Capitán América

Este tipo de jugadores, además de talento, trabajo, esfuerzo y compromiso
Capitán América
15/08/2019
00:00
-A +A

¡Súper Memo, Memo Redentor, Memo para Presidente!... Eran los memes, gritos en la calle y alabanzas de los aficionados después del partido contra Brasil en la Copa del Mundo 2014 y siguieron así después de éste.

Conocí a Memo a los 15 años de edad en el América, era un joven educado, serio y flaco; entrenaba todo el día bajo la tutela de Néstor Verderi. Era el titular indiscutible del equipo juvenil; Leo Beenhakker se maravillaba cuando lo veía actuar. Llegó el día en que desafortunadamente se lesionó Adolfo Ríos y Leo lo debuta a los 18 años (2004).

Memo cumple a la perfección y se queda como titular en la era Beenhakker a pesar de la molestia de Adolfo, quien pregonaba que no habían respetado su jerarquía. El episodio accidental y penoso del clembuterol, lo dejó fuera de contratarse con el PSG. Fueron momentos de angustia y preocupación cuando les avisé a los cinco jugadores del resultado positivo. Estuvimos apoyándolos en todo momento desde el búnker de la Federación; Justino [Compeán] y Decio [De María] se debatían con la WADA (la Agencia Mundial Antidopaje) y FIFA y nosotros asistiéndolos en todas sus necesidades. Al final, el 
veredicto fue exitoso al comprobar que era la carne contaminada la que lo provocó.

A Memo le dolió, pero como guerrero que es, entró en el Ajaccio, siendo el único equipo que le respetó el contrato sin saber el resultado definitivo de la WADA. Ahí tuvo grandes temporadas, fue el mejor portero de Francia y de la revista France Football. Tenía una asignatura pendiente que cumplir: jugar un Mundial. No jugó en 2006 y tampoco en 2012.

Para 2014, la afición mexicana no dormía y los medios se peleaban la exclusiva por saber quién iba a jugar: Memo o Chuy Corona.

Miguel Herrera analizaba y sufría, la decisión era muy difícil… Se encerró con los dos, dio la cara y les manifestó quién iba a ser…Memo debutaría por fin en un Mundial.

Tuvo una Copa del Mundo impresionante, se ganó el reconocimiento de todos y terminó con las dudas. Se fue a España, siempre preocupado por su pasaporte comunitario, ya que es difícil que en Europa contraten a un portero que no lo tenga.

Ahora, a los 34 años, maduro, inteligente, centrado y seguro como lo conozco, analizó el regreso al América con su esposa; su alma americanista lo convenció y ahora regresa al Nido, a su casa que lo vio nacer, a liderear un equipo para ser campeón.

Le queda rato de buen nivel.

Este tipo de jugadores, además de talento, trabajo, esfuerzo y compromiso, que lo tienen de sobra, se desarrollan en un núcleo familiar sano, funcional y con padres que educan y orientan para el bienestar de sus hijos. Esto es un extra muy importante para este gran portero y persona. 

¡Mucho éxito! 

[email protected]

Suscríbete a nuestras redes sociales:   Youtube    Facebook    Twitter Instagram