Nos comentan que algo tan común como la autorización para ejercicios militares de capacitación entre México y Estados Unidos se complicó por la inesperada e inexplicable decisión de Morena de cancelar la sesión de la Comisión de Marina del Senado y por consecuencia el periodo extraordinario para discutir y votar este trámite.
Nos recuerdan que el Senado anunció la cancelación del proceso legislativo solo unas horas después de la incursión militar de Estados Unidos en Venezuela para detener a Nicolás Maduro.
Y, por coincidencia, alguien decidió de detener el proceso de autorización de dos dictámenes, uno para que fuerzas especiales de Estados Unidos ingresaran a México para ofrecer cursos de capacitación, y otro para autorizar la salida del país de marinos mexicanos a Estados Unidos, a bordo de un avión de la Fuerza Aérea estadounidense, para viajar a Misisipi a realizar ejercicios militares.
Nos dicen que el presidente de la Comisión de Marina, el morenista Carlos Lomelí, no distribuyó los dictámenes entre los integrantes de la comisión para la sesión que estaba programada para el 5 de enero.
Esta maniobra puso en aprietos a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien luego de que hizo pública la presencia del avión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en el aeropuerto de Toluca dijo que no se necesitaba la autorización del Senado, debido a que se trataba de la salida de elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana para capacitarse en Estados Unidos.
El senador Lomelí y el coordinador de la bancada de Morena, Adán Augusto López, quien puso a don Carlos en la presidencia de la Comisión de Marina, tendrían que dar una explicación de cómo fue que los dictámenes no se presentaron.


