Entre vetos, agresiones y sin control, la Liguilla en México

Gerardo Velázquez de Léon

La “nueva normalidad” está ya en el futbol, pero el retorno de la afición ha dejado varios puntos e irregularidades

En la Ciudad de México, pasaron más de 400 días sin abrir las puertas de los estadios. La “nueva normalidad” está ya en el futbol, pero el retorno de la afición ha dejado varios puntos e irregularidades. Mucho tiene que ver con la gente, pero también con la incapacidad o desinterés mostrado por los clubes, y quienes les operan los estadios, para que se respeten los protocolos y brindar una mejor experiencia a quienes decidieron volver.

Conforme se han incrementado los aforos, se les ha complicado más a las autoridades y a los clubes hacer cumplir con las reglas. También ha habido una terrible falta de comunicación entre autoridades y departamentos de comunicación, como el del Monterrey, porque sólo confunden, como en el caso del ingreso a niños de todas las edades y mujeres embarazadas, luego de que el 6 de mayo, el Secretario de Salud de Nuevo León, Manuel de la O, aseguró que ya podían ingresar menores, pero el club posteó un video el 16 de este mismo mes, diciendo lo contrario... En fin, la crisis deportiva de Rayados llegó a las oficinas.

Pero qué esperar de un departamento de comunciación que niega acreditación a medios nacionales —como EL UNIVERSAL Deportes— argumentando que sólo ingresarían medios locales que los “acompañaron” durante la pandemia, algo que deberían revisar, porque este medio estuvo en todos los partidos. En los que negaron acceso, se compraba boleto. Así que ahora, acompañar a un equipo es el requisito para poder entrar a trabajar. ¿Sabrán esto en las oficinas de FEMSA?, ¿lo sabrá José Antonio Fernández?, ¿tendrá conocimiento José González Ornelas? O ¿es la decisión de un mando medio que no acepta a medios nacionales? ¿Es un veto?

Puedes leer: "Así se jugarán las semifinales del Guardianes 2021"

Aunque su futbol no le dio para estar en la Liguilla, el Guadalajara es el club que mejor ha manejado el operativo de regreso de la afición. Pero en el Jalisco, en el Azteca, en el Cuauhtémoc, y no se diga en el de Monterrey, hubo muchas irregularidades. Broncas en las tribunas entre seguidores, con los policías, personas sin cubrebocas y, lo peor, lo sucedido en el Hidalgo, donde aficionados ingresaron al terreno de juego y alcanzaron a futbolistas del América. Terribles imágenes que deberían ser más que suficientes para, por lo menos, un partido de veto. Ya lo de la falta de luz es un ingrediente extra, pero que gente llegue hasta donde están los futbolistas, es algo imperdonable.

Las autoridades de la Alcaldía Coyoacán deben estar más preocupadas por la sucesión de Manuel Negrete que por trabajar. Después de tanto tiempo sin futbol, se esperaría que hubieran trabajado en negociar con los ambulantes de la explanada en Tlalpan o del Circuito Azteca. No fue así, parecía un regreso al pasado... No pasó nada. Siguen los “diablitos” robando luz con cables pelados, vendiendo piratería y todo lo ilegal que se pueda. ¿No era momento de arreglar esto?, ¿qué acciones coordinadas entre el estadio y la Alcaldía para no volver a presentar esta estampa tercermundista?, ¿legalizar la zona, invertirles y ponerles locales establecidos, no un mercado sucio lleno de corrupción? No, eso no es importante para las autoridades de la CDMX. Como debería ser importante para los dueños el episodio en Morelia y la agresión a Paco Ramírez. La Disciplinaria debe vetar a Pachuca y Morelia, por las imperdonables acciones.

@gvlo2008 - [email protected]

TEMAS RELACIONADOS
Guardando favorito...

Comentarios