18%, lo que significó una ganancia de 11.4 mil millones de dólares, con lo que la semana pasada su valor de mercado ascendió a un billón de dólares, convirtiéndose en la segunda emisora más valiosa de Wall Street, sólo detrás de Microsoft.

Sin embargo, Netflix no se dará por vencida fácilmente, y ayer anunció que compró a Sony Pictures los derechos mundiales de una de las series de comedia más emblemáticas: los 180 episodios de Seinfeld. Los montos de la operación aún no se hacen públicos, pero se estima que pagó más de 500 millones de dólares, quitándole los derechos a .

Toda esta lucha por las audiencias tendrá, desde luego, impacto en México. Pero puede ser uno favorable. Y es que México es reconocido por hacer contenidos (series, novelas y películas) que gustan a las audiencias hispanoparlantes, incluso a las asiáticas y, desde luego, a las mexicoamericanas. Si la reciente reforma que ha presentado el grupo parlamentario de Morena a la Ley de Telecomunicaciones que establece 30% de contenidos audiovisuales nacionales es aprobada, podría significar un decidido impulso para que la industria del entretenimiento nacional (cine, series y novelas) se relance, pues las mejores producciones tendrían cabida en las plataformas que operan en México y luego en las del resto del mundo. Nuestro talento de productores como Diego Luna, Guillermo del Toro, Alejandro González Iñárritu, Gael García o Alfonso Cuarón, entre otros, no tendrían que emigrar al extranjero para trabajar y poder triunfar.

La cuota nacional para contenidos audiovisuales en plataformas de streaming ya opera en Brasil y en Europa. Esta ha sido importante para que los productores británicos (The Crown, Sex Education, Black Mirror o The Bodyguard) y españoles (La casa de papel) logren que sus productos lleguen con éxito a todo el mundo. Según el Financial Times, en 2018 los productores independientes británicos recibieron ingresos por más de 3 mil millones de libras.

Así, a la par de que se abre una batalla mundial en el mundo de los contenidos audiovisuales, las empresas productoras mexicanas pueden aprovechar una coyuntura especial para generar divisas importantes para el país y crear miles de empleos, además de algo bueno por lo que se hable de México. Pronto sabremos si nuestro país se sube al tren de la modernidad o si nuestro talento seguirá emigrando.

Cambiando de tema:

Aún no se reportan audiencias del primer grito del presidente Andrés Manuel López Obrador. Hoy debemos de saber qué le gustó y qué no a la gente. Pero tristemente, la nota la dio el Canal 28 público de Nuevo León que decidió no sumarse a la cadena nacional para, en su lugar, violar la ley y llevar el grito del folclórico gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez, el Bronco. Al parecer fue la única televisora que rompió la cadena nacional ordenada desde la Secretaría de Gobernación.

Twitter: @JTejado

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