Si no pasa otra cosa, este lunes se debe dictar sentencia de cadena perpetua a Ismael “El Mayo” Zambada, quien también, el próximo sábado, cumple dos años de haber sido extraído de México a Estados Unidos.

Una historia que aún no termina de clarificarse y que involucra a altas esferas de la política y del crimen organizado, que desató la guerra más cruenta entre dos facciones del Cártel de Sinaloa, y uno de los más severos desencuentros entre los gobiernos de México y Estados Unidos.El 1º. de diciembre pasado, según su declaración de culpabilidad, ante un Tribunal de Chicago, Joaquín Guzmán López dio detalles del rapto:El 25 de julio de 2024, en Sinaloa, “confiscó, confinó, secuestró, se llevó y retuvo ilegalmente a cambio de una recompensa o de otro modo al Individuo A” —identificado después como “El Mayo” Zambada— y lo transportó a Estados Unidos.Según su versión, antes del 25 de julio, Guzmán López organizó una reunión en Sinaloa, en la que participaron “El Mayo” y otros, supuestamente para resolver un desacuerdo.Guzmán López le pidió que fuera a hablar con él en una habitación privada del edificio, en la que había quitado el vidrio de una ventana del piso al techo. Una vez que ambos hombres estuvieron solos en la habitación, continúa el relato, Guzmán López cerró la puerta con llave y varios hombres que trabajaban para él entraron a la habitación por la ventana, lo esposaron y le colocaron una bolsa en la cabeza. Lo llevaron hasta una pista de aterrizaje donde esperaba una avioneta, a la que fue subido.

También subieron Guzmán López y un piloto. “Como Guzmán López había ordenado previamente, el piloto voló el avión desde México a Estados Unidos, y el avión aterrizó en Nuevo México”. También afirma que coordinó y cometió el secuestro de “El Mayo”, entre otras razones, con la esperanza de recibir crédito por cooperación del gobierno de los Estados Unidos para él y su hermano. Sin embargo, reconoce que el gobierno de Estados Unidos no solicitó, indujo, sancionó, aprobó ni condonó el secuestro. Del piloto que participó en la operación nada se supo hasta el 8 de febrero de 2025, cuando, según la FGR, en Jesús María, Culiacán, Sinaloa, luego de que integrantes de un grupo delictivo que se trasladaba en un vehículo con blindaje agredieron a personal del Ejército y la Guardia Nacional, fue detenido Mauro Alberto “N” o Alejandro “N”, alias “Jando”. Al ser detenido y presentado ante las autoridades, este individuo se identificó con otro nombre.

Las pruebas periciales realizadas posteriormente por la FGR establecieron su verdadera identidad, por lo que fue vinculado a proceso por diversos delitos y fue identificado como miembro del Cártel de Sinaloa, “con un alto nivel en dicha organización con riesgo para la seguridad nacional”.

El “Jando” negó estar vinculado con el Cártel.El 11 de febrero, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó en la Mañanera que Mauro “N”, había sido identificado “como piloto aviador y operador clave de una organización delictiva, además de ser hombre de confianza del líder del grupo que tiene que ver con la privación ilegal de la persona que fue entregada en Estados Unidos”.En agosto de 2025, sin embargo, el “Jando” fue entregado a Estados Unidos con otros 25 delincuentes de alta peligrosidad.Para sorpresa de todos, 10 meses después, en junio pasado, “la actual titular de la FGR y su equipo encontraron en las carpetas indicios en coincidencia de voz y huellas dactilares con el piloto que trasladó el 25 de julio de 2024 a Ismael ‘N’ y Joaquín ‘N’, de Culiacán, Sinaloa, a Nuevo México, en Estados Unidos”, dice el comunicado de este miércoles pasado.Para ser claros: El eslabón más importante del secuestro de Zambada, quien podría clarificar la participación o no de agentes estadounidenses, en esa operación en territorio mexicano, estuvo preso aquí y lo entregaron a Estados Unidos. “Jando”, según el Diccionario del Español de México, significa dinero, en caló mexicano. Podría haber sido Oro molido.

Pero, como diría el GRAN “Perro” Bermúdez: Lo tenían, era suyo y lo dejaron ir.

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