Dentro de dos días llegará la inauguración del Mundial de futbol 2026. La gran fiesta de la pelota no será igual para todos, habrá desniveles y diferencias. Alan Tomlinson escribió hace unos meses que este campeonato será, como nunca antes, un instrumento de poder, negocios y propaganda, es decir, un juego muy ajeno a lo que pasará en las canchas (Nueva Sociedad, marzo 2026).
A nivel internacional será —quizá— el más rentable de la historia; se calcula que en Estados Unidos habrá ganancias de unos 50 mil millones de dólares y se crearán unos 300 mil empleos. ¿Cuáles serán las cifras para nuestro país? Ojalá algún día cercano se llegue a saber el monto de las inversiones que se hicieron en las tres ciudades sedes, la capital, Guadalajara y Monterrey. Será muy importante saber si las obras y los maquillajes que se hicieron para las ciudades mundialistas tendrán un aprovechamiento social, tanto en las infraestructuras, como en los espacios públicos. ¿Quién gana con la inversión de recursos del gobierno federal ahora que la austeridad es el eje rector del dinero público?
Este Mundial tendrá mayúsculas y minúsculas. En México y en Canadá solo habrá unos cuantos juegos, en cada uno de estos países se celebrarán 13 partidos, es decir, un 12.5% del total, y en Estados Unidos serán el resto, el 75% de los 104 juegos, 78 partidos en once ciudades de la Unión Americana. Definitivamente será un campeonato muy estadounidense, con dos acompañantes. Habrá un Mundial y un Mundialito.
La FIFA ha tomado decisiones muy polémicas y poco transparentes; ha tenido escándalos de corrupción, pero nunca había llegado a lo que hizo su actual presidente, Gianni Infantino, establecer una alianza con Trump para satisfacer su narcisismo: le inventó un premio patito de la paz y se lo entregó.
En el caso de México el Mundialito ha llevado a hacer múltiples obras en las tres ciudades: en la capital se les ocurrió quitarle un carril a la Calzada de Tlalpan para que pasen unas cuantas bicicletas y hacer unas jardineras que estorban muchísimo y han aumentado el tráfico. También se renovó el aeropuerto después de años de abandono. En Guadalajara se hicieron obras como un trolebús y la ampliación de la carretera que lleva al aeropuerto. En Monterrey ha habido megaproyectos, un boom de “lujo vertical”, además de otras infraestructuras.
El crecimiento del mundial ha sido impresionante en juegos, equipos y grupos. Se puede considerar que habrá una competencia global; serán 12 grupos con cuatro integrantes cada uno para la fase de grupos. En la integración hay una representación por regiones y continentes. Sin embargo, ya se sabe que la mayoría se quedarán en el camino y al final solo llegarán los países que históricamente han sido las grandes potencias de este deporte, el más popular y masivo de mundo. México tendrá en el estadio Azteca su tercera inauguración. El crecimiento mundialista está en la memoria de lo que fue México 1970, donde solo fueron cuatro grupos (16 equipos) y en México 1986 con seis grupos (24 equipos). Ahora serán el doble de equipos. Creció el negocio y los precios de los partidos se fueron a las nubes. La reventa puede llegar a precios descomunales; por ejemplo para la inauguración se puede llegar a pagar por un boleto entre 55 mil y 250 mil pesos. Como dicen los conocedores del deporte, los que irán a los juegos serán personas que tal vez no saben gran cosa de ese deporte, pero que tienen los recursos necesarios para asistir a un evento de lujo que les dará distición social. Así será el negocio de la la FIFA.
Llama la atención que a pesar de todo hay poco interés en México por el mundial, por ejemplo, según una encuesta: a un 44% el evento no le interesa nada y solo a un 12 % le interesa mucho (EL UNIVERSAL, 7 de junio 2026). Pero en dos días veremos qué pasa con la inauguración y con las amenazas y chantajes de la CNTE.
¿Será rentable la inversión económica que hizo nuestro país? ¿Hasta dónde llegará la inflación de expectativas de este espectáculo que ha futbolizado al país? Lo único seguro será el gran negocio de los dueños del Mundial…
Investigador del CIESAS. @AzizNassif

