Se encuentra usted aquí

El apogeo de la lucha libre mexicana

El domingo pasado les presentamos el origen de la lucha libre en nuestro país y hoy traemos la historia del apogeo de este deporte, con nombres tan representativos como El Santo, Rayo de Jalisco, Blue Demon o Mil Máscaras, entre muchos otros
El Santo
14/07/2019
00:00
-A +A

Texto: Patricia Plata Cruz
Diseño web:
Miguel Ángel Garnica
 

Durante mediados de los años 1940, mientras en Europa se desarrollaba uno de los episodios más sangrientos de la humanidad, la Segunda Guerra Mundial, México vivía el llamado Milagro Mexicano, uno de los momentos cumbres de su historia bajo el mandato de Manuel Ávila Camacho.

El también llamado desarrollo estabilizador hizo que México destacara económicamente apoyando el mercado nacional en el periodo entre 1940 y 1970, mismo en el que fue la época dorada de la lucha libre mexicana.

Después de la fundación de la EMLL (Empresa Mexicana de Lucha Libre), el deporte espectáculo se volvió parte de la vida de los mexicanos, especialmente de los capitalinos. El réferi Rafael González El Maya menciona que básicamente había una Arena en cada colonia, obviamente no con la capacidad de la México o la Coliseo, pero se les llamaba “el semillero”, porque era donde nacían las grandes estrellas ante un público de no más de 200 personas.

Podría decirse que la época de oro de la lucha libre mexicana nació con la inauguración de la Arena Coliseo, en República de Perú 77, el 2 de abril de 1943. La lucha estelar en aquella ocasión estuvo a cargo de El Santo contra Tarzán López, resultando ganador el segundo sobre el Enmascarado de Plata.

foto_1-tarzan_lopez.jpg
Tarzán López le arrebató a El Santo el Campeonato Nacional de Peso Medio. Archivo F. / EL UNIVERSAL.


La máscara y el personaje

La máscara es el elemento más icónico de los luchadores mexicanos. Puede decirse que es uno de los artículos que representan a México en el resto del mundo y describen la personalidad de cada gladiador. La magia de la lucha libre mexicana nace a partir de la máscara.

El Guerrero Siam, rudo perteneciente a la AAA, menciona en entrevista que los luchadores al enterarse de los usos prehispánicos de la máscara, se enfocaron en cubrir su rostro y de ahí lo tomaron con asuntos de misticismo para darle personalidad al personaje que estaban creando, simbología que acompañaría también al traje.

El primer luchador enmascarado fue el irlandés Ciclón Mackey al salir al cuadrilátero en abril de 1934. Aunque en países como Estados Unidos ya se había usado una máscara sobre el ring desde 1915, ésta pasó sin pena ni gloria.

Sin embargo, el irlandés decidió comenzar a cubrir su rostro para ocultar su identidad, primeramente con un antifaz, pero al darse cuenta de que era demasiado fácil de quitar, encargó la tarea a Antonio Martínez, zapatero dedicado a hacer las botas de los luchadores.

Fue así como nació la máscara rudimentaria que se volvió parte del personaje llamado La Maravilla Enmascarada, como luego se bautizó a Ciclón Mackey. Aunque el primer luchador mexicano que se cubrió el rostro fue El Murciélago Velázquez.

foto_2-_mil_mascaras.jpg
Mil máscaras es considerado una de las leyendas vivas de la lucha libre mexicana. Fotografía de la década de los 70. Archivo F. / EL UNIVERSAL.

La máscara es misticismo y, cuando la popularidad del pancracio aumentó, comenzaron las luchas de apuestas al aumentar el misterio y la curiosidad de conocer el rostro que había detrás. Tal vez el momento cumbre de la carrera de un luchador es cuando decide apostar su máscara.

La primera lucha de apuesta de máscaras en nuestro país fue en 1935, entre El Enmascarado Rojo y Jim Londos, éste último apostando su campeonato.
Sin embargo, entre los luchadores que no usaban máscara, lo único que podían disputar era su cabello. De aquí nace el famoso: máscara contra cabellera.


