Luego del discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum este domingo en el Monumento a la Revolución, queda claro que la relación con Estados Unidos (EU) está pasando por un pésimo momento, en donde acusa a nuestro vecino de injerencista con miras a las elecciones de 2027.

La Mandataria ya dijo, con todas sus letras, que no entregará a los políticos de Sinaloa (Morena) acusados de narcotráfico, ni a ningún otro que solicite EU: “es legítimo dudar del verdadero interés en los juicios de extradición para autoridades electas, por qué primero hay que tenerlo claro, vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelven el principal elector de México. Eso no lo podemos permitir”.

Es probable que pronto tengan respuesta los graves señalamientos de la Presidenta y las acciones que está organizando para sacar a la gente a la calle contra EU. El evento del domingo, que fue un acto partidista, al celebrar el triunfo electoral de Morena de hace dos años, se volvió inexplicablemente una ceremonia del Estado mexicano, al contar con la presencia de las fuerzas armadas, ministros de la Corte y varios legisladores, incluida la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo. De tal suerte que, con EU, se ha decidido poner lo político por encima de lo comercial, y lo partidista por encima del Estado mexicano. No son cambios menores y las consecuencias podrían ser profusas y de largo plazo.

En la primera parte de su discurso del domingo, Sheinbaum habló de lo “bien” que está la economía mexicana, pero hay muchos datos que muestran que eso no es así y que somos presa fácil para represalias de EU. Hay que tener claro lo que podría ocurrir si ya nos vamos a agarrar a ‘cachetadas’ con nuestro principal socio comercial.

Por ejemplo, Pemex ha tenido muchas fallas en sus líneas de suministro de gasolina. Tan sólo en abril y mayo tuvo más de 75, lo que, sumado a su incapacidad para elevar la producción de crudo, nos hace dependientes de la gasolina de EU. Hoy solo tenemos cinco días de reservas de gasolina. ¿Qué vamos a hacer si nos cierran las importaciones con los altos precios actuales? En 2023 nuestras reservas de gasolina eran de hasta 10 días. Ah, y seguimos importando 46% de la gasolina que se consume diariamente en México.

Peor aún: nuestra capacidad de suministro de gas natural es de apenas de 2.5 días. Sin este, muchas industrias y la mayoría de nuestras plantas de luz no van a poder funcionar. Y esto se da en el contexto de que EU está mandando ya gas licuado, a mayores precios, a Europa. ¿Qué vamos a hacer si nos quedamos sin gas? Pemex apenas suministra 7% del consumo nacional.

En otro rubro, el gobierno federal viene minimizando las nuevas reglas que va a emitir la Casa Blanca para la regulación del sistema financiero de EU, con las que van a apretar a las remesas, por el uso que les den los cárteles. Ya no podrán ser enviadas por remitentes que no estén residiendo legalmente y si no tienen identificación oficial de EU. Si la afectación fuera de apenas 10%, no poder enviar esas remesas le pegaría a la tasa de crecimiento del PIB en 0.3 puntos porcentuales. Esto equivale a que la economía deje de agregar al año 110 mil millones de pesos y complicará el objetivo de lograr que haya crecimiento.

Finalmente, si desde el gobierno de EU se manda un mensaje de que en el corto plazo no habrá T-MEC, y/o que las tarifas arancelarias se mantendrán o aumentarán, muchas empresas se irán de México y otras cancelarán sus planes de llegada.

Cuando uno entra a un conflicto tiene que estar listo para los peores escenarios, y me parece que el gobierno federal piensa que EU no actuará, o cree que la economía nacional puede soportar sus embates financieros. El tiempo pondrá todo en su lugar, pero, aunque nos la juguemos decididamente por México, habrá que abrocharse los cinturones.

CAMBIANDO DE TEMA: Estamos “luchando” para que no haya injerencia de EU en México, pero la Presidenta envió ayer al Congreso dos iniciativas para proteger los derechos de autor en ambientes digitales y resguardar así a las grandes tecnológicas de EU. Ambas son exigencias de la USTR, según su propio portal, y ya las firmó Sheinbaum. ¿Y la injerencia?

Hablando de eso, el gobierno de México no puede acusar intervención de EU en nuestras elecciones y, a la par, la Presidenta estar interviniendo en los comicios de Colombia, al avalar los complots electorales del presidente de ese país, cuando una mayoría del electorado está dando un sorpresivo giro a la derecha.

Comentarios