El FMI y la CEPAL han actualizado recientemente sus análisis sobre las perspectivas mundiales. Lo lamentable es que México en muchas de sus políticas va a contracorriente de las tendencias mundiales y en resultados… a la cola.

El último análisis del FMI, sin dejar de reconocer la profundidad de la mayor crisis desde la Gran Depresión de 1929, se muestra algo más optimista. Las economías se han recuperado más rápido de lo anticipado en el tercer trimestre con la apertura del “gran confinamiento”. También se explica por las respuestas de las políticas fiscales y monetarias de los grandes países, en magnitud y rapidez sin precedente, que compensaron las pérdidas de ingreso familiar y empleo, aumentaron la asistencia social, inyectaron recursos a las empresas. El promedio de apoyos fiscales del G-20 es 6% del PIB; Alemania, más de 30%; EU, alrededor de 15%; Brasil, más de 6%; con aumento de déficits fiscales en los países avanzados a 16% del PIB (promedio), y en deuda pública, cifra récord de 130% del PIB. México va a contracorriente en todo, ¡su pequeñísimo alivio fiscal 1%, con déficit (4%) y deuda (60% del PIB), muy inferiores! ¡Políticas “normales” para un mundo “anormal”! Otra razón de optimismo es la disponibilidad más rápida de vacunas.

Al mismo tiempo, se prevé que la recuperación será desigual, incierta, proclive a recaídas. Se prevé una recuperación parcial en 2021, después de la recesión pronunciada de 2020. Estados Unidos cae -4.3% y crece 3.1% en 2021 .La eurozona experimenta una caída de -8.3%, el continente más afectado junto con América Latina; Alemania amortiguó su caída a 6%, pero España -12.8%; Italia -10.6%. Pero a partir del rebote, en 2022, el crecimiento se moderará. El problema es que la pandemia provocará daños irreparables en el potencial productivo, empleos perdidos, empresas quebradas y en los países como México, gran recaída de la pobreza extrema.

Queda claro que no habrá recuperación, si no hay control de la pandemia. En ese sentido, la pandemia descontrolada en EU, con sus contagios diarios de 200 mil, sus 250 mil muertos (los nuestros similares), los fuertes rebotes en Europa con nuevos reconfinamientos, pueden significar que la recuperación sea menor y pueda retrasarse hasta 2021 —un invierno temible.

El documento de la CEPAL es muy interesante. Su tesis principal es que la economía mundial, y América Latina en particular, enfrenta simultáneamente 3 crisis estructurales: inestabilidad y bajo crecimiento del producto, una creciente desigualdad y, una severa crisis ambiental (Tabasco). Yo agregaría la crisis de salud. La CEPAL apunta que es el continente que más sufre la pandemia. Tiene 8.2% de la población mundial, pero 28% de los contagios y 34% de los muertos. Los principales líderes son México, Brasil, Perú, víctimas de causas estructurales, como informalidad y pobreza en zonas densamente pobladas y, desde luego, falta de políticas preventivas y de recursos.

En su crecimiento económico, América Latina tendrá una caída de -8.1% del PIB en 2020. México con su -9% estimado, la tercera mayor caída, sólo superada por Argentina, -11.8%; Perú -13.9% y, la pobre Venezuela, -25%. Para todos se esperan recuperaciones de 3 a 5% para 2021, incluido México, 3%(?).

El gobierno de México puede enfrentar una cuádruple crisis a principios del 2021 por CV-19 descontrolada y serio desabasto de medicinas, agotamiento de la escasa protección social, recaída de la producción y el empleo, escasez de recursos fiscales e institucionales para enfrentarlas y, crisis económica o financiera de magnitud impredecible... si no se corrigen los rumbos.

Exembajador de México en Canadá. @suarezdavila

Google News

TEMAS RELACIONADOS