La ópera para niños también es reflexiva

Cultura 04/10/2015 19:01 Actualizada 19:01

La obra es de la compositora mexicana Gabriela Ortiz, con libreto de Mónica Sánchez Escuer, dirigida escénicamente por Luis Martín Solís y musicalmente por Rogelio Rojas, con Inner Pulse Ensamble y la participación de cantantes del Estudio Ópera de Bellas Artes del INBA.

La ópera aborda la historia de Ana, una niña de origen mexicano que vive en Estados Unidos que desea regresar a su país, pero su sombra no.

Bajo esta premisa se plantea una reflexión sobre lo bicultural, la alteridad, los claroscuros y prejuicios que nos limitan, y cómo las fronteras que nos separan se desvanecen en las sombras.

La obra surgió como un encargo de la Universidad de Indiana y de la Organización Roundabout Opera for kids; fue presentada en aulas de más de treinta escuelas estadounidenses con el fin de acercar a los niños al género operístico y, sensibilizarlos sobre la migración y la empatía.

Sin embargo, para Ortiz se trata de un estreno mundial porque será la primera vez que la pieza se presentará en un teatro con una instrumentación y un repertorio vocal ampliados.