Pasamos de las “benditas redes sociales” como las llamó el expresidente López Obrador, a las intenciones de censura que contemplan los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias que fueron anunciados y puestos a consulta pública por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, organismo que depende del Ejecutivo Federal.
Llevamos siete años de gobiernos de Morena en el Poder Ejecutivo Federal y sus errores los han llevado a hacer lo que tanto criticaron: atentar contra la libertad de expresión.
Los ya famosos lineamientos que ellos llaman protección de los derechos de las audiencias es realmente una reacción del Estado ante las fuertes críticas que todos los días abundan en la escucha digital y en los medios de comunicación.
Demócratas a conveniencia es en lo que se han convertido, porque no les importa enfrentar a la prensa libre. Más que gobernar bien, siguen buscando el modo de mantenerse en el poder, eliminando la pluralidad informativa y de expresión, uno de los pilares más importantes de la democracia.
¿Se imaginan ustedes a los expresidentes Enrique Peña o Felipe Calderón realizando algo similar para callar las críticas que tuvieron sus gobiernos? Pues eso hace ahora Morena después de haber desaparecido a los organismos constitucionales autónomos como el Instituto Federal de Telecomunicaciones o el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, y ahora va por el control de los medios y sus contenidos, bajo el falso argumento de defender los derechos de las audiencias.
Actualmente el gobierno federal sigue concentrando en el gobierno más decisiones y regulaciones, por lo que ellos denominan defensa de las audiencias realmente es falso porque en la realidad responderá a sus intereses políticos y electorales.
Es la muestra más clara de que Morena cambió por completo al convertirse en gobierno. Así como en su momento fueron por el control del poder judicial y lo lograron con una elección con acordeones, ahora enfilan sus intenciones hacia los medios de comunicación.
Vivimos tiempos difíciles para la libertad de expresión, por eso ahora más que nunca es que todos debemos alzar la voz para evitar que la borrachera de poder en que se encuentra una gran parte de los morenistas desmantelen esos espacios de crítica al poder que, paradójicamente, un sector del partido guinda luchó porque fueran independientes y críticos de los gobiernos.
Traicionando a quienes lucharon por una prensa libre, quieren controlar los contenidos con unos lineamientos que piden a los medios no difundir información falsa o descontextualizada, o exigen se distinga la información objetiva de las opiniones de los conductores. El fondo del asunto es que quien definirá si la información es falsa o si es una información objetiva, es un organismo que depende del gobierno federal, por lo que no se podrá garantizar que su opinión sea imparcial.
No son unos lineamientos que protejan a las audiencias, son un instrumento que busca evitar que existan críticas en contra de sus gobiernos, como ahora sucede de manera constante en los medios y en las “benditas redes sociales”.
Senador de la República y Vicecoordinador del Grupo Parlamentario del PAN

