México lleva cuatro partidos en este Mundial sin recibir gol. Los que llevamos años viendo al Tricolor quedar eliminado, jugando como nunca y perdiendo como siempre, entendemos lo que esto significa y lo mucho que ilusiona.
Con esta racha, Javier Aguirre igualó a la selección suiza de 2006, el único equipo en la historia eliminado de un Mundial sin que le metieran un solo gol.
La diferencia es que México no ha sido eliminado y se encuentra a un partido de igualar el récord de Italia en el Mundial 1990.
Los triunfos tampoco fueron de esos que te quitan años de vida. Tres en la fase de grupos, ante Sudáfrica, Corea y República Checa, más el 2-0 a Ecuador en dieciseisavos, con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, una defensa extremadamente ordenada; un partido controlado, sin milagros, y con un portero que —poco a poco— nos ha ido quitando las dudas que existían en un principio.
Todo eso ha hecho que, en México, se sienta como una revolución.
Y hay algo que no se puede pasar por alto: Ese partido contra Ecuador fue la primera victoria del Tricolor en eliminación directa desde la Copa del Mundo de 1986.
Cuarenta años con ese chiste atravesado, el quinto partido convertido en herida que ya ni duele, porque uno se acostumbró.
El martes algo se movió, aunque sea un poco, pero el problema puede estar en lo que vivamos el domingo.
A las 6 de la tarde en el Estadio Azteca, México juega contra Inglaterra, los mismos que terminaron líderes de su grupo, que promedian dos goles por partido, que llevan a Harry Kane con tres anotaciones y a Jude Bellingham enchufado. No es rival para andar tranquilo.
La última vez que Inglaterra pisó el Azteca fue en el ‘86 y se fue del torneo perdiendo ante la que —al final— sería la campeona del mundo.
México está donde siempre ha estado, en octavos de final.
Lo distinto es cómo llegó: Sin sufrir, sin rezar, sin depender de nadie. Eso no garantiza nada para el domingo, pero dice algo.
Lo demás, lo dirá el partido, y ojalá que esta ilusión que nos han generado no termine ese día y podamos seguir soñando con algo más que dejar atrás el famoso quinto partido.
@Gusocalderon

