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El estorboso y maldito Mundial de Clubes

Gerardo Velázquez de Léon

La obediente FIFA actúa, hace como si todo fuera correcto, cuando saben perfectamente que las presiones del mundo árabe estaban sobre ellos

¿De qué sirve el Mundial de Clubes? De nada. Respuesta de quienes saben que interrumpir una Liga es una reverenda estupidez; si cuando se jugaba en diciembre estorbaba, ahora en febrero es un insulto.

Se juega la Concachampions, torneo que inició en marzo y que culminará la próxima semana con el equipo del área que los representará en Qatar 2021. Bayern Munich tendrá que parar en la Bundesliga para ir a jugar el Mundial, lo mismo sucederá con quien clasifique en la Concacaf; es decir, un estorbo, una de las manipulaciones de FIFA a sus miembros.

La “nueva” FIFA, que encabeza Gianni Infantino, no se atrevió a quitar la sede del Mundial a Qatar, pese a los demostrados actos de corrupción, y replantear una nueva votación, sana y abierta, como fue con la designación de Estados Unidos-México-Canadá para la organización del Mundial 2026, quienes en su lucha con Marruecos decidieron abrir la votación para poder ser vista por quienes estuvieron en el centro de congresos de Moscú, previo al Mundial 2018. Simple, no lo hicieron porque nunca tuvieron la disposición de retar al mundo árabe, a esos mismos que corrompieron a directivos de televisoras, de productoras de televisión, a federativos y presidentes... A quien se toparan en su camino con tal de tener un Mundial.

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Por eso, el sometido Infantino a todo dice que sí, aunque sea  un Mundialito fuera de tiempo, de contexto, anticlimático. Es una barbaridad hacer ir a equipos a Qatar en febrero, en plena pandemia y sin algo importante a disputar. El Mundial de Clubes no es la Champions League, ni la Libertadores, es un pésimo experimento que nació en 2000 y pasaron cinco años para que volviera disputarse.

La realidad nunca aceptada por FIFA es que es la vieja Copa Intercontinental, disfrazada de torneo incluyente, con la rimbombante palabra MUNDIAL. Un arma para ganar dinero, presionando a televisoras; nada que presumir en niveles deportivos.

Será la última ocasión que se dispute de esta manera, de la que solamente acuden los campeones de Europa, Asia, África, Oceanía, Concacaf, Conmebol y el anfitrión. Por eso, los qataríes nunca aceptarían que no se jugara antes de su Mundial invernal, a disputarse en 2022. Si los planes continúan, el nuevo Mundial de Clubes se disputaría en China en diciembre del próximo año, con 24 equipos: ocho clubes de Europa, seis de Sudamérica, tres de la Concacaf, tres de África, tres de Asia y uno de Oceanía. Incluso, se supone que ya están conjuntos como Real Madrid, Chelsea, Liverpool, Bayern Munich, Atlético de Madrid y Sevilla.

Pero eso no exime a los equipos mexicanos de ganar la Concachampions. América y Cruz Azul, que entran en acción esta noche, están obligados; si bien, el Mundial de Clubes no sirve para maldita la cosa, dejar escapar el título del área sería un rotundo fracaso.

La obediente FIFA actúa, hace como si todo fuera correcto, cuando saben perfectamente que las presiones del mundo árabe estaban sobre ellos. Si no se atrevieron a quitarles la Copa del Mundo de la corrupción, por qué hacerlo con el Mundialito de Clubes.

@gvlo2008
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