"Canción azul cantada
Canción azul cantada
Todos conocen una
Cada jardín tiene una".
NEIL DIAMOND
Song Sung Blue
Con el innecesario pretexto del día de las Madres (TE AMO MADRE CONSUELO), al igual que por la primera comunión de Franz Phillip "PIPA" Hosp VI - nieto mayor de mi idolatrada esposa GEMY - cruzamos el charco a finales del mes de abril de este incandescente 2026.
Evidentemente existen infinidad de rutas para volar de Madrid, España a nuestra memorable región CALI/BAJA (acrónimo generado para identificar la integración de la California Norteamericana, hermanada con la Baja California Mexicana).
Dependiendo del caso, si decidimos llegar directamente a San Diego a escasa media hora de nuestra natal Tijuana, tomamos el avión en la capital española, con una cómoda escala en Munich, Alemania que nos deposita directamente en el puerto más luminoso de los Estados Unidos.
Otra opción - entre más de media docena - es el vuelo sin escalas de Iberia que aterriza en Los Angeles, CA a menos de 45 minutos de Pasadena, donde vive felizmente la familia Hosp Carrasco (con todos sus integrantes empezando por: Phillip V, la adorable Vivian con sus hermosas hijas; Julia Rose y Audrey Lucía incluido el "Benjamin" citado líneas arriba "PIPA", además de las mascotas Roger y Buster) en una mansión de ensueño, donde se destacan como magníficos anfitriones, son realmente de lujo.
Pues bien; queridas amigas, apreciados amigos, distinguidas lectoras e insignes lectores, esta breve introducción es básicamente para describir lo que gustosamente - independientemente de lo gozado en nuestra bendita tierra - disfrutamos en el avión durante el trayecto que nos llevó a los brazos de nuestros seres amados.
Sobrevolando el Océano Atlántico, el arriba firmante (como nos enseñó a identificarse el genial maestro Don Arturo Pérez-Reverte) me topé con dos perlas cinematográficas tituladas en su original inglés como: "Song Sung Blue" y "Back to Black".
Ambas cintas son básicamente historias maravillosas sobre el amor, que retratan la vida, trascendencia y desaparición de algunos de sus personajes que legaron un universo musical, además de personal con monumental importancia.
Independientemente de lo que podría esperarse sobre ciertas suposiciones enraizadas en la mente del espectador, las dos películas merecen totalmente la pena, especialmente si se aprecia las brillantes actuaciones, desbordadas de humanidad con descarnadas, cual conmovedoras vivencias interpretadas magistralmente, en todos los casos.
El que teclea, identificado personalmente como un gran admirador del cantante, actor, compositor, productor y un largo etcétera de talentos, Don Neil Leslie Diamond (24 de enero de 1941, Nueva York), autor del clásico que titula la obra señalada, al que por juegos del destino jamás pude ver actuar en un escenario, resulta francamente un ídolo de mi adorado Papá, por el que lo conocí, a través de sus fabulosas piezas que invariablemente tocaba en el antiguo tocadiscos de la entrañable residencia aún, del Fraccionamiento Las Palmas, en nuestro bendito rincón de la patria.
Curiosamente la pieza musical es solo un sentido tributo al autor, que como bien se enfatiza constantemente durante todo el largometraje, no es una imitación ni mucho menos una caracterización, es simple y sencillamente un permanente homenaje al inmortal interprete.
El cual se ve constantemente reverenciado, a punto de aparecer en escena probablemente, pero para saberlo, tendrán que disfrutar y sufrir con la pareja conformada en la vida real, por Mike y Claire Sardina, que los perturbaran sin la mejor duda, provocando lágrimas torrenciales entre sonoras risas durante toda la sublime actuación, con garantías firmadas.
Evidentemente continuaremos la próxima semana con mayores detalles sobre estas imperdibles joyas, junto con la otra bautizada como "Back to Black" narrando la fosforescente existencia de la legendaria diva británica Amy Winehouse, que conmocionó al mundo entero, quedándose por lo pronto hoy en el tintero de la memoria inolvidable, solicitando su generosa atención, en la próxima entrega, si son tan amables y nos hacen el real favor.
Hasta siempre, buen fin.

