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Guard1anes tres por uno

Héctor González Iñárritu

Los especialistas lo definen como competitivo, otros como mediocre, otros emocionante o aburrido, de regular o baja calidad

Los especialistas lo definen como competitivo, otros como mediocre, otros emocionante o aburrido, de regular o baja calidad; lo que es un hecho es que la planeada y esperada adrenalina está a punto de aparecer en esta última jornada, que definirá dos lugares a cuartos de final y dos a la nueva normalidad del repechaje.

Desde mi punto de vista, tuvimos tres torneos que se jugaron simultáneamente en uno solo, mezclando los resultados entre sí y con niveles de rendimiento totalmente opuestos.
Primeramente, el torneo de mejor calidad, donde cinco equipos se estuvieron peleando los cuatro primeros lugares; fueron los más regulares y consistentes, con un futbol aceptable y por momentos brillante. Algunos fueron de menos a más y hoy están arañando estar directo en Liguilla; estos son León, América, Pumas, Cruz Azul y Tigres.

Los Rayados apretaron al final y están en la lucha. León, siendo el líder general y el mejor equipo, con mejor diferencia de goles (+13) y teniendo en Luis Montes a su gran caudillo y mejor jugador del torneo; analizando sus métricas (para quienes las usan como herramienta o complemento), el Chapo ejecutó 54 pases clave, 970 pases precisos, 55 ocasiones creadas y 286 pases en el último tercio, cifras de StatisKicks. Penosamente, no está en el Tri.

En otro torneo, con equipos limitados, irregulares, están Pachuca, Chivas, Santos y Necaxa; estos dos últimos están cerrando bien y ya están en repechaje, aclarando que en torneos con formatos anteriores, hoy estarían fuera de la Liguilla.

Hablando de las Chivas, nadie ha podido frenar la irresponsabilidad galopante de varios jugadores, no entienden su profesión y compromiso; estas indisciplinas repercuten directamente en el rendimiento del equipo. Agregar que estas faltas son las descubiertas, quién sabe en cuántas más han incurrido. “Para ganar necesitamos a todos, para perder, sólo a uno”.
Por último, el torneo de la mediocridad, con ocho equipos grises, los cuales provocan que el nivel se vea mermado en calidad y competencia, demostrando una gran distancia con los demás contendientes.

Toluca, Juárez, Puebla y Mazatlán todavía están, vergonzosamente, peleando dos lugares.

Tenemos que reconocer que ha sido un torneo fuera de lo común; la afición, la gran ausente. Los clubes no pudieron realizar una adecuada planeación, la preparación fue a destiempo, sin pretemporada y no logrando niveles óptimos a nivel físico y futbolístico, provocando con ello múltiples lesionados e irregularidades en los niveles de rendimiento. El Covid-19 provocó también muchas bajas en los equipos, sumándose a las ausencias por lesión.

Hubo grandes sorpresas por la inconsistencia, basta recordar los triunfos del Querétaro sobre el América y  el Cruz Azul, las 10 jornadas sin derrota de los Pumas y, para terminar, siete técnicos cesados en estas 16 jornadas, ¡increíble!

Para los equipos con problemas de cociente, el torneo que viene definirá el pago de las multas. No queda más que planear, reforzar, trabajar y ¡ahorrar!

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