La Haya. En la apertura de la vista sobre “medidas cautelares” en la disputa contra Ecuador, Alejandro Celorio, consultor jurídico y encargado de litigar ante la en nombre de México, afirmó que la moral y el derecho están del lado mexicano.

“Somos la parte ofendida, no solo tenemos la altura moral, sino la fuerza del derecho internacional está con nosotros”, dijo a EL UNIVERSAL Alejandro Celorio, al debutar ante la máxima autoridad encargada de dirimir controversias entre dos estados.

Tenemos a favor que México siempre se ha conducido en la defensa y promoción del derecho internacional. Nos hemos apegado tanto a las normas de los países receptores que nos acogen, como del derecho internacional en su totalidad”, indicó Celorio, quien junto con la embajadora de México en Países Bajos, Carmen Moreno, encabeza la delegación mexicana, compuesta exclusivamente de funcionarios públicos.

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“Pero también es un México transformado, que cree en sí mismo, que cree en la razón, en la fuerza del derecho por encima de la ley de la fuerza como lo hizo Ecuador”.

Precisó que el regreso de México a La Haya, tras dos décadas de ausencia, pretende ser una llamada de atención a la Corte y la comunidad internacional en su conjunto sobre la necesidad de que se pronuncien y se impongan sanciones ejemplares, “porque hoy en día una violación del derecho internacional parece que puede quedar impune”.

De allí, continuó, la solicitud de suspender a Ecuador de Naciones Unidas hasta que no emita una disculpa pública. Precisa que es crucial que la Corte considere algún mecanismo que permita a la Asamblea General expulsar de manera inmediata a aquellos países que cometan violaciones similares como la incurrida por el Gobierno ecuatoriano en la Embajada de México y sin posibilidad de veto por parte del Consejo de Seguridad.

Las declaraciones de Celorio tuvieron lugar durante la primera audiencia oral de la disputa entre México y Ecuador desencadenada por la irrupción violenta por parte de las fuerzas de seguridad ecuatorianas a la Embajada Mexicana en Quito para sustraer al ex vicepresidente Jorge Glas, refugiado allí y perseguido por la justicia.


Celorio en  La Haya: “moral y el derecho, con México”
Celorio en La Haya: “moral y el derecho, con México”

El proceso inició el martes con una vista en la que la CIJ comenzó a examinar la solicitud de México para ordenar a Ecuador la adopción de medidas cautelares.

México afirma que existe riesgo de daño inminente e irreparable para la Embajada en Quito, abandonada a su suerte desde la suspensión de las relaciones bilaterales.

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En concreto, a México le preocupa que las instalaciones sufran daños y los documentos confidenciales propiedad de la nación sean sustraídos por el Gobierno ecuatoriano u otros actores.

“No podemos esperar a que se resuelva el fondo dejando a nuestra Embajada y residencias personales desprotegidas. Pedimos protección para los locales, que podamos evacuar los bienes, los archivos y la información. No dudo que Ecuador ingrese en los archivos o alguien más”.

El examen sobre medidas cautelares arrancó con la presentación de los argumentos por parte de la delegación mexicana.

En sus alegatos, Celorio señaló que “el ingreso por la fuerza de Ecuador a nuestra embajada y el ataque contra el personal y la dignidad de nuestro personal diplomático debe tener consecuencias”.  El asalto a la embajada, añadió, “plantea una grave amenaza al mantenimiento de las relaciones internacionales y es motivo de grave preocupación para la comunidad internacional”.

Advirtió que “hay líneas en el derecho internacional que no deben cruzarse. Lamentablemente, la República del Ecuador las ha cruzado” y que, al hacerlo, Ecuador mostró “el desprecio por las normas fundamentales, universalmente aceptadas y de larga data. Esta conducta crea un riesgo inminente de que pueda ocurrir otra violación”.

Tras la audiencia, Celorio aseguró que “fuimos exitosos al presentar nuestros alegatos”, pero admitió que “puede pasar, como en cualquier procedimiento judicial, que la Corte no comparta nuestras apreciaciones, no nos otorgue las medidas provisionales y entonces nosotros tendríamos que tomar medidas con mayor urgencia”. En ese sentido, indicó que “estamos en un proceso de identificar y asegurar que un tercer país vele por los intereses de México en Ecuador” y que se pueda sacar “los documentos y pertenencias que están al interior de la embajada”. Sobre la posibilidad de que autoridades de Ecuador ingresen a la embajada, lamentó que “no hay confianza de que respeten el derecho internacional, por tanto necesitamos que la Corte les ordene cumplir sus obligaciones”.

Este miércoles toca el turno a Ecuador de responder a los hechos, los argumentos y las acusaciones elaboradas por la delegación mexicana y expuestas en formato oral, escrito y visual. A diferencia de México, la delegación ecuatoriana está conformada por juristas de renombre internacional, como el veterano Michael Wood, asesor jurídico de la Cancillería británica durante la crisis desencadenada por la guerra de Irak y la incursión armada de la coalición internacional.

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También figura Sean Murphy, reconocido profesor de derecho internacional de la Universidad de George Washington y miembro asociado del Instituto de Derecho Internacional.

El equipo mexicano dividió su presentación en varias fases, comenzando con la exposición del contexto y la importancia del tema a nivel internacional. Después presentó una cronología de los hechos que reforzó con un video de la irrupción al recinto y el sometimiento del jefe de la Cancillería, Roberto Canseco.

Posteriormente presentaron a los magistrados una serie de escenarios que podrían ocurrir de no adoptar “medidas cautelares”, como la divulgación de información confidencial y de interés nacional, por el eventual robo de los archivos.

Al ser cuestionado sobre la contrademanda presentada por Ecuador el lunes ante la CIJ por el asilo político ofrecido a Glas y argumentando “un flagrante uso indebido de las instalaciones de una misión diplomática” y violación a las normas de asilo, Celorio dijo que era una acción anticipada que no altera la estrategia mexicana.

“Fue un distractor, un intento de sorprender al cinco para la hora. Refleja la calidad de los abogados, conocen la técnica, pero también refleja la falta de argumentos legales sólidos, desconocimiento del derecho diplomático”.

Aseguró que Quito tuvo tiempo suficiente para demandar a México, pues Glas estuvo refugiado en las instalaciones diplomáticas entre el 17 de diciembre de 2023 y el 5 de abril. Sostuvo que debió haber agotado todas las instancias legales para solucionar el diferendo y no recurrir al uso de la fuerza.

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