¿México en paz?

Se encuentra usted aquí

Una propuesta ciudadana: Por un México Seguro

23/05/2018
00:38
-A +A

Las decisiones que desde el gobierno se han tomado para combatir la inseguridad y la violencia no han sido las más adecuadas, el incremento de la incidencia delictiva así lo demuestra. En este sentido, y en el marco de las elecciones a la presidencia, resulta indispensable que los candidatos expresen con total claridad a la ciudadanía cuáles son las particularidades de las medidas que pretenden aplicar en los próximos seis años. Las generalizaciones son insuficientes para un país que ha perdido miles de vidas y es rehén de la criminalidad.

Hace 12 años, a pocas semanas de que Felipe Calderón asumiera la presidencia, su gobierno tomó la decisión de iniciar la guerra contra el narcotráfico. En realidad, los ciudadanos tuvimos poca información sobre cuáles serían las particularidades de esa estrategia y mucho menos logramos distinguir los alcances de esta decisión en largo plazo. Sin una propuesta integral para atender la inseguridad, la decisión gubernamental implicó que muchas regiones y ciudades del entraran en una espiral violencia no vista en la historia más reciente de nuestro país. En aquellos años, las estadísticas indicaban que algunas urbes mexicanas se colocaban como las más violentas del mundo, especialmente las de la frontera norte. Sin dejar de mencionar que las expresiones de violencia fueron extremas.

Después de concluido aquel sexenio, el nuevo presidente en funciones, Enrique Peña Nieto, ofreció que la estrategia cambiaría, se daría prioridad a la prevención del delito. Tal parecía que la experiencia de los años previos serviría para abordar el problema de froma diferente. Sin embargo, en los hechos, las medidas fueron una continuación de lo que había hecho un sexenio anterior: se siguió dependiendo de las fuerzas policiales y militares del Estado para mantener la seguridad, mientras que el programa de prevención del delito fue virtualmente eliminado en la segunda mitad del sexenio, al no asignarle más recursos. La fórmula no sólo no funcionó, sino que empeoró el problema, pues en los últimos años la violencia, y algunos delitos de alto impacto, se han esparcido e intensificado prácticamente por todas las regiones del país y las expresiones de violencia incluso son más extremas que en años anteriores.

Actualmente, en el marco de las campañas electorales de 2018, los distintos candidatos a la presidencia han ofrecido nuevamente una estrategia diferente, tal como sucedió hace seis años. Pero, al escuchar y leer sus planteamientos emergen inmensidad dudas sobre la posibilidad de que se puedan materializar y cumplir con sus objetivos. Los dos debates celebrados hasta ahora no alcanzan para distinguir cuál es su estrategia central de seguridad, cuáles son los pasos a seguir, cuáles son los productos que se requerirán, cuáles son los tiempos para comenzar a ver resultados, cómo y cuándo se evaluarán los resultados, cuál es papel de la participación ciudadana en los distintos momentos de su política pública propuesta.

Al revisar las respectivas páginas de internet de cada uno de candidatos se puede distinguir algunas de las medidas que pretenden llevar a cabo en caso de ganar, sin embargo, la información resulta insuficiente para determinar la viabilidad de las mismas.

Por ejemplo, en el caso del candidato Ricardo Anaya se exponen seis premisas para lo que llama “pacificación del país, con seguridad, respeto a los derechos humanos y justicia para las personas”: diseñar e implementar una política de seguridad humana, implementar un política de seguridad ciudadana, fortalecer las instituciones policiales, una política de desarticulación de las organizaciones de la delincuencia organizada, combatir las malas prácticas, la impunidad, y la corrupción en el sistema de impartición y procuración de justicia y reestructura el sistema penitenciario. Lo que llama la intención de estas propuestas es que no se distingue cuáles son las prioridades del plan, es decir, en un contexto de una administración pública con recursos limitados no se observa a qué se le dará mayor urgencia ¿será al combate de los grupos organizados?  ¿se aplicarán mayores energías en la prevención del delito?   ¿es más urgente el mejoramiento el sistema de impartición de justicia? Del tipo de prioridad podríamos definir el perfil de la política de seguridad que se propone, pero resulta complicado tomando en cuenta la información proporcionada.  De igual forma, no se mencionan los recursos humanos y económicos que se requieren para poder llevar a cabo estas medidas, tampoco se establecen tiempos para poder reducir los índices de inseguridad y violencia, entre otros elementos. De esta forma, hay varias incógnitas que surgen de la propuesta del candidato.

En el caso de la página oficial del candidato José Antonio Mead, se plantea el eje “el combate a la inseguridad con un enfoque integral”, el cual se desagrega en algo que no se especifica si son objetivos, acciones o metas: combatir al crimen y a sus causas, evitar la llegada de dinero y armas a los delincuentes, acabar con la violencia aplicando la ley, anteponer la paz al conflicto, estar de lado de las víctimas, incrementar los sueldos y las prestaciones y alumbrado y servicios de calidad. Sobre estos puntos surgen también muchas dudas, porque no se específica ningún detalle de cómo se desarrollarán o se alcanzarán. No se observa la coordinación de estas acciones, cuáles serán prioridades de la estrategia, tampoco se hablan de los recursos necesarios para echarlas a andar. En fin, hay muy pocos elementos para que el ciudadano pueda comprender la viabilidad de la estrategia que plantea este candidato.          

Por su parte, en la página oficial del candidato Andrés Manuel López Obrador no hay un espacio específico para el tema de la seguridad, a diferencia de los otros dos candidatos arriba mencionados. La mayor parte de sus propuestas en materia de seguridad y justicia se desagregan en un apartado denominado “política y gobierno”, entre las acciones podemos nombrar el combate a la corrupción, profesionalización y honestidad del ministerio público, profesionalización y coordinación de la seguridad, prevención social de la violencia y el delito, mejorar la procuración de justicia y reducir la impunidad, sociedad segura, recuperar la paz enfrentando las causas de la inseguridad, mando único en las corporaciones policiacas, entre otras. Cada una de estas acciones muestran algunos diagnósticos y medidas para llevarlas a cabo, pero en algunos casos no logramos observar cómo se articulan estas acciones, en qué tiempos se alcanzarán los resultados, cuáles son los recursos necesarios para implementarlas, etc. Desde nuestra perspectiva, resulta complicado observar la integralidad de la propuesta.

Finalmente, en caso de la pagina de Jaime Rodríguez Calderón se presentan 30 propuestas de gobierno, de las cuales las más asociadas al tema de la seguridad y justicia son dos: “cero tolerancia a la impunidad” y “aprovechar el conocimiento de los expertos mexicanos en seguridad”. De estas propuestas no hay mayor información al respecto, con lo cual se hace imposible saber los detalles de su proyecto de política pública y mucho tener una idea de su viabilidad.

Como puede verse la información y las propuestas de los candidatos presidenciales hasta ahora expuestas resultan insuficientes para tener una perspectiva integral de cómo pretenden solucionar el problema de la inseguridad, violencia y injusticia. Es por lo que, los invitamos a que se sumen al proyecto del Observatorio Nacional Ciudadano “Por un México Seguro”, una plataforma que quiere darle a la ciudadanía la información más completa sobre las propuestas de seguridad y justica de los candidatos. Además, de que se permitan comparar las propuestas a partir de criterios bien definidos.  Es una responsabilidad que deben asumir los candidatos, pues finalmente somos los ciudadanos los que experimentamos día con día las decisiones inadecuadas para combatir la criminalidad, violencia e impunidad.

 

José Ángel Fernández Hernández

Investigador del Observatorio Nacional Ciudadano

@DonJAngel

@ObsNalciudadano

 

Fuentes:

El Observatorio Nacional Ciudadano es una organización de la sociedad civil que vincula a las organizaciones civiles para potenciar su incidencia en las políticas y acciones de las autoridades.
 

COMENTARIOS