El Presidente regresó al atril de las mañaneras, como se lo comentamos la semana pasada, y lo hizo con mucho filo, como mucho contenido sobre un asunto que le inquieta y le importa mucho: los resultados de las elecciones de junio próximo para la nueva conformación de la Cámara de Diputados.
No perdió ni un minuto, después de dos semanas de ausencia y confinamiento por su contagio de Covid-19. Con los mismos argumentos de siempre, Andrés Manuel López Obrador arremetió contra quienes considera sus adversarios: los intelectuales, empresarios, algunos medios de comunicación y los partidos de oposición.
Pero ahora fue más lejos, porque se metió de lleno en la contienda electoral 2021, con el argumento de que los opositores quieren ganar la batalla en los comicios para regresar a lo que él llama la etapa de privilegios y el fango de la corrupción.
“¿Y por qué no quieren que ganemos el Congreso?”, preguntó el mandatario y él mismo respondió:
“Bueno, porque quieren seguir manteniendo al régimen de corrupción. ¿Qué hicieron cuando se llevó a cabo la reforma energética? Pues un festín, hasta recibieron sobornos los legisladores de esos partidos, está probado. Entonces, eso es lo que quieren. Hace poco ese grupo votó en la Cámara de Diputados en contra de la pensión a los adultos mayores. ¿Para qué quieren tener ellos la mayoría en el Congreso? Pues para que el presupuesto siga destinándose a las minorías y que no se le apoye a la gente necesitada, al pueblo, para eso quieren ellos tener la mayoría, eso es lo que está de por medio”.
Solamente le faltó decir: voten por Morena para que mi gobierno siga adelante con sus reformas y la construcción de la Cuarta Transformación.
Y la autoridad electoral y los partidos de oposición se quedaron mudos frente a la intromisión presidencial en asuntos electorales. Primera llamada, primera llamada.
El general de la comunicación política
López Obrador aprovechó su regreso a la actividad pública para elogiar las tareas encomendadas al Ejército, en una visita en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana a la Base Militar de Santa Lucía, donde también se construye el aeropuerto civil Felipe Ángeles. Prácticamente, colocó a los militares como parte importante de la construcción de la transformación del país.
“En estas circunstancias difíciles, como estos tiempos, estas instituciones (Ejército y Marina) nos están ayudando para salir adelante. Estas instituciones quedaron de pie, a pesar de las desviaciones y de todos los daños causados por el vendaval neoliberal… Con estas instituciones, con la Secretaría de la Defensa y la Armada, estamos sacando adelante al país. Es mucho lo que nos apoyan las Fuerzas Armadas”, dijo el mandatario. Lee aquí
Y como amor con amor se paga, el tabasqueño correspondió al mensaje del día anterior del general secretario de la Defensa Nacional, quien en el evento de la Marcha de la Lealtad, pues selló la confianza mutua:
“Le refrendamos (al Presidente) nuestra lealtad absoluta. La confianza que ha depositado en nosotros para contribuir a la transformación del país solo puede ser correspondida de esa manera”. Lee aquí
La línea presidencial
Como le contábamos, el Presidente no perdió el tiempo ni el filo para defender sus proyectos, entre ellos la iniciativa preferente para modificar la legislación de la industria eléctrica, orientada a dar preponderancia a la Comisión Federal de Electricidad frente a las empresas privadas generadoras del fluido, propuesta que ha sido controvertida por las cámaras empresariales mexicanas y las compañías estadounidenses.
Pero no solo ha sido objeto de controversia verbal, sino que obligó a la Cámara de Diputados, donde actualmente se encuentra la iniciativa, a abrir un debate entre las partes involucradas, parlamento abierto, le llaman de manera pomposa. Y tal parece que las exposiciones no serán tomadas en cuenta, porque López Obrador no quiere que se le cambie una coma a su propuesta.
-“¿Si no se le movería una coma, para qué el parlamento abierto?”, se le preguntó en otra mañanera. Lee aquí
“Ah no, que allá se discuta, se debata, los legisladores nuestros surgieron en defensa de un proyecto de transformación y los opositores son los defensores del antiguo régimen, así de claro. ¿Quiénes llevaron a cabo las privatizaciones? Los que ahora se oponen a esta reforma”, respondió.
Desde luego, el jefe del Ejecutivo dijo que su iniciativa busca fortalecer a la CFE, que no aumente el precio del servicio eléctrico y, claro, acabar con la corrupción en el sector.
Muy filoso, como puede usted ver, regresó el Presidente a la arena pública para pelear por sus proyectos y reformas. Tiró línea a sus legisladores…
¿Y qué viene para la próxima semana?
La promesa de que llegará a suelo mexicano un cargamento de vacunas de la empresa Pfizer , que por unas semanas detuvo su línea producción para justo duplicar la capacidad por la demanda internacional del producto. Con este suministro y los siguientes, se espera que la Secretaría de Salud concluya la etapa de aplicación a la primera línea de combate a la pandemia: los médicos, enfermeras y todo el personal de las unidades que atienden a los pacientes contagiados.
Viene además la aplicación del semáforo naranja en la Ciudad de México, “sin bajar la guardia”, y en el Estado de México, con la apertura de nuevas actividades comerciales y la ampliación de horarios para los restaurantes con espacios al aire libre.
Tendremos también la celebración del Día del Ejército, que permitirá a López Obrador y los altos mandos militares continuar con su larga luna de miel y elogios mutuos.
Y quizá veremos una nueva fase del proceso judicial del exsecretario de Seguridad Pública en el sexenio calderonista, Genaro García Luna, en la corte de Nueva York. Seguirá adelante el espectáculo sobre este personaje acusado de narcotráfico.
Nos vemos y nos leemos la siguiente semana en Al filo de los Días…
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