Piojo convertido en águila

Héctor González Iñárritu

Tengo el privilegio de conocer a Miguel Herrera, y digo privilegio, porque cuando se conoce a un buen ser humano, con valores, cumpliendo cabalmente y con honores sus deberes como padre, esposo, hijo, abuelo y amigo, es reconfortante.

Tengo el privilegio de conocer a Miguel Herrera, y digo privilegio, porque cuando se conoce a un buen ser humano, con valores, cumpliendo cabalmente y con honores sus deberes como padre, esposo, hijo, abuelo y amigo, es reconfortante.

No soy ningún palero, pero tuve la oportunidad de convivir muchos meses con él. Trabajamos juntos dos años, viajamos, planeamos, debatimos, reímos y nos la mentamos; teniendo retos y desafíos, como un Mundial, una Copa América y  Copa de Oro; se forjó una gran amistad producto de la buena relación, los buenos momentos y las adversidades.

El Míster (así lo llamo), tiene la virtud (nada fácil de encontrar en un técnico), de tener un equilibrio entre la cancha y la gestión del grupo; esta capacidad va de la mano de saber estudiar los partidos, coordinar a su cuerpo técnico y realizar una eficiente planeación. Nunca especula, es ofensivo, sale a ganar; como consecuencia perdió muchos puntos importantes. Ahora sigue igual, pero le añadió algo de mesura.
 

 

Es un gran mentor para los futbolistas, aprieta, comunica, transmite, abraza, va de frente, le deja un legado a la mayoría; sabe escuchar a su cuerpo técnico y tiene en Santiago Baños a su sombra, que lo apoya, lo guía y conoce más que nadie. Otro atributo es que siempre da la cara —situación que los medios  agradecen—, exponiendo sus ideas de forma clara, transparente y contundente, generando con ello controversiales declaraciones, muchas de las cuales son verdaderas, que incomodan a algunos, costándole algunas multas y sanciones.

Su temperamento es muy emocional e intenso; él se ha ocupado, ha ido aprendiendo y ha mejorado para ser más racional y  modular sus expresiones y comportamiento; simplemente, aprendizaje humano. En mi opinión, Miguel es un entrenador con un ADN exclusivo para hacer simbiosis con el América.

CONCENTRACIONES VIRTUALES EN SELECCIONES MENORES. Gran acierto de Gerardo Torrado, Director General Deportivo y de Raúl Méndez, Director Operativo de Selecciones, de encabezar concentraciones virtuales con los jugadores de las selecciones menores y todo el staff multidisciplinario.

La duración es de 4 días, son de alrededor de 95 minutos, convocan a 55 jugadores por categoría, cada elemento tiene un usuario y contraseña y se conectan en vivo con las áreas correspondientes.

Cada director de área les explica toda la planeación, estrategias y funcionamiento a seguir antes, durante y después de las concentraciones. El cuerpo técnico explica a detalle el modelo de juego, sistema, momentos del partido, tipo de entrenamientos, cargas de trabajo y descansos.

Posteriormente las demás áreas, como la medica, psicológica, nutricional, operativa etc. exponen sus lineamientos, para dar paso a sesiones de preguntas y respuestas.

Una de las sesiones que más gusta es la de la plataforma de tecnología e imagen, dirigida por Irving Mendoza, se revisan videos, estadísticas, manejo de redes etc.

El aprendizaje, desarrollo y crecimiento en el futbol también se puede dar fuera de la cancha, que bueno por los jóvenes.

Hirving Lozano. Lo conozco muy bien, gran muchacho, inquieto, inteligente y con un gran talento. Hoy le toca luchar contra la adversidad, tiene que entenderla, vencerla y abrazarla; son momentos difíciles, pero claves en su maduración. Debe auscultarse y ver por dónde puede mejorar y revertir. En Holanda brilló; ahora está en la liga que mejor defiende, se huele la respiración del defensor. Con técnica, talento y férrea mentalidad como la del Chucky, no basta en el Calcio, se necesitan fuerza física, intensidad y mucha potencia para entender y traspasar esos muros; algo parecido a lo que posee Dybala, y aún mejor Mbappé en La Ligue 1.

Urge que los  jóvenes mexicanos con posibilidades de exportación, vean el gimnasio con gusto, no como opción, sino  obligación; entrenamientos individuales para mejorar la intensidad, cambios de ritmo y potencia, y que sus preparadores físicos estén capacitados con la mejor metodología. Así tendrán más herramientas para sobresalir en el extranjero.

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