Chivas, vivir de ilusiones y promesas

Gerardo Velázquez de Léon

Hoy, Chivas pertenece al nivel medio del futbol mexicano, lejano de las potencias regias y capitalinas

“Los objetivos son grandes y es cierto que no se ha clasificado en los últimos torneos... Y no es un objetivo, es una obligación en esta institución. Es un buen técnico, con un plantel sólido y está el apoyo de la afición. El equipo va a clasificar y va a competir por el título”. Fueron las palabras de Ricardo Peláez cuando, tras despedir a Luis Fernando Tena, presentó a Víctor Manuel Vucetich como técnico del Guadalajara, un equipo que vive en una irregularidad notable y que, pese a las grandes inversiones que permitió Amaury Vergara, no muestra avances.

No estarán en la Liguilla de manera directa. Primer gran fracaso en los objetivos de la dirección deportiva, porque en ese tipo de declaraciones vendedoras, llenas de optimismo y falsas promesas, se han basado en los últimos años. ¿Qué pasa en Chivas?, ¿por qué nada funciona en el campo? Jugadores van, jugadores vienen, y no pasa nada.

“Estamos trabajando fuerte para conformar un gran plantel. Lo vamos a lograr, para eso vamos a trabajar fuerte y Chivas muy pronto tendrá que ser el equipo más ganador del futbol mexicano”, ha sido otra de las joyas de declaración de Peláez, cuyo concepto ha quedado muy lejano a la realidad.

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Y así podemos recordar más; incluso, cuando —en septiembre de 2016— se atrevió a decir “los títulos hablan, los números son claros. América ha sido, es y seguirá siendo —por mucho— el equipo más grande de México”, algo que —al revisar los archivos noticiosos— no le hará nada de gracia a los aficionados, directivos y entorno de las Chivas.

El Guadalajara no ha cambiado, sigue entregando la misma imagen en el campo que cuando lo dirigía José Cardozo, Tomás Boy o Luis Fernando Tena. Con Vucetich, no hay nada nuevo. En la dirección deportiva es similar. Peláez no ha podido, y parece lo mismo, que cuando estaban José Luis Higuera o Mariano Varela. Su realidad: ir al repechaje, no a Liguilla directa, como fueron las promesas de “campaña”.

Se vendieron ilusiones. Es un plantel que parece no entender lo que representa Chivas, porque nada es más fácil que responsabilizar a la dirección deportiva, que claro que tiene su parte, pero —sin duda— la gran deuda es de los futbolistas, estos que declaran y declaran como José Juan Macías, pero —a la hora de la verdad— fallan y fallan.

Nada salvará a Chivas más que el título, pero —cuando se ha metido a la mesa de los que están arriba en la tabla— fallan, pierden, no compiten. Hoy, Chivas pertenece al nivel medio del futbol mexicano, lejano de las potencias regias y capitalinas como Tigres, Rayados, Cruz Azul y América. Hoy, sólo se ilusionan con las promesas en las declaraciones de su director deportivo, porque en el campo de juego son un equipo más, nada pasa con ellos.

@gvlo2008
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