Diálogo del Día de Reyes para el rescate de la 4T

Francisco Suárez Dávila

Soñé que el Presidente (P) se reunía con su Ministro Sabio (MS) para compartir una rosca de Reyes y platicar sobre el año que termina y el que inicia. MS: Es usted un genio, Señor, mientras más  errores  comete, más sube su popularidad. Me temo que el pueblo es “bueno”, premia sus buenas intenciones, pero no es “sabio”. En los temas más importantes para el país tenemos las  peores políticas y los más nefastos resultados. En la lucha contra el CV-19, la gestión más deficiente entre 53 países analizados y reprobados por la OMS. Los resultados están a la vista, primero en letalidad general y entre servidores de la salud, serio desabasto de medicinas y augurios de nuestra incapacidad para distribuir vacunas. ¡Record de muertes violentas! En economía, la mayor Depresión desde 1932, hoy la más grande de América Latina, salvo Venezuela y Argentina; uno de los apoyos fiscales más débiles y más neoliberales. “Primero los pobres”, ¡si! han aumentado en 10 millones. La leve recuperación significará un sexenio perdido de “0” crecimiento.

P: Yo tengo otras cifras, ya tenemos “todo bajo control”. No me reconocen mis logros: negociación del T-MEC, aumento del salario mínimo, mi exitoso programa de adultos mayores, sobre todo, que ésta es una fatalidad de origen externo. Pero… es año nuevo, ¿qué acciones me sugeriría mi Ministro más sabio?

MS: Hay casi un consenso de mexicanos inteligentes, comprometidos con el país sobre lo que hay que hacer, ¡hágales caso! Le resumo las principales ideas: tendremos un invierno terrible, con una pandemia “descontrolada”. La vacuna ofrece esperanza, pero no remedio en muchos meses, la economía tendrá otra recaída a inicios de 2021. Urge primero un Programa de Alivio Social, con por ejemplo un Ingresó Básico, un Seguro de Desempleo, ambos acotados y temporales, un Programa de Rescate a PYMES vía NAFIN, y redefinir la fallida estrategia CV-19 sin López Gatell.

P. No tengo ya ningún espacio fiscal. MS. Ya rompiste todas las “alcancías” que te dejaron. Pero el nivel de deuda actual lo permite. El FMI te pide uses -bien, no en ocurrencias- la línea flexible por 6% del PIB. Esta expansión fiscal contracíclica la usan todos los grandes países, recientemente tus “afines”, Trump y Bolsonaro, históricamente tus modelos, Roosevelt y Cárdenas. Puedes ahorrar, difiriendo el gasto en tus caprichos de un aeropuerto “sin vuelos” y una refinería “subacuática”. No puede postergarse un  Acuerdo Nacional para la Recuperación y la Transformación. Éste debe sustentarse en un Programa Nacional de Inversión Pública y Privada (+4% del PIB), complementado por un Programa de Empleo selectivo. Luego, una política industrial para cadenas productivas en sectores que habrá que rescatar, y otros nuevos a promover, aprovechando mercado interno y T-MEC, acompañado de una nueva política educativa, de formación de trabajadores y de desarrollo científico y tecnológico para la empresa, y sustentado en una nueva política de financiamiento con más dinero para la banca del “subdesarrollo”. Acudir temporalmente a la deuda, pero anunciando y preparando una reforma fiscal, integral, negociada para el PEF-2022. Para lograr lo anterior, necesitarás “más administración, más orden, y menos politiquería mañanera”. En suma, “gobernar” con un gabinete capaz, no de “cuates”, en que cada quien cumpla bien su función, no una SEDENA “constructora” o un Canciller “todólogo”. Los gobernantes renuevan su gabinete para enfrentar una crisis. Tienes varios secretarios que son “floreros” o probadamente incompetentes, en las áreas más estratégicas: salud, energía, seguridad. Necesitarás un plan real de Seguridad Nacional, una redefinición estructural de PEMEX y CFE, avanzar hacia una política de seguridad social integral con más recursos. La única manifestación de una “T” real es la forma astuta, como has concentrado el poder, eliminando obstáculos y contrapesos, destruyendo la crítica. ¡Hasta lograste el milagro de una coalición de los opuestos!

Tienes tiempo para dar un gran viraje, antes de la elección de 2021, ya no polarizar más, convocar a la unidad ante la crisis y dar confianza, hacer que prevalezca la democracia y el Estado de derecho, ¡así rescatar la 4T, antes que sea tarde! Allí me desperté.

PD. ¿Asilo a Assange?, nuevo inútil diferendo con Biden, ¿alguien ya perdió la brújula?

 

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