Después del 28 de marzo de 2026, decir que los boxeadores cubanos son correlones es un insulto a una escuela que, si bien es de una exquisita técnica, también es de entrega, garra y cojones. En un gran evento de PBC realizado en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas, fuimos testigos del desempeño y entrega de tres peleadores a los que les corre sangre cubana por las venas: Yoenis El Bandolero Téllez, Yoenli El Diablo Hernández y Brian La Bala Mendoza. Estos tres guerreros cubanos derrocharon talento.
En la vida, como en el boxeo, la gente pondera las fallas antes que los logros; tristemente se subrayan los errores por encima de los aciertos. Esto es condición humana y, contra eso, no hay nada que hacer; sin embargo, habemos algunos que ponderamos los logros y resaltamos lo positivo.
Del boxeo cubano la gente citará siempre a Guillermo Chacal Rigondeaux y a William El Indomable Scull. Rigo es un esteta y un virtuoso del boxeo, por cierto, incomprendido; pero habrá que reconocer que lo suyo nunca fue tomar riesgos, pues su IQ boxístico le permitió “jugar” con sus rivales, por su evasivo estilo, técnica impecable y un par de piernas que hacían que pareciera que flotaba. ¡Vamos, era intocable!
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En cuanto a Scull, habrá que reconocer que, frente a la más grande oportunidad de su vida: Canelo Álvarez, se dedicó a correr y evitar a toda costa el más mínimo riesgo. El Indomable lució completamente domado, por su falta de corazón, deseo y entrega. ¡Su actuación fue espantosa! El desempeño de Scull fue tan malo que todo el prestigio que el boxeo cubano se había ganando, en tan sólo una noche retrocedió años.

Sin embargo, los cubanos tienen en David Morrell, Yoenis Téllez, Yoenli Hernández y su nuevo campeón mundial pluma en la modalidad a puño limpio (Bare Knuckle Boxing), Yampier Ramírez, y el bestial Cuban Assassin Gustavo Trujillo, a enormes y valientes representantes.
Si no han visto la guerra entre Yoenis Téllez y Brian Mendoza, les recomiendo que se tomen el tiempo de ver este peleón sangriento. Esta histórica pelea, por cierto, eliminatoria en los superwelter, fue tan dramática que, debido a un cabezazo accidental en el tercer giro, parecía que la pelea acabaría temprano por la copiosa hemorragia de Téllez, además de una fractura de nariz. Sin embargo, el originario de Santiago de Cuba sacó fuerzas de quién sabe dónde, regresó a pelear y derrotó a Brian La Bala Mendoza en una batalla entre cubanos que quedará grabada por siempre en la memoria de los amantes del boxeo.
William Scull hizo retroceder 10 años al boxeo cubano, pero hombres como Téllez, Hernández, Morrell, Ramírez y Trujillo, entre otros, le regresaron a punta de golpes y cojones el prestigio al boxeo de la isla.
Cierro diciendo que ya es tiempo de dejar de encasillar al boxeo cubano como un boxeo de “correlones”. A esta generación de guerreros cubanos le sobra corazón.
@ErnestoAmador






