La preocupación por la protección de datos —ante la implementación del Fan ID — es tan normal, como necesario que se lleven a cabo estos programas por parte de la gente del futbol en México. Que no se olvide que este deporte es un negocio, en el que los principales responsables de la seguridad de los asistentes son los dueños de los equipos. El punto es que los datos que proporcione la gente no vivirán en la nube de la más allá del juego.

Después de lo sucedido el 5 de marzo, con los actos de violencia en el Querétaro vs Atlas , las autoridades han hecho muy poco y continúan sumergidas en la demagogia y en la política barata, como la que ha manifestado en todo momento el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, quien sigue buscando culpables y castigando, sin realmente ir al fondo del asunto.

La implementación del F an ID no puede ser vista como un atentado a la privacidad de las personas, ya que va dirigida a un sector específico, y sobre todo porque hay algo muy importante a considerar en el sistema que utilizarán. Ayer, la comisionada presidenta del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), Blanca Ibarra, se reunió de manera virtual con Yon de Luisa y Mikel Arriola —presidentes de la Femexfut y la Liga MX, respectivamente— para tener un panorama más claro de la forma en que trabajarán el Fan ID, que —por cierto— esperan poder implementarlo con una operación al 100% en la Liguilla.

Pero lo que tiene que entender la gente del INAI y de algunas organizaciones que han manifestado consternación por la manera en que utilizarán los datos, es que ni a la Femexfut ni a la Liga MX les interesa hacer un banco de datos para después venderlo o explotarlo, como lo han hecho algunas otras empresas y hasta el crimen organizado. La cosa es muy sencilla y no debería haber mayor problema para entenderlo: La gente que quiera comprar un boleto para un partido tendrá que ingresar algunos de sus datos personales, una copia de su identificación oficial y una fotografía (selfie), que será cotejada con la identificación proporcionada.

Una vez hecho esto, y en espera de que la gente entre a la cultura de hacer este tipo de cosas, el aficionado con boleto y QR (Fan ID) podrá ingresar al estadio. ¿Qué pasa con sus datos? Al finalizar el juego para el que aplicó, la información se borrará del sistema, excepto la de quienes fueron detenidos por un mal comportamiento en las tribunas. Esos seguidores serán boletinados y son los que ya no podrán ir más a los estadios.

Así es como trabajarán con el Fan ID, no es que quieran tener los nombres de todos los mexicanos que le van a uno de los equipos de la Liga MX o que están el pendiente de la Selección Nacional. Solamente quieren saber quién asistirá al estadio , al partido correspondiente, para —en caso de que ocurra algo— puedan saber quién lo hizo. Si logran hacer eso, el futbol mexicano habrá dado un paso importante en cuestión de seguridad, sin dar pie a quienes piensan que ahora quieren hacer un negocio con la información de los seguidores.

@gvlo2008 - gerardo.velazquez@eluniversalbgwire.com.mx

 
Google News

TEMAS RELACIONADOS