El Nuevo Modelo de Investigación e Inteligencia que la Fiscalía General de la República (FGR) ha emprendido, surge de la necesidad de responder a un fenómeno delictivo con crecientes capacidades logísticas, técnicas y operativas.

Ha implicado abandonar la lógica de la tramitación tradicional caso por caso, para transitar hacia investigaciones integrales, multidisciplinarias y estratégicas capaces de identificar patrones criminales, anticipar riesgos, detectar vínculos operativos y comprender cómo funcionan los mercados ilícitos que afectan la estabilidad social. El Modelo, por supuesto, persigue la detención de quienes ejecutan materialmente un delito, pero predominantemente se enfoca en la desarticulación de organizaciones completas; tiene por objetivo la integración de carpetas de investigación capaces de sostenerse ante los tribunales, con pruebas suficientes, obtenidas legalmente y respaldadas por peritajes científicos de alto nivel que permitan combatir la impunidad y garantizar justicia para las víctimas.

La investigación actualmente exige el uso de análisis estratégico, y el intercambio de información interinstitucional oportuno se convierte en herramienta imprescindible para prevenir, contener y enfrentar fenómenos criminales de alto impacto antes de que amplíen su capacidad de daño. En esta tarea, la creación de la Agencia de Investigación Criminal ha sido fundamental pues desempeña una función esencial al fortalecer las capacidades de especialización necesarias para el análisis criminal, la inteligencia táctica y el uso de herramientas tecnológicas aplicadas a la investigación. La articulación de estas capacidades nos permite hoy construir líneas de investigación más precisas y sustentar las decisiones ministeriales en información verificable y jurídicamente útil.

Por otra parte, hemos avanzado en la consolidación de mecanismos de coordinación e interoperabilidad que nos permiten compartir información estratégica entre instituciones del Estado. Al eliminar la fragmentación de la información para enfrentar organizaciones criminales que operan sin límites territoriales y con amplias capacidades de movilidad financiera y tecnológica, pues la delincuencia organizada hoy nos exige comprender que detrás de muchas expresiones de violencia existe una estructura financiera que la sostiene y seguir las rutas del dinero es indispensable para debilitar su capacidad económica y desmantelar las redes de operación, hemos elevado la capacidad institucional a la altura del reto que estos tiempos imponen. Y todo debe hacerse con estricto respeto al debido proceso y a los derechos humanos.

Por tanto, en la FGR la construcción de investigaciones hoy exige profesionalismo, objetividad y una actuación ministerial sustentada en evidencia científica capaz de garantizar justicia para las víctimas y certeza jurídica para la sociedad. El Nuevo Modelo de Investigación e Inteligencia representa esta nueva visión en la procuración de justicia en México, investigando con inteligencia, actuando con estrategia y utilizando la ciencia y la tecnología para combatir la impunidad desde sus estructuras más complejas, protegemos a la sociedad fortaleciendo el Estado de Derecho.

Fiscal general de la República

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