Miguel Ángel Treviño Morales, el Z-40, líder de una de las organizaciones criminales más violentas y sanguinarias de México, evitó en más de 70 ocasiones su extradición a Estados Unidos.

A lo largo de 12 años, Treviño logró una y otra vez suspensiones provisionales otorgadas por jueces federales de distintos estados. En ese tiempo fue transferido 15 veces a distintos centros penitenciarios. Desde 2014, el gobierno de Estados Unidos había iniciado el proceso para su extradición.

El puente entre el Z-40 y los jueces que lo protegieron fue el abogado tamaulipeco Juan Pablo Penilla Rodríguez, a quien el Departamento del Tesoro de Estados Unidos acaba de señalar como intermediario del capo y los actuales jefes del Cártel del Noreste, organización en la que se reagruparon varios integrantes de alto perfil del grupo conocido como Los Zetas.

Penilla acaba de ser sancionado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC, del Departamento del Tesoro, al lado de otras personas vinculadas con una red de lavado de dinero y contrabando de efectivo que, según el gobierno de Estados Unidos, era operada por el Cártel del Noreste.

La OFAC sancionó también dos casinos vinculados con ese grupo: el Casino Centenario, de Nuevo Laredo, así como el Diamante Casino, de Tampico, Tamaulipas. De acuerdo con el Departamento del Tesoro, el primero de estos es empleado como depósito de drogas, sirve para lavar ganancias ilícitas y tiene áreas internas que son utilizadas como cuartos de tortura.

El abogado Penilla Rodríguez se colocó en el ojo público cuando, poco después de su misteriosa entrega al gobierno de Estados Unidos, el capo sinaloense Ismael El Mayo Zambada lo señaló en una carta como encargado de su defensa legal. Él llevaba, sin embargo, varios lustros haciendo ese tipo de trabajo: la defensa de narcotraficantes de alta gama, al lado de su socio Sergio Arturo Ramírez Muñoz, registrado como militante de Morena en 2018 y candidato a diputado suplente por ese mismo partido en 2021.

Más tardó en hacerse pública la carta de El Mayo que en circular el nombramiento de Penilla como asesor honorífico del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, en un documento firmado por el propio gobernador.

Más tardó en hacerse pública la carta de El Mayo que en aparecer fotografías del abogado al lado de toda la élite de Morena: fotos con Claudia Sheinbaum, con Citlalli Hernández, con Arturo Zaldívar, con Mario Delgado, con Ricardo Monreal, con Martí Batres, con Félix Salgado Macedonio, con Clara Brugada, con Sergio Gutiérrez Luna y con Pedro Haces.

Más de 40 fotografías que mostraban su acceso pleno a la más alta cúpula gobernante. En 2019 la entonces secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero subió a redes sociales una foto con él y con el subsecretario Ricardo Peralta en su oficina de Bucareli. Según el texto que acompañó la imagen, analizaba al lado de estos “estrategias para mejorar la implementación de justicia”.

Penilla fue negado por el gobierno de Américo Villarreal, que sostuvo que el nombramiento, ya firmado por el propio gobernador, no se había concretado “tras una valoración”. Fue negado por quienes posaron a su lado en decenas de fotos, y que rechazaron tener cualquier tipo de relación con él.

Los mismos que lo negaron lo habían premiado dos veces en el Congreso (Lucía Trasviña y Ana Lilia Rivera le otorgaron el Premio Pro Humanitas, “por contribuir a la transformación”).

Fuentes de inteligencia reportan que Penilla fue el encargado de transmitir al gobierno de López Obrador una propuesta de su cliente, el Z-40, quien ofrecía colaborar en la “pacificación” de Tamaulipas a cambio de que no se le extraditara a los Estados Unidos.

A lo largo del sexenio, en al menos 60 veces, el Z-40 obtuvo amparos contra esta y siguió manejando a su grupo desde la prisión.

Según los reportes de agencias de Estados Unidos, Penilla fue llamado a Gobernación a través de Ricardo Peralta en tiempos en los que AMLO buscaba la manera de amnistiar narcotraficantes como una forma de “serenar el país”.

En círculos políticos de Tamaulipas se sabe que el abogado del Z-40 fue propuesto para quedar al frente de la aduana de Nuevo Laredo (una aduana que su cliente manejaba desde años atrás), pero que el grupo de la viuda de Sergio Carmona, el Rey del Huachicol, operó en el gobierno de Américo Villarreal para que esto no ocurriera.

El asesor honorífico, el premiado en el Congreso, el que llegó decenas de veces con las más altas figuras del régimen, es considerado ahora por el gobierno de Estados Unidos como colaborador de una organización terrorista, cargo que podría extenderse a cualquier persona que haya tenido tratos con él.

Las aguas vuelven a sacudirse. Como abogado de narcotraficantes, Penilla tiene información en varios frentes. Y todos esos frentes apuntan al mismo sitio, al mismo partido, al mismo sexenio.

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