Antes de ver el más reciente documental de Louis Theroux, quise tomarme mi tiempo por temor a hacer demasiados corajes. “Inside the Manosphere” es una exposición de la doctrina y personajes que dedican su tiempo y recursos en difundir teorías e ideas controversiales en redes sociales por dinero y fama. Nada de malo en ello, dirían muchos, con el mundo como esta y los medios de comunicación “alternativos” a su alcance, ¿por qué no? La duda aparece cuando el mensajero y el mensaje contradicen, minimizan y atacan comunidades e ideologías de por sí bajo lupa ante millones y millones de seguidores en internet. Pero lejos de hacerme enojar, este documental me causó más que nada tristeza y compasión por los y las involucrados y sus fans, adolescentes en busca de masculinidad.
La doctrina de la manósfera o machosfera tiene aspectos positivos: haz ejercicio, come sano, sé la mejor versión de ti mismo, pero, promueve estereotipos enfocados en el hombre como proveedor y protector de la mujer que no estarían fuera de lugar en los años sesenta y que hoy en día suenan antediluvianos. Para estos hombres la igualdad de género es inexistente, la homosexualidad una aberración y, los judíos tienen la culpa de casi todo ya que el resto es de los ineptos y complejos gobiernos de este mundo. De la monogamia ni se hable porque solo aplica a las mujeres. Un ejemplo: Justin Waller, un creador de contenido valuado en varios millones de dólares está casado, tiene dos hijos y un tercero en camino; su familia vive en Aventura, cerca de Miami y él tiene otro departamento en la ciudad. Maneja un Ferrari, ha estado varias veces en Mar-a-lago y tiene las fotos para probarlo. Tambièn es amigo de Andrew y Tristan Tate quienes estuvieron en arresto domiciliario en Rumania por tráfico de personas. La pareja de, Justin, Kristen, dice estar muy feliz con el arreglo entre ellos y lo compara con dos carriles paralelos, cada uno de los cuales tiene sus propias reglas y beneficios, que ninguno de los dos invade: él provee mientras ella se encarga de la casa, los hijos y, de vez en cuando, aparece como tercera protagonista en los juegos sexuales de él. “Ojos que no ven, corazón que no siente”, no me digas que yo no preguntaré. Kirsten afirma que prefiere ser ama de casa a tener que levantarse a las cinco de la mañana para ir a trabajar.
Pero Justin es inofensivo comparado con Harrison Sullivan, mejor conocido como HSTikkyTokky, un inglés agresivo y controversial para quien todas las mujeres son iguales menos su madre, por supuesto, o Myron Gaines quien describe su estilo relacional como una dictadura y cuya infamia aumentó cuando su novia, Angie Camacho, lo mandó a volar poco después de aparecer en el documental. En su podcast, Gaines se divierte insultando el físico de sus invitadas -muchas de ellas “creadoras de contenido” en Only Fans y, recordándoles que las mujeres no deberían votar ni participar en carreras militares.
No todos los involucrados en la manósfera son iguales, existen ramas más extremas que otras, pero finalmente el mensaje es uno: Los hombres viven oprimidos por una sociedad feminista. En otro contexto, una afirmación de este calibre me haría reír a carcajadas durante muchas horas, pero la realidad es otra. La visión del mundo de estos hombres Alfa no es otra cosa sino inseguridad, su modus operandi ofender, criticar, desaprobar, las mujeres en su vida tratadas como objetos y, lo más triste, ¡ellas están de acuerdo!

