Miami.— La estrategia de dio un importante giro al pasar a la nueva administración del presidente Joe Biden. Todos los que viven en la Unión Americana, ciudadanos o no, documentados o indocumentados recibirán, si así lo desean, la vacuna contra el Covid-19.

La intención de la administración Biden es inmunizar a los primeros 100 millones de habitantes durante los primeros 100 días de su gobierno y, para ello, los gobernadores de cada estado están poniendo también de su parte y cada día aparecen más y más áreas permanentes de vacunación. Hasta ayer se habían aplicado 44 millones 440 mil vacunas y el estimado es que 70% de la población estará inmunizada para octubre, según ourworldindata.org, que recaba datos de investigadores de la Universidad de Oxford.

Vacunación en EU, entre la fe y las quejas
Vacunación en EU, entre la fe y las quejas

La ciudad de Los Ángeles, y California en general, se ha convertido en la punta de lanza de cómo se están organizando las ciudades de toda la Unión Americana para “juntos llegar a una meta que nos permita vacunar a por lo menos 70% de la población antes del próximo Thanksgiving Day —Día de Acción de Gracias— para este 2021 que, de verdad, será un día para dar gracias como nunca”, dice Martínez.

La misma estrategia la están llevando a cabo en prácticamente todo Estados Unidos; aunque no en todas partes han logrado organizarse tan rápida y eficazmente como en California. En la costa Este, en Florida hay muchas quejas contra el gobernador Ron DeSantis y decenas de alcaldes. “En Florida la vacunación se ha estado complicando, especialmente para las personas de 65 años o más, debido a las pocas dosis que se han repartido y a los traslados”, comenta una de las voceras de la American Association of Retired Persons (Asociación de Personas Retiradas de América) hoy conocida simplemente como AARP por sus siglas en inglés. “El gobernador DeSantis dijo que ya se distribuyeron en los 67 condados —de Florida— vacunas para los adultos mayores de 65 años, pero los centros de salud en algunas ciudades han hecho el procedimiento muy lento y por otro lado sólo se han repartido 2 millones para todos por el momento; pero confiamos en que —el gobernador— cumpla su palabra y durante febrero todos —quienes conforman la tercera edad en el estado— alcancen a ser vacunados”.

“En Nueva York, el gobernador —Andrew Cuomo— ha estado pidiendo paciencia a los 7 millones de personas mayores de 65 años y a sus familias”, comenta AARP; “en todo el país Pfizer y Moderna son las farmacéuticas que están distribuyendo las vacunas y no se dan abasto. Todo está siendo más lento de lo que se dijo, pero en nuestra opinión, la llegada del presidente —Joe Biden— va a ir mejorando toda la operación y vamos a cumplir las metas”.

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El segmento de atención para vacunarse que, sin duda, más ha llamado la atención y que por supuesto ha conmovido y alegrado a millones y millones de personas y familias, son los trabajadores del campo en toda la Unión Americana; los campesinos. “Todos han sido considerados trabajadores esenciales y todos serán vacunados en la primera línea; de hecho, ya han comenzado a vacunarlos”, dijo a EL UNIVERSAL Luz Gallegos, directora Ejecutiva de la organización TODEC, dedicada a la defensa y protección de los migrantes campesinos en California; “no importa si tienen documentos o no, se trata de trabajadores que sin su mano de obra nos quedaríamos sin alimentos en nuestras mesas. Afortunadamente llegó el presidente Biden; con el otro —con Donald Trump— esto no estaría sucediendo”. De acuerdo con TODEC, más de la mitad de los trabajadores del campo en Estados Unidos son indocumentados.

Qué diferencia a aquel 6 de marzo de 2018, cuando el expresidente Donald Trump demandó al estado de California por proteger a los trabajadores sin papeles. “De acuerdo con datos del sector económico del estado —California—, sólo la mano de obra indocumentada representa 180 mil millones de dólares anuales; es increíble que se les ataque, deben protegerlos como ahora —Joe Biden— lo está haciendo”, comenta Luz Gallegos.

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¿Preferencias raciales?

Por otra parte, un análisis de la empresa de televisión CNN en 14 entidades diferentes de la Unión Americana, y que se dio a conocer a finales del mes pasado, señala de manera preocupante que la comunidad blanca está siendo vacunada en proporciones de dos a dos y medio más veces, que las comunidades negras, latinas y migrantes en general.

El análisis presentado por la cadena CNN provocó que varios senadores, como Elizabeth Warren, enviaran una carta al Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, en la que, entre otras cosas, expresa que “las comunidades negras, latinas, indígenas e inmigrantes que más se han visto afectadas por el Covid- 19 necesitan tener las mismas oportunidades a las dosis, de tal manera que es indispensable dar a conocer la información relacionada sobre los datos demográficos, étnicos y raciales; en relación a quienes están recibiendo la vacuna y de esta manera corregir cualquier brecha de disparidad”.

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La otra cara de la moneda son las distintas voces de quienes quieren esperar la reacción de la gente antes de vacunarse o que, incluso, no están dispuestas a recibir la dosis que les corresponde. “Nunca he creído en el virus, pero además temo que la manera en que se desarrollaron esas vacunas traigan problemas”, dice preocupada María Ponce, mexicanoamericana, quien es profesionista, pero no le tiene fe ni al virus ni a las vacunas. “Imagínate que lo que tarda normalmente un medicamento en salir al mercado son años, muchos años antes de ponerlo a la venta o al alcance de la gente. Y ahora resulta que estas vacunas exprés sí se pueden fabricar sin ningún problema y ser inyectadas en toda la humanidad. A mí me huele muy raro todo, tanto el virus y su origen y sus mutaciones y todo el cuento; y ahora las vacunas que son el negocio más grande en toda la historia más reciente del mundo. Digamos que por si las moscas, por lo menos me voy a esperar y ya veré si me la pongo”.