Los ídolos del pueblo y las grandes rivalidades

En el mundo siempre ha existido el bien y el mal, negro y blanco; cielo e infierno y en este caso los rudos y los técnicos, una de las características principales de la lucha libre mexicana.

“La gente se aburriría si sólo hubiera lucha técnica, se tenían que equilibrar las cosas”, menciona Guerrero Siam, por eso nació la división de rudos contra técnicos, estos últimos también llamados limpios o científicos.

La página oficial del CMLL (Consejo Mundial de Lucha Libre) nos dice que los técnicos sobresalen por ser leales, honrados y valientes, mientras que los rudos son irreverentes, descarados e incluso cobardes.

En cuanto a técnica luchística, Guerrero Siam dice que al rudo le gusta más el golpe y lastimar al técnico, mientras que al científico utiliza más lances, llaveo o contra llaveo y menos golpes.

foto_3-precio_boleto_1962.jpg
Entre 3 y 4 pesos era el precio de una entrada para ver a los grandes luchadores en 1962. Hemeroteca EL UNIVERSAL.

El Murciélago Enmascarado, oriundo de Dolores Hidalgo, Guanajuato, era irreverente dentro del cuadrilátero, ya que al momento de salir al ring, abría un costal y dejaba salir un montón de murciélagos que asustaban a los espectadores. Fue desenmascarado por Octavio Gaona en julio de 1940, así cambió su nombre a Murciélago Velázquez.

El periodista deportivo Efraín Cadena Vega contó una anécdota que reflejó la irreverencia del Murciélago Velázquez ocurrida en el programa de televisión Contrapunto: Lucha libre ¿circo, maroma, teatro o deporte?

El periodista relató en aquel programa que en un lucha entre varios gladiadores y antes de iniciar una batalla campal, el Murciélago soltó una serpiente en el ring, asustando al resto de los luchadores y al público más cercano, mientras este se reía del caos que se había desatado; sin embargo, su hazaña se vio rebasada al salir el Cavernario Galindo al cuadrilátero y en su personaje cavernícola, tomó al reptil destrozándolo con los dientes.

foto_4-_cavernario_galindo.jpg
Rodolfo Galindo era el verdadero nombre bajo el personaje de cavernícola. Fotografía del 5 de diciembre de 1954. Archivo F. / EL UNIVERSAL.

Una de las grandes rivalidades de Jesús Velázquez Quintero, nombre real de El Murciélago, fue con El Santo, con quien perdió la cabellera el 31 de septiembre de 1943.

No se puede hablar de lucha libre mexicana sin mencionar a El Enmascarado de Plata. El Santo es probablemente el luchador más famoso y querido que ha dado nuestro país al mundo, es una especie de héroe aún entre las nuevas generaciones.

Debutó en 1942 siendo del bando rudo pero fue descalificado por exceso de rudeza contra el Ciclón Veloz y probablemente se le recordó como el luchador más odiado de la década de los 40, según la página del CMLL.

El Enmascarado de Plata ganó las cabelleras más importantes de aquellos años, además de la del Murciélago Velázquez, también la de Bobby Bonales el 24 de septiembre de 1943, siendo ésta la primera cabellera caída en la Arena Coliseo; al igual que el cabello de Jack O’Brien en abril del año siguiente, durante el primer aniversario del mismo recinto de República de Perú.

foto_5-_el_santo_y_elsa_cardenas.jpg
Santo El Enmascarado de Plata acompañado por bellas actrices. En la imagen con Elsa Cárdenas. Archivo F./ EL UNIVERSAL

Junto a Gori Guerrero, Rodolfo Guzmán Huerta - nombre real de El Santo-, hacía una pareja devastadora. Eran el dueto más temible de las arenas, incluso se les conoció como “la pareja atómica”.

El 16 de mayo de 1947 apareció en escena un luchador nuevo que muchos confundirían con El Santo. Como su técnica y su nombre en inglés impresionaron mucho, el público creyó también que era un luchador norteamericano, lo que él desmintió con una carta enviada al periódico La Afición, especializado en deportes.

The Black Shadow, nombre del luchador en cuestión, fue el primero en iniciar con algunos movimientos para que surgiera la lucha libre aérea, por ejemplo, lanzándose desde la tercera cuerda.

foto_6-_the_black_shadow.jpg
The Black Shadow, 4 de agosto de 1950, antes de ser desenmascarado. Archivo F. / EL UNIVERSAL.

Debido a su agilidad, también fue conocido como El Hombre de Goma. Desde sus inicios, nació una fuerte rivalidad con El Santo, tanto que tan solo un mes después de su debut, se enfrentaron en un mano a mano, ganando The Black Shadow.

La rivalidad llegó a su punto máximo en 1952, cuando el 7 de noviembre decidieron luchar en un duelo de máscaras. El Enmascarado de Plata le aplicó su famosa llave “de a caballo”, haciendo que The Black Shadow se rindiera y tuviera que revelar su identidad. Su nombre era Alejandro Cruz.

foto_7-_black_shadow-alejandro_cruz.jpg
Alejandro Cruz era el verdadero nombre de The Black Shadow, bautizado así por un promotor judío de nombre Elías Simón. Archivo F. / EL UNIVERSAL.

En la euforia, El Santo intentó arrancar la máscara de The Black Shadow; sin embargo, Blue Demon lo impidió, ya que la norma es que el perdedor se quite su propia máscara. Este acontecimiento fue conocido como “la lucha del siglo”.

Debido a la derrota de Black Shadow, Blue Demon decidió vengar a su “hermano” caído, por lo que retó a El Santo a una lucha donde se disputarían el Campeonato Mundial Welters, que estaba en manos del plateado.

El 25 de septiembre de 1953, ante 9 mil personas en la Arena Coliseo, y a pesar de ser El Santo el preferido, Blue Demon logró arrebatarle el campeonato mundial de peso welter.

Según la crónica de este diario, la primera caída duró tan sólo 10 minutos, caracterizada por la rudeza de El Enmascarado de Plata sobre el Demonio Azul. A pesar de esto, Blue Demon con una nueva llave, una doble nelson con castigo al tobillo, logró que El Santo se rindiera.

La segunda caída la ganó El Enmascarado de Plata con un crucifijo acompañado de castigo a la pierna derecha. Mientras que en la tercera y definitiva, El Santo le aplicó su llave “a caballo”, posteriormente el demonio azul contraatacó con una “alejandrina”.

Lo que hizo que Blue Demon ganara definitivamente, fue la “pulpo indio”, una llave que nadie había visto hasta entonces, haciendo que El Enmascarado de Plata perdiera su cinturón.

foto_9-_blue_demon_en_el_universal_0.jpg

foto_8-_blue_demon_en_el_universal_2.jpg
Blue Demon en visita a las rotativas de EL UNIVERSAL.En la imagen observa una portada de EL GRÁFICO. Febrero de 1984. Archivo F. / EL UNIVERSAL.

Como curiosidad, en un programa conducido por Jacobo Zabludovsky, Alejandro Muñoz Moreno, verdadero nombre de Blue Demon dijo que inició en la modalidad amateur en 1945; sin embargo, en las páginas deportivas de este diario se lee que desde 1940 ya existía tal nombre sobre los cuadriláteros, incluso llegó a pelear contra la Maravilla Enmascarada.

A pesar de su rivalidad sobre el ring, El Santo y Blue Demon fueron compañeros de lucha contra monstruos infernales, seres de ultratumba, delincuentes, traficantes y hasta extraterrestres en la pantalla grande. Aquí una imagen tomada de un famoso sitio en internet:
 
 

https://whenwrestlingwascool.tumblr.com/post/156106802390

El cine de luchadores

La llegada de los años 1950 hizo que la EMLL se expandiera dentro del país, inaugurando diferentes arenas en ciudades como Puebla, Guadalajara, Monterrey y Acapulco.

En esa misma década Rómulo O’Farril obtuvo la primera concesión para fines comerciales de un canal de televisión por parte del Estado mexicano.

Durante 1951 se registraron las transmisiones más vistas de lucha libre en televisión. Rafael González, a pesar de vivir a dos calles de la Arena Coliseo, tenía que pagar 20 centavos por ver las luchas en un restaurante, ya que en ese tiempo no se permitía la entrada a menores de 15 años en las arenas.

foto_10-_blue_demon.jpg
Blue Demon filmó alrededor de 33 películas. Archivo F. / EL UNIVERSAL.

Para febrero de 1952, nació el programa de Televicentro Las luchas de la televisión, aprovechando la fama de este deporte. Además, Canal 2 transmitía las luchas los sábados y Canal 4 las funciones de los  viernes.

En ese mismo año fue proyectada la película que fundaría el género de cine de luchadores La bestia magnifica, por Chano Urieta, que no era otra cosa más que un reflejo melodramático de las condiciones que rodeaban a los gladiadores de aquella época.

El cine de luchadores tuvo auge después de que finalizara la época de oro del cine mexicano. La popularidad de estos personajes los catapultó a la fama mundial en las décadas de los años 60 y 70.

foto_11-_el_rayo_de_jalisco.jpg
A caballo, el legendario luchador Rayo de Jalisco, durante el rodaje de una película. Archivo F. / EL UNIVERSAL.

Quienes más presencia tuvieron fueron indudablemente El Santo, Blue Demon y Mil Máscaras, aunque también estaba la Sombra Vengadora, quien realmente nunca pisó un ring, sino que era meramente un personaje hecho para filmar.

Otro de los personajes más relevantes en el celuloide fue El Huracán Ramírez, quien se creó solamente para actuar, pero a la gente le gustó tanto que exigió que estuviera sobre el cuadrilátero.

Entre las películas más representativas de este género se encuentran El Enmascarado de Plata (1952), curiosamente protagonizada por El médico asesino; Arañas infernales (1968); El Santo contra Blue Demon en la Atlántida (1969); Las Vampiras (1969); Las Momias de Guanajuato (1972), entre muchas otras más.

Pocos saben que a El Santo le doblaron la voz en la pantalla grande los actores Bruno Rey, Narciso Busquets, Víctor Alcocer, Óscar Morelli, Alberto Pedret y Carlos Rotzinger

foto_12-_el_santo_contra_la_invasion_de_los_marcianos.jpg
El Santo en una escena del filme El Santo contra la invasión de los marcianos de 1966. Archivo F. / EL UNIVERSAL.

Según el réferi Rafael González El Maya, a pesar del bajo presupuesto de estas producciones tuvieron éxito en México y en países como Francia mucho más, incluso se hicieron versiones más atrevidas, gracias a ello estos luchadores llegaron a ser vistos como héroes de carne y hueso.

Así es como las décadas de los años 50 a los 70 constituyeron el esplendor de este el segundo deporte con más aficionados a nivel nacional.

El próximo domingo hablaremos de las décadas de los 80 y los 90 con sucesos como el nacimiento de la  AAA, del retiro de algunas leyendas y del surgimiento de otras estrellas como El Perro Aguayo, Fray Tormenta, La Parka, Octagón, entre otros…
 

Opinión

Las primeras luchas libres en la capital

Hoy recordamos la historia del deporte que llevó a la fama a personajes como el Perro Aguayo y El Santo. Esta disciplina proviene de la antigua Grecia y la primera lucha libre oficial en la Ciudad se llevó a cabo en 1933
Las primeras luchas libres en la capital Las primeras luchas libres en la capital

La foto comparativa sin máscara es de 1965 y fue tomada de https://www.imdb.com/name/nm0763803/mediaviewer/rm2259974400, mientras que la foto enmascarado es también de la década de los 60 de Archivo fotográfico de EL UNIVERSAL. Nuestra foto principal pertenece al Archivo Fotográfico de El Universal y es parte de la película Santo contra los hombres infernales  de 1958.

Fuentes